El Parlamento estudia el reemplazo de un aditivo de las naftas por alcohol

El proyecto de ley que presentó la diputada Rivas no es una nueva versión del plan alconafta, pero también apunta a aprovechar las ventajas comparativas.

26 Julio 2002
El MTBE (Methyl Ter Butil Eter) es un aditivo que contiene oxígeno, provee de octanaje y le da una más completa combustión a las naftas. No obstante, este aditivo, que llevan las naftas, fue calificado como nocivo para la salud por la Agencia de Protección del Medio Ambiente en los Estados Unidos, por la Conferencia Americana de Higienistas Industriales y por la Universidad de California, que ya en 1998 recomendaba eliminarlo en un extenso y meduloso informe.
El gobernador de California, Gray Davis, adoptó una medida similar al reemplazar el MTBE por alcohol de maíz. La firma Shell en los EE.UU. informó que dejaría de usar el MTBE a partir de 2003. El impactó que causará esta empresa será enorme ya que controla entre el 10% y el 12% de los U$S200.000 millones del mercado de las naftas.
En la Argentina, recientes experiencias realizadas con alto rigor científico llegaron a la conclusión de que el MTBE puede ser reemplazado con un 5% de etanol anhidro. En esta cuestión fueron pioneras las empresas Refinor y Perez Companc.
Si se decidiera reemplazar el MTBE con el 5% del alcohol etílico anhidro se necesitarían producir 210.000 metros cúbicos más de alcohol por año. Esta cifra supera en un 10,22% al máximo alcanzado en el auge del plan alconafta, que fue de 190.519 metros cúbicos para el ejercicio alcoholero 1987/88. Por el reemplazo con alcohol se dejarían de importar 420.000 metros cúbicos de MTBE (U$S103 millones), que a una paridad de $3,50 por cada dólar representarían $360,5 millones. La legisladora Olijela Rivas dijo a LA GACETA que el reemplazo del MTBE por un combustible renovable como el alcohol, que proviene de la caña de azúcar, va más allá de un simple hecho económico, porque apunta a disminuir las desigualdades regionales con el aprovechamiento de las ventajas comparativas que las producciones locales tienen. Por otra parte, se tiende a mejorar la productividad del campo y de las fábricas al generar mayor demanda de caña de azúcar y utilizar, en mayor medida, la capacidad fabril. En ningún momento se considera que esto es una panacea para solucionar los problemas de las empresas ineficientes, sostuvo Rivas. "Sin embargo, ayudará a las industrias azucareras que tienen en sus manos la experiencia y las soluciones adecuadas", agregó.
Por otra parte, en el marco de una política ambientalista, el proyecto dispone medidas para evitar la contaminación con las vinazas, que son residuos de la producción de alcohol. Resulta importante aclarar que no es una nueva versión del proyecto Alconafta, ya que este sigue vigente. Al mismo tiempo, nadie puede argumentar que con este proyecto de ley desaparecerán las asimetrías que tenemos con Brasil y, en consecuencia, que se podrían crear las condiciones para permitir la libre entrada del azúcar de ese país, apuntó Rivas.
Este proyecto demandará para todo el país 3,3 millones de toneladas de caña de azúcar. De manera que Tucumán, con el 65% de la participación en la producción de azúcar y de alcohol incrementaría su molienda en 2,15 millones de tn de caña de azúcar, lo que representa un 23,5% más que en 2001.
Por la elasticidad entre la molienda física de caña de azúcar y el PBI provincial es posible estimar un incremento del PBI en un 4,9% ($235,2 millones).
El proyecto presentado por la diputada Rivas establece que a partir del 1 de enero de 2004 se prohibirá el uso del MTBE en todo el territorio nacional, y en su reemplazo se utilizará el etanol anhidro producido en el país. Por su parte, las secretarías de Desarrollo Sustentable y Política Ambiental y de Energía, en un plazo de 30 días de publicada la norma, formarán una comisión que controlará el proceso de eliminación gradual del MTBE entre las naftas y elevarán al PEN un informe trimestral sobre su cumplimiento. Este será remitido luego a conocimiento del Congreso. La ley establece que las empresas que elaboren alcohol confeccionarán un plan para el tratamiento de las vinazas y de cualquier otro contaminante, el que deberá cumplirse hasta el 1 de enero de 2004.

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