La industria limonera tucumana atraviesa una profunda crisis

Los productores están preocupados porque la fruta para industria no tan sólo carece de valor, sino que también carece de espacio para ser descargada.

28 Junio 2002
Nunca antes recuerdo haber sentido la gran preocupación que sufren los productores de limón ante la fuerte crisis por la que se encuentra atravesando el sector industrial en su conjunto y donde el sector productivo es el que recibe la peor parte. Cabe recordar que la actividad limonera de Tucumán llegó a consolidarse como la principal región productora de limones del mundo gracias a la calidad de su fruta fresca, valorada en todos los mercados; y además por el fuerte impulso y crecimiento que le imprimió la industria, que gracias a que supo absorber alrededor del 60% de la producción que correspondía a fruta fuera de norma, llevó a la actividad al lugar de liderazgo que hoy le toca ocupar.
La fruta que llegaba y llega a las industrias no puede comercializarse en los canales de fruta fresca, por las elevadas exigencias de calidad que imponen los compradores internacionales de limón. Pero sin embargo, nadie duda de la elevada calidad de la misma para la obtención de productos industriales demandados por importantes compradores mundiales.
Hoy la fruta para industria no tan sólo carece prácticamente de valor, sino que también carece de espacio para que los productores independientes puedan descargar sus producciones para ser procesadas en tiempo y forma. Basta hacer un recorrido por las principales citrícolas del medio y observar en sus playas centenares de camiones que deben esperar hasta 10 días su turno de descarga, provocando tremendos problemas en la cadena productiva. Esto se traduce en: paradas en los packing por abarrotamiento de los silos de descartes industriales, bines de cosecha que pasan a convertirse en silos de las industrias, faltante de bines vacíos para las cosechas diarias, paradas en packing por falta de fruta ante el retardo en las cosechas, envejecimiento de la producción por demoras en la cosecha, improductividad de camiones detenidos esperando su turno de descarga, etc.

Grandes pérdidas
Las pérdidas económicas son cuantiosas. Hoy las industrias se convierten en un verdadero cuello de botella para el normal desenvolvimiento de la actividad y se constituirá, de aquí en más, en un verdadero limitante para el crecimiento de la misma. Urge que el sector trace estrategias para buscarle una salida a la fruta de industria.
Todos sabemos que la fruta de calidad se vende sola y es muy demandada en los principales mercados de fruta fresca del mundo.
Sin embargo, habrá que pensar en ampliar la capacidad industrial para que en los meses picos se pueda absorber el exceso de fruta de industria, o los productores acordar con los industriales algún contrato tipo maquila para que se absorba el limón fuera de norma y el productor pase a asumir parte del riesgo comercial. Todo un reto.
Pero por otro lado habrá que pensar en organizar la oferta de los productos industriales que hoy están muy castigados por los bajos precios que está dispuesto a pagar el propio mercado. La salida no es sencilla pero lo peor que se puede hacer es no hacer nada.

Decisiones en conjunto
Productores, empacadores, industriales y autoridades gubernamentales tienen que pensar en cómo se puede canalizar la fruta de industria de la manera menos traumática posible para la actividad, de manera que la solución redunde en un beneficio para todos. El limón de descarte es ya un instrumento clave y limitante que será necesario manejar en forma estratégica. El mismo pasó a ser un elemento condicionante del crecimiento del sector y se le debe dar una salida.

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