02 Agosto 2002
Impensado hasta no hace muchos años atrás, y luego de 115 ediciones de la tradicional Exposición de Agricultura, Ganadería, e Industria Internacional, las frutas y verduras se convirtieron en las vedetes de la muestra de Palermo en Buenos Aires.
De la mano de la "IIIº Exposición de Frutas & Verduras 2002, Tecnología , Insumos y Servicios" para el sector, la hermanita pobre del sector agropecuario argentino se metió en el corazón de la Rural. Se ganó la simpatía de propios y extraños y cautivó a un público ávido de conocer las bondades de estos productos.
Según expresaron los visitantes, "no los vemos en ningún lado, ni en supermercados ni en verdulerías". Cítricos de Ledesma SAAI; manzanas y peras de Moño Azul; naranjas y mandarinas de La Toma; manzanas, limones, mandarinas, naranjas y kiwis de Productores y Empacadores Argentinos (PEA); las más atractivas, sanas y frescas hortalizas y verduras de Frutícola Saverio y los dulces regionales de Frutos del Sur, entre otras empresas, deleitan la vista y el gusto de los miles de visitantes.
Para presentarse en sociedad con una presencia integradora, homogénea y en bloque del sector frutihortícola, "Frutas & Verduras 2002" muestra también una amplia gama de servicios de primer nivel para el sector.
Entre otros, se puede mencionar la alianza estratégica de Argencert, empresa argentina dedicada a la certificación de productos orgánicos con SGS, grupo líder en el mundo en verificación, inspección, certificación y ensayos.
Novedades
Recorriendo el salón se puede observar desde la presentación de la boquilla ID-injección de aire para reducir más la deriva en producciones hortícolas, hasta termógrafos para control y respaldo de la cadena de frío en exportaciones (Forintra SA).
También se muestran contenedores térmicos y cajas térmicas plegables para mantener el frío en exportaciones (City Courier) y la más avanzada tecnología israelí en packaging poscosecha con atmósfera modificada, mediante envoltorios para la preservación de frescura luego de la cosecha (de la firma Xtend).
En la recorrida por este atrapante mundo de la frutihorticultura no falta la presencia institucional de la Corporación del Mercado Central de Buenos Aires organizando charlas, seminarios y encuestas de consumo. También hacen su aporte Crear-Funbapa, la Federación Nacional de Productores y Operadores de Mercados Frutihortícolas.
Además, se presentan sistemas de etiquetado y de codificación para la industria (empresa Achernar); cajones plásticos plegables para la estandarización, maniobrabilidad y ahorro de espacio en los supermercados y comercios minoristas (Argen-Pool Systems).
Hay novedades, como los modernos carros de metal para trasladar cajones plásticos con verduras y frutas, bolsas de papa, etc., presentadas en la Argentina por la firma danesa Container Centralen. En el rubro elementos de protección personal y de seguridad industrial la empresa Produseg SRL hace su aporte, y en el de nuevos cajones plásticos descartables de 10 kg, para una mayor higiene y durabilidad, diversidad de colores y mejor identificación de marca, se destaca Cabelma SA y servicios de despachantes de aduana , asesoramiento a productores en comercio exterior y solución a la logística necesaria para exportar de la empresa STW Argentina S.A.
Certificar con calidad asegura la demanda
Los productores argentinos están muy interesados en certificar calidad, motivados por la demanda de los países compradores de alto poder adquisitivo, que requieren alta calidad en los productos que se ofrecen, con certificación como método reconocido internacionalmente para garantizar esa seguridad. Este proceso los posiciona mejor para la exportación y originó una mayor demanda de certificaciones de buenas prácticas agrícolas; producción integrada; buenas prácticas de manufactura, o HACCP, que son los sistemas más conocidos internacionalmente.
Así lo aseguró la licenciada María Paula Suárez, de la Fundación ArgenINTA, quien disertó durante la jornada sobre "La certificación de Calidad como herramienta de diferenciación". Este encuentro se desarrolló en el marco de la "IIIº Exposición de Frutas & Verduras 2002", que se está realizando en forma conjunta con la "116º Exposición de Agricultura, Ganadería, e Industria Internacional".
En el curso que fue organizado por la Fundación y la Corporación del Mercado Central de Buenos Aires, la licenciada Suárez destacó que las organizaciones que están operando en este momento en los procesos productivos se ven obligadas a aplicar estos procedimientos aunque sean de carácter voluntario. "Sucede que en algunos bloques y en muchas organizaciones la posibilidad de originar una operación comercial de provisión está dada por el cumplimiento de esta norma", apuntó. "Más allá de que se genere un diferencial de precios, las certificaciones pueden ser requisitos indispensables para generar muy buenos negocios", agregó.
Por lo tanto,dijo, si no hay cumplimiento de estas normas, no hay categoría en el proveedor para entregar la mercadería y dejar conformes a sus clientes. Por su parte, la licenciada Andrea Volonté, de Fundación ArgenInta, remarcó que por ahora todo lo que la fundación certifica es de orden voluntario. "En el mundo todavía no son obligatorias, pero todas tendrán ese carácter a medida que el cliente las exija. Este requisito será impuesto por el mercado y no por ninguna especificación que emane de algún organismo", resaltó.
Al final, el ingeniero Juan Tassano Viaña habló sobre los sistemas de normas mundiales y argentinas; cómo se trasladan las internacionales a las propias, tipos de normas y cómo se certifican.
También señaló que las certificaciones en la calidad de los productos son generadas a raíz de la demanda para poder ordenar la inocuidad y los distintos atributos de la calidad de los productos y de los servicios.
