12 Julio 2002
En la ciudad de Concordia, Entre Ríos, se realizó el "XII Seminario Internacional de Arroz", con la participación de numerosos especialistas, productores y profesionales relacionados con la actividad. El seminario tuvo como idea central analizar el escenario económico sectorial frente a la iniciación de la nueva campaña. Se evaluaron los probables costos de producción y se dejó en claro el elevado grado de incertidumbre planteado por la paridad cambiaria. No obstante, para el caso argentino -extrapolable para los vecinos del Mercosur, puesto que también se expusieron los costos uruguayos- las estimaciones arrojan una mejor rentabilidad que en las campañas precedentes. Incluso los sistemas de producción más costosos, como es el caso de los lotes regados por agua de pozo profundo, arrojan resultados positivos por primera vez desde la campaña 97/98.
Esto se debe a que el producto es tomador de precios internacionales y tiene al momento una imposición de gravamen del 10% en concepto de retenciones, en tanto que los insumos solo fueron dolarizados en forma parcial.
Los sistemas de producción más costosos alcanzarían su nivel de indiferencia con niveles de rendimiento que oscilan entre 5.000 y 6.000 kg/ha, cifra factible de ser alcanzada bajo condiciones normales de producción.
El mercado internacional presenta condiciones presumiblemente más favorables. Respecto del ámbito regional (Mercosur), en el seminario se ratificó que el balance de oferta y de demanda se encuentra en una situación de equilibrio aritmético (se plantearon dudas sobre la calidad de los stock en manos del gobierno brasileño), que podría resultar amenazado por el ingreso de arroz norteamericano a Brasil, en caso de mantenerse el actual nivel de arancel externo común del 13-14% (el producto norteamericano ya está ingresando en Chile).
Si bien son previsibles los aumentos de precios en la segunda parte del año comercial, no están garantizados en términos reales por la incertidumbre cambiaria en todos los países del Mercosur.
En el ámbito internacional se combinan factores favorables a una recuperación de los precios, con aspectos desfavorables. Entre los primeros se destacan la mayor demanda de importación de países asiáticos (Indonesia y Filipinas, grandes importadores); la política de sostén de precios de Tailandia (principal exportador mundial), que trae como consecuencia precios de exportación más altos; la retención de oferta que manifiesta Vietnam y la menor oferta de Pakistán, tres de los principales exportadores mundiales.
Como factores desfavorables se mencionaron la sobreoferta del producto norteamericano subsidiado -en especial de grano largo, el mismo que se produce en el Mercosur-, y la liquidación de los stock de la India, también a precios subsidiados.
Lo expuesto, hasta el momento, proyectaría para la Argentina un aumento del área de siembra para la próxima campaña. Sin embargo se considera difícil que en las regiónes donde fue posible sustituir el cultivo de arroz por soja retomen el primero. El arroz tiene costos de producción tres veces más elevados que la soja y el sector denota un importante nivel de endeudamiento tras tres años de revéses económicos. No obstante, se proyectan incrementos de superficie en las regiónes de menores costos de producción (norte de Entre Ríos y de Corrientes) y en aquellas zonas donde el cultivo constituye la única alternativa agrícola de producción.
Durante el Seminario se analizaron las bondades de los nuevos arroces híbridos, que asegurarían un incremento de los márgenes brutos de al menos U$S70/tn. También quedó ratificado que ante el agotamiento de las formas tradicionales de crédito, resulta necesaria la búsqueda de otras alternativas de financiamiento. Se presentó la figura del fideicomiso, una alternativa que ofrece posibilidades de ser articulada entre empresas proveedoras de insumos (combustible), industrias y productores.
Esto se debe a que el producto es tomador de precios internacionales y tiene al momento una imposición de gravamen del 10% en concepto de retenciones, en tanto que los insumos solo fueron dolarizados en forma parcial.
Los sistemas de producción más costosos alcanzarían su nivel de indiferencia con niveles de rendimiento que oscilan entre 5.000 y 6.000 kg/ha, cifra factible de ser alcanzada bajo condiciones normales de producción.
El mercado internacional presenta condiciones presumiblemente más favorables. Respecto del ámbito regional (Mercosur), en el seminario se ratificó que el balance de oferta y de demanda se encuentra en una situación de equilibrio aritmético (se plantearon dudas sobre la calidad de los stock en manos del gobierno brasileño), que podría resultar amenazado por el ingreso de arroz norteamericano a Brasil, en caso de mantenerse el actual nivel de arancel externo común del 13-14% (el producto norteamericano ya está ingresando en Chile).
Si bien son previsibles los aumentos de precios en la segunda parte del año comercial, no están garantizados en términos reales por la incertidumbre cambiaria en todos los países del Mercosur.
En el ámbito internacional se combinan factores favorables a una recuperación de los precios, con aspectos desfavorables. Entre los primeros se destacan la mayor demanda de importación de países asiáticos (Indonesia y Filipinas, grandes importadores); la política de sostén de precios de Tailandia (principal exportador mundial), que trae como consecuencia precios de exportación más altos; la retención de oferta que manifiesta Vietnam y la menor oferta de Pakistán, tres de los principales exportadores mundiales.
Como factores desfavorables se mencionaron la sobreoferta del producto norteamericano subsidiado -en especial de grano largo, el mismo que se produce en el Mercosur-, y la liquidación de los stock de la India, también a precios subsidiados.
Lo expuesto, hasta el momento, proyectaría para la Argentina un aumento del área de siembra para la próxima campaña. Sin embargo se considera difícil que en las regiónes donde fue posible sustituir el cultivo de arroz por soja retomen el primero. El arroz tiene costos de producción tres veces más elevados que la soja y el sector denota un importante nivel de endeudamiento tras tres años de revéses económicos. No obstante, se proyectan incrementos de superficie en las regiónes de menores costos de producción (norte de Entre Ríos y de Corrientes) y en aquellas zonas donde el cultivo constituye la única alternativa agrícola de producción.
Durante el Seminario se analizaron las bondades de los nuevos arroces híbridos, que asegurarían un incremento de los márgenes brutos de al menos U$S70/tn. También quedó ratificado que ante el agotamiento de las formas tradicionales de crédito, resulta necesaria la búsqueda de otras alternativas de financiamiento. Se presentó la figura del fideicomiso, una alternativa que ofrece posibilidades de ser articulada entre empresas proveedoras de insumos (combustible), industrias y productores.











