El Estado puso en riesgo al programa Pro-Huerta

"La falta de dinero impide la compra de semillas y la movilidad de los técnicos que dan asesoramiento para el desarrollo de los cultivos familiares y comunales destinados al autoabastecimiento de familias y vecinos", indicaron algunos beneficiarios.

21 Junio 2002
El atraso en el envío de fondos pone en riesgo la continuidad del programa Pro-Huerta que atiende a unos 2,5 millones de personas con la autoproducción de alimentos frescos en 400.000 huertas familiares y 8.000 escolares y comunitarias, según denunciaron beneficiarios del programa en la provincia de Buenos Aires.El Pro-Huerta, que se ejecuta a través del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), tiene asignada una partida presupuestaria de $10 millones que administra el Ministerio de Desarrollo Social, pero hasta ahora sólo se entregaron el 7% de los recursos.
"La falta de dinero impide la compra de semillas y la movilidad de los técnicos que dan asesoramiento para el desarrollo de los cultivos familiares y comunales destinados al autoabastecimiento de familias y vecinos", indicaron algunos beneficiarios.
El conjunto de emprendimientos produce unas 80.000 toneladas de hortalizas frescas por un valor superior a los $120 millones, con lo cual se cubre el 70% de las necesidades alimentarias de hortalizas frescas de las familias atendidas.El Pro-Huerta está presente en 3.800 localidades de todas las provincias del país y participa de una amplia red de articulaciones institucionales con más de 6.200 municipios y entidades de bien público que motorizan la intervención de 15.000 voluntarios que multiplican los alcances del programa.
Es un Programa cuyo objetivo consiste en mejorar la condición alimentaria de la población en situación de pobreza, complementando y diversificando la dieta con la autoproducción en pequeña escala de alimentos frescos, mediante modelos de huertas y granjas de autoconsumo a nivel familiar, escolar, comunitario e institucional.La asamblea vecinal precisó que como contracara de las graves dificultades financieras provocadas por las escasas transferencias del Ministerio de Desarrollo Social, el programa soporta una demanda inédita de sus prestaciones por la crisis que afecta a los sectores más desprotegidos de la sociedad, que supera con creces las previsiones establecidas a fines de 2001.

Tamaño texto
Comentarios