"En la Argentina y en otros países del mundo son tomados como elementos de competitividad, ya que permiten ordenar y establecer procedimientos para alcanzar esa diferenciación". concluyó Tassaño Viaña.
De la mano de la "IIIº Exposición de Frutas & Verduras 2002, Tecnología , Insumos y Servicios" para el sector, la hermanita pobre del sector agropecuario argentino se metió en el corazón de la Rural. Se ganó la simpatía de propios y extraños y cautivó a un público ávido de conocer las bondades de estos productos.
Según expresaron los visitantes, "no los vemos en ningún lado, ni en supermercados ni en verdulerías". Cítricos de Ledesma SAAI; manzanas y peras de Moño Azul; naranjas y mandarinas de La Toma; manzanas, limones, mandarinas, naranjas y kiwis de Productores y Empacadores Argentinos (PEA); las más atractivas, sanas y frescas hortalizas y verduras de Frutícola Saverio y los dulces regionales de Frutos del Sur, entre otras empresas, deleitan la vista y el gusto de los miles de visitantes.
Para presentarse en sociedad con una presencia integradora, homogénea y en bloque del sector frutihortícola, "Frutas & Verduras 2002" muestra también una amplia gama de servicios de primer nivel para el sector.
Entre otros, se puede mencionar la alianza estratégica de Argencert, empresa argentina dedicada a la certificación de productos orgánicos con SGS, grupo líder en el mundo en verificación, inspección, certificación y ensayos.
Novedades
Recorriendo el salón se puede observar desde la presentación de la boquilla ID-injección de aire para reducir más la deriva en producciones hortícolas, hasta termógrafos para control y respaldo de la cadena de frío en exportaciones (Forintra SA).
También se muestran contenedores térmicos y cajas térmicas plegables para mantener el frío en exportaciones (City Courier) y la más avanzada tecnología israelí en packaging poscosecha con atmósfera modificada, mediante envoltorios para la preservación de frescura luego de la cosecha (de la firma Xtend).
En la recorrida por este atrapante mundo de la frutihorticultura no falta la presencia institucional de la Corporación del Mercado Central de Buenos Aires organizando charlas, seminarios y encuestas de consumo. También hacen su aporte Crear-Funbapa, la Federación Nacional de Productores y Operadores de Mercados Frutihortícolas.
Además, se presentan sistemas de etiquetado y de codificación para la industria (empresa Achernar); cajones plásticos plegables para la estandarización, maniobrabilidad y ahorro de espacio en los supermercados y comercios minoristas (Argen-Pool Systems).
Hay novedades, como los modernos carros de metal para trasladar cajones plásticos con verduras y frutas, bolsas de papa, etc., presentadas en la Argentina por la firma danesa Container Centralen. En el rubro elementos de protección personal y de seguridad industrial la empresa Produseg SRL hace su aporte, y en el de nuevos cajones plásticos descartables de 10 kg, para una mayor higiene y durabilidad, diversidad de colores y mejor identificación de marca, se destaca Cabelma SA y servicios de despachantes de aduana , asesoramiento a productores en comercio exterior y solución a la logística necesaria para exportar de la empresa STW Argentina S.A.
Certificar con calidad asegura la demanda
Los productores argentinos están muy interesados en certificar calidad, motivados por la demanda de los países compradores de alto poder adquisitivo, que requieren alta calidad en los productos que se ofrecen, con certificación como método reconocido internacionalmente para garantizar esa seguridad. Este proceso los posiciona mejor para la exportación y originó una mayor demanda de certificaciones de buenas prácticas agrícolas; producción integrada; buenas prácticas de manufactura, o HACCP, que son los sistemas más conocidos internacionalmente.
Así lo aseguró la licenciada María Paula Suárez, de la Fundación ArgenINTA, quien disertó durante la jornada sobre "La certificación de Calidad como herramienta de diferenciación". Este encuentro se desarrolló en el marco de la "IIIº Exposición de Frutas & Verduras 2002", que se está realizando en forma conjunta con la "116º Exposición de Agricultura, Ganadería, e Industria Internacional".
En el curso que fue organizado por la Fundación y la Corporación del Mercado Central de Buenos Aires, la licenciada Suárez destacó que las organizaciones que están operando en este momento en los procesos productivos se ven obligadas a aplicar estos procedimientos aunque sean de carácter voluntario. "Sucede que en algunos bloques y en muchas organizaciones la posibilidad de originar una operación comercial de provisión está dada por el cumplimiento de esta norma", apuntó. "Más allá de que se genere un diferencial de precios, las certificaciones pueden ser requisitos indispensables para generar muy buenos negocios", agregó.
Por lo tanto,dijo, si no hay cumplimiento de estas normas, no hay categoría en el proveedor para entregar la mercadería y dejar conformes a sus clientes. Por su parte, la licenciada Andrea Volonté, de Fundación ArgenInta, remarcó que por ahora todo lo que la fundación certifica es de orden voluntario. "En el mundo todavía no son obligatorias, pero todas tendrán ese carácter a medida que el cliente las exija. Este requisito será impuesto por el mercado y no por ninguna especificación que emane de algún organismo", resaltó.
Al final, el ingeniero Juan Tassano Viaña habló sobre los sistemas de normas mundiales y argentinas; cómo se trasladan las internacionales a las propias, tipos de normas y cómo se certifican.
También señaló que las certificaciones en la calidad de los productos son generadas a raíz de la demanda para poder ordenar la inocuidad y los distintos atributos de la calidad de los productos y de los servicios.
"En la Argentina y en otros países del mundo son tomados como elementos de competitividad, ya que permiten ordenar y establecer procedimientos para alcanzar esa diferenciación". concluyó Tassaño Viaña.











