Se deben desarrollar proyectos productivos con frutos de montaña

En nuestra provincia se expanden las experiencias encaradas con arándanos. Los productores buscan ampliar sus conocimientos técnicos. Potencialidad.

12 Julio 2002
Leyendo recientemente un interesante libro editado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación de España pude ver cómo el Gobierno orienta a los pequeños y medianos productores a buscar nuevas alternativas económicas en sus propios terruños, buscando motivarlos para permanecer en los mismos y no tan sólo evitar la migración de los centros rurales a los urbanos, sino que los insta a crecer y a desarrollarse armónicamente en sus habitat naturales.
Con herramientas concretas que se ponen a disposición de los productores, se detalla el gran futuro que guarda la producción de frutos de montaña ante la creciente demanda entre los más importantes mercados consu- midores del mundo. Estos pequeños frutos, entre los que se encuentran la zarzamora (Rubus ulmifolius), la grosella negra (Ribes nigrum), la grosella roja (Ribes rubrum), el arándano (Vaccinium myrtillus), la endrina (Prunus spinosa) y las frambuesas (Robus idaeus) se pueden cultivar perfectamente en las montañas españolas -y también en las tucumanas-, ya que ambas regiones guardan una gran variabilidad de climas aptos que los hacen propicios para su desarrollo y producción comercial.
Existen experiencias muy concretas de que en Tucumán también se pueden cultivar estos frutos de manera profesional, orientando siempre estas nuevas alternativas productivas a los mercados de exportación como el destino principal.

Ganan adeptos
Los frutos de montaña o pequeños frutos han sido apreciados desde tiempos remotos por el hombre, que ha venido aprovechando sus producciones silvestres de forma habitual.
Este interés se incrementó notablemente en los últimos años.El creciente interés por los mismos se relaciona con la gran demanda por el consumo de productos naturales, que está muy de moda en los más importantes mercados del mundo.
Es allí adonde debemos apuntar. La demanda creciente de estos frutos está, hoy por hoy, insatisfecha, originando situaciones de precios elevados en los mercados, lo que se convierte en un aliciente para la implantación de estos cultivos. Ahora bien, el empresario agrario a la hora de decidir la implantación de un cultivo no puede guiarse únicamente por los aspectos coyunturales del mercado, sino que debe ser una decisión meditada, en la que deben atenderse las razones profundas sobre la rentabilidad a medio y largo plazo, para lo que es imprescindible un estudio previo del mercado.

Rentabilidad
La agricultura actual y los nuevos emprendimientos productivos para que no fracasen deben orientarse claramente al mercado y depende de él su rentabilidad. Los planteamientos agrocomerciales han cambiado y no se puede improvisar.
No obstante, la única oportunidad que le dio al hombre de campo la devaluación en este país, fue la posibilidad de proyectarse con sus producciones hacia los mercados externos, y hay que explotar esta dirección.
El mercado ya no es la vía de salida de las producciones agrarias. Es el campo el que debe producir lo que el mercado efectiva y realmente demanda.

Las decisiones
Es en este contexto en el que hay que enmarcar estos proyectos sobre la producción y la comercialización de pequeños frutos, cuya finalidad principal será servir de ayuda al productor y al empresario agrario para decidir la implantación o no de estos cultivos.
Es importante, además, estudiar los aspectos más característicos de estas producciones, no tan sólo respecto de la comercialización de los frutos frescos.
También es importante analizar las alternativas para poder comercializar estos productos ya sea congelados o transformados en mermeladas y/o bebidas alcohólicas.

Los arándanos
En Tucumán ya se realizaron experiencias concretas sobre la producción de arándano y los resultados alcanzados fueron muy alentadores. Existe un gran interés por parte de los pequeños y medianos productores de llevar adelante experiencias a nivel comercial sobre la producción de este fruto, que a nivel nacional tiene una buena red para canalizar las producciones hacia los mercados de exportación como son el europeo o el americano.
Recientemente, desde Simoca partió a Buenos Aires un contingente de productores de esa localidad para recibir una capacitación intensiva sobre la producción de arándano.
Existen muy buenas expectativas en cuanto a que este cultivo pueda desarrollarse en escala comercial, en breve tiempo, ya que los resultados alcanzados en esta región dan un aval importante para la realización de cualquier emprendimiento productivo futuro. En el país son varias las experiencias exitosas con el arándano y se citan proyectos en Buenos Aires, Salta y Jujuy.
Esta diversificación agrocomercial, ya puesta en marcha hace muchos años atrás por el gobierno español, parece estar también tomando fuerza en estas latitutes.

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