28 Junio 2002
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) y la Secretaría de Defensa Agropecuaria (SDA) de Brasil acordaron la reanudación de las exportaciones de manzanas y de peras argentinas, correspondientes a la zafra 2001/2002, a partir de la implementación de un plan de trabajo conjunto que establece la inspección en origen de la fruta fresca. La firma del acuerdo, por parte de la autoridades fitosanitarias brasileñas, destraba el comercio para este año del principal mercado argentino, interrumpido desde el 8 de mayo último, tras detectarse partidas con Cydia pomonella o carpocapsa, en el primer cuatrimestre de 2002. La nueva norma es el resultado de las gestiones realizadas por el Senasa, los gobiernos de Río Negro, Mendoza y Neuquén y los representantes de productores, empacadores y exportadores. Se trata de un mecanismo -similar al utilizado en las exportaciones de fruta fresca a los EE.UU.- que permitirá el ingreso directo de las frutas argentinas a Brasil en camiones precintados, evitando los actuales controles fronterizos y asegurando el más alto estándar de sanidad y calidad. La norma establece la inspección conjunta de técnicos argentinos y brasileños; los porcentajes de rechazo permitidos por la empresa exportadora y especie de fruta, y el mecanismo de certificación en el puesto de control de Villa Regina, para los productos del Alto Valle. Las inspecciones se realizarán muestreando el 3% del total de la partida, o sea de la capacidad de carga de un camión. Se emitirá la Planilla de Identificación de Partida (PIP), donde constarán las cajas inspeccionadas, el vehículo en que son enviadas y el número de precinto. En Villa Regina se realizará la inspección visual del 100% de la fruta muestreada en empaque y se seleccionará el 30% para los cortes de control. En caso de no registrarse novedades, los técnicos colocarán el precinto definitivo eximiéndose de la inspección fitosanitaria en la frontera. En Mendoza se realizará el muestreo y la inspección en los galpones de empaque.
Para las próximas campañas, el Senasa propone un sistema de certificación destinado a garantizar la trazabilidad de la fruta, a partir del registro de los lotes y el uso obligatorio del "cuaderno fitosanitario", donde consten los tratamientos agroquímicos, las inspecciones de los establecimientos de campo y la habilitación de los empaques.
Para las próximas campañas, el Senasa propone un sistema de certificación destinado a garantizar la trazabilidad de la fruta, a partir del registro de los lotes y el uso obligatorio del "cuaderno fitosanitario", donde consten los tratamientos agroquímicos, las inspecciones de los establecimientos de campo y la habilitación de los empaques.











