07 Mayo 2002
Este año la producción de soja en la Argentina llegaría a los 30 millones de toneladas, lo que representa un récord histórico a nivel nacional. Sin embargo el complejo agroindustrial sojero aún no vio llegar esta producción al mercado. Según las cifras oficiales, de acuerdo a la investigación que realizó la oficina en Argentina de "Sparks América del Sur", a inicios de junio la industria sólo había comprado 6,1 millones de toneladas en comparación con los 8,8 millones compradas a igual fecha de 2001. En el caso de los exportadores, también mostraban un atraso: en este caso cercano al millón de tn.
La retención de los productores se traduce en una menor disponibilidad de la industria, tanto de granos como de subproductos. A comienzos de junio, la industria sojera tenía un sus fábricas poroto de soja, en volumen, un 37% menor a 2001, pese a que la cosecha pasada fue de 3 millones de tn inferior a la actual. Este volumen es un millón de tn inferior al de 2001.
Aunque esta situación podría darse por un mayor volumen de molienda, éste no es el caso ya que la molienda acumulada del ciclo actual es levemente inferior (-5%) al ciclo anterior. Esta situación se traduce en una menor producción de aceite y de harina en similares proporciones, que afecta la disponibilidad de subproductos para la exportación.
Conclusión
Las menores ventas de los productores obligaron a la industria a procesar menos grano, lo que se tradujo en menos exportaciones y menos stocks en las fábricas, tanto de poroto como de aceite y harina. Como los niveles de ventas al exterior son particularmente importantes en el trimestre junio-agosto, es posible que esta menor disponibilidad haya obligado a los compradores mundiales a buscar otras fuentes de aprovisionamiento.
Restan 16 millones de tn sin vender, 6,5 más que a igual fecha de 2001. Ahora que quedó definida la situación de los insumos, debería observarse una mayor oferta interna. En caso de que la llegada de esta oferta se retrase, podría llegar tarde a los requerimientos de la demanda mundial. En este escenario debe esperarse una baja de los precios internacionales.
La retención de los productores se traduce en una menor disponibilidad de la industria, tanto de granos como de subproductos. A comienzos de junio, la industria sojera tenía un sus fábricas poroto de soja, en volumen, un 37% menor a 2001, pese a que la cosecha pasada fue de 3 millones de tn inferior a la actual. Este volumen es un millón de tn inferior al de 2001.
Aunque esta situación podría darse por un mayor volumen de molienda, éste no es el caso ya que la molienda acumulada del ciclo actual es levemente inferior (-5%) al ciclo anterior. Esta situación se traduce en una menor producción de aceite y de harina en similares proporciones, que afecta la disponibilidad de subproductos para la exportación.
Conclusión
Las menores ventas de los productores obligaron a la industria a procesar menos grano, lo que se tradujo en menos exportaciones y menos stocks en las fábricas, tanto de poroto como de aceite y harina. Como los niveles de ventas al exterior son particularmente importantes en el trimestre junio-agosto, es posible que esta menor disponibilidad haya obligado a los compradores mundiales a buscar otras fuentes de aprovisionamiento.
Restan 16 millones de tn sin vender, 6,5 más que a igual fecha de 2001. Ahora que quedó definida la situación de los insumos, debería observarse una mayor oferta interna. En caso de que la llegada de esta oferta se retrase, podría llegar tarde a los requerimientos de la demanda mundial. En este escenario debe esperarse una baja de los precios internacionales.















