12 Julio 2002
La Unión Europea (UE) propuso una reforma a su política de subsidios agropecuarios por 44.000 millones de euros (U$S43.000 millones), que busca obligar a los agricultores a ser más eficientes y prestar más atención a factores tales como el medio ambiente, y la salud pública. El Poder Ejecutivo del bloque convocó a las 15 naciones para que se aleje de un complicado sistema establecido hace décadas, que contempla subsidios vinculados con los volúmenes de las cosechas, una práctica que, según EE.UU. y otros productores, altera el comercio mundial. La dimensión de los subsidios estará vinculada ahora con la medida en que los agricultores y ganaderos adopten estándares más estrictos para cuidar el medio ambiente, la salud, la seguridad alimentaria y el buen trato a los animales. El comisionado de Agricultura de la UE, Franz Fischler, propuso un nuevo sistema en el cual los agricultores europeos obtienen un pago único, directo y máximo de 300.000 euros (295.000 dólares) al año. Estaría basado en los ingresos anteriores y sería recortado paulatinamente.
"En el futuro, los agricultores no recibirán paga por la sobreproducción, sino por responder a lo que quiere la gente: comida segura, producción de calidad, bienestar de los animales y un ambiente saludable", dijo.
Agregó que la reforma podría aún garantizar un "ingreso estable" para los agricultores, liberándolos de "la camisa de fuerza de tener que ajustar su producción a los subsidios".
"En el futuro, los agricultores no recibirán paga por la sobreproducción, sino por responder a lo que quiere la gente: comida segura, producción de calidad, bienestar de los animales y un ambiente saludable", dijo.
Agregó que la reforma podría aún garantizar un "ingreso estable" para los agricultores, liberándolos de "la camisa de fuerza de tener que ajustar su producción a los subsidios".











