El exceso de frío puede ser nocivo en la conservación de los cítricos

Con el almacenaje se consigue prolongar su período de comercialización permitiendo flexibilizar la oferta en función de la demanda de los mercados.

19 Julio 2002
La bibliografía y la experiencia indican que los cítricos son frutos que pueden mantenerse durante largo tiempo en el árbol, así como conservarse largos períodos después de su cosecha, sin pérdidas de sus cualidades comestibles.
Al ser frutos "no climatéricos" la intensidad respiratoria en su período de madurez es débil, lo que hace que su envejecimiento en el árbol y después de ser cosechados sea lento.
Con su almacenaje se consigue prolongar su período de comercialización, permitiendo flexibilizar la oferta en función de la demanda de los mercados.
La conservación se realiza en cámaras frigoríficas durante unos 4 meses, según variedad y estado de madurez; en este período se incluye el flete marítimo cuando la fruta se envía desde el Hemisferio Sur al Norte como es el casdo del limón.
En el libro de Salvador Roger Amat sobre "Defectos y alteraciones de los frutos cítricos en su comercialización" establece concretamente que en el caso de los limones y limas, se conservarán a temperaturas de entre 10 y 12 grados centígrados (ºC), con una humedad relativa que se debe mantener entre el 90 y el 95% ya que en caso contrario las pérdidas por peso pueden ser elevadas, hasta de un 7%, cuando con frío y humedad no superan el 1%.

Desde el puerto
En la Argentina, los limones de exportación inician su cadena de conservación frigorífica recién en el puerto, cuando los pallets que los contienen son introducidos en contenedores refrigerados o bien en bodegas de barcos. La temperatura de conservación se lleva a 10 o 12ºC.
El control en las bodegas o en los contenedores debe ser muy riguroso, para evitar variaciones de temperatura que puedan afectar en forma considerable la calidad de la piel de los limones, ya que si esto ocurriese los frutos llegarían a destino con defectos que harían impracticable su comercialización internacional.
Los limones son muy susceptibles a los daños producidos por la conservación a bajas temperaturas, aún sin llegar a 0ºC. Se producen zonas deprimidas en la piel, de forma irregular, que se van uniendo entre sí. Las depresiones se deberían a la desecación de las celdillas de la piel, cuya causa no está bastante clara. Con menos frecuencia pueden manifestarse también otros tipos de daños, como un pardeamiento en la piel que toma un color de cuero rojizo.

Bajas temperaturas
Otras veces, el frío en los limones da lugar a un punteado de la piel conocido como "peteca" muy diferente del hundimiento típico del "chilling".
La susceptibilidad al frío es diferente según las variedades, siendo las más sensibles los limones y pomelos.
Los limones no se pueden conservar por debajo de 6-8ºC, siendo más susceptibles cuando más verde están. Hay algunos factores que influyen en la mayor o menor predisposición de la fruta al manchado por el frío. La fruta cuando más madura está es más resistente al manchado; además, a mayor proporción de azúcares reductores será menor la sensibilidad. El stress del agua, o sea el mayor o menor contenido de humedad en el suelo, da lugar a mayor o menor predisposición.

Prácticas apropiadas
Se ha comprobado que una serie de prácticas pueden disminuir los daños causados por frío sobre la fruta. Una de ellas es encerar los limones que van a estar en conservación frigorífica durante un largo período de tiempo, usando ceras de menor contenido de sólidos solubles. También se puede proteger la fruta manteniendo la humedad en las cámaras al 90%. Por otra parte, la aplicación de reguladores de crecimiento, ácido giberélico y 2,4-D en el cultivo disminuyen la sensibilidad de la fruta.

No varía la demanda del limón tucumano
Según la especialista Betina Ernst, de la consultora Top Info Marketing SA, se mantiene la tendencia alcista del euro gracias a la cual la moneda europea prácticamente superó al dólar norteamericano. Si se compara la relación euro/dólar respecto de junio/julio del año pasado, el euro se revalorizó entre un 13 y un 15% en un año. Esto es muy importante para los exportadores sudamericanos, ya que por una fruta que se vende al mismo precio en euros recibe un 13/15% más en dólares.
En relación con el limón, la situación se mantuvo bastante bien. Hubo algunos ajustes, pero estos fueron menos marcados que lo esperado. La mayor caída se registró en el sur de Europa, región que está recibiendo la mayoría de los envíos.
La tendencia de desembarcar más en el sur de Europa se está acentuando. El año pasado se envío más limón al Mediterráneo que a los puertos de norte. En esta temporada la diferencia va a ser aún más acentuada.
Asombra que la situación en Europa se mantenga mejor que lo estimado. Tal ves se deba a que destinó un volumen muy importante a Rusia y que está haciendo más calor que lo usual. Ya en junio hubo una semana muy calurosa y en este momento las temperaturas nuevamente superan los 30ºC.
En los puertos del sur de Europa se acumularon importantes stock, pero con la llegada del turismo al Mediterráneo se espera un incremento de la demanda en esta región.
En cuanto a los destinos del limón, año tras año aumenta la exportación de la fruta fresca y con cada campaña surge la necesidad de buscar nuevos mercados para ese plus, ya que los destinos clásicos se encuentran suficientemente abastecidos. El limón posee una demanda inelástica, por lo tanto no es posible incrementar el consumo.
Actualmente tampoco es posible desplazar algún competidor (España, Turquía), como sucedió a mediados de los 90, cuando las exportaciones argentinas reemplazaron parcialmente a las españolas.
En los últimos 6 años los volúmenes enviados a la Unión Europea fueron constantes, ubicándose cerca de las 150.000 tn. Por lo tanto, el crecimiento de las exportaciones se dio gracias a la mayor participación de destinos alternativos, resultando como gran ganador Europa del Este.
Asia se mantiene como un destino insignificante. Año tras año aumentan los envíos, pero este incremento es muy reducido. Por lo tanto, hasta el momento Asía no se muestra como destino capaz de absorber nuestro plus"de exportación.

Citricultores de San Pedro viven un momento difícil
Las heladas caídas sobre las plantas de frutas cítricas de San Pedro, provincia de Buenos Aires, cuando apenas se había cosechado el 10% de la producción, provocaron pérdidas estimadas en U$S2,5 millones, según un informe que emitió la Sociedad Rural de esa localidad.
Los ruralistas señalaron que los daños por las heladas no terminaron en las frutas, sino también se extendieron a las plantas, por lo cual, la entidad estimó que en la próxima campaña habrá una merma del 50% en la producción cítrica de la zona.
La entidad destacó que también el productor de duraznos vive una dura crisis, pues vendió en pesos su última recolección; viene de años de un profundo apremio económico y financiero; no puede exportar y sus campos están hipotecados o amenazados de remate.
La Sociedad Rural advirtió que después de muchos años de actividad, la fruticultura de San Pedro tiene hoy la posibilidad de volver a ser rentable, pero por la falta de capital de trabajo o por las situaciones climáticas adversas es imposible concretarlo.
Los ruralistas lamentaron la pérdida de una gran oportunidad para generar fuentes genuinas de ingresos, y convocó a todas las fuerzas de la comunidad sampedrina a unirse para imaginar y ejecutar una solución a esta crisis, que se suma a la ya difícil situación general del país.

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