01 Septiembre 2002
El miércoles 28 de agosto último LA GACETA Literaria cumplió 53 años. Desde sus modestos comienzos como sección literaria, luego como página, más tarde como Suplemento Literario y ahora como LA GACETA Literaria, una constante sobrevoló como agorera ave de carroña sobre estas columnas: el rumor insidioso de que su fin estaba próximo. A los pocos días de su aparición, los "informados" decían que era la locura de un chiquilín y que las cuotas de papel, cada vez más difíciles de conseguir para los pocos diarios independientes de aquellos años, se harían tan pequeñas (como en verdad lo fueron) que lo primero que se eliminaría sería el espacio dedicado a la cultura. Pero el director de LA GACETA de entonces, don Enrique García Hamilton, estaba dispuesto a mantenerlo a cualquier costo. Y así lo hizo. Posteriormente y hasta este mismo año, los resentidos, que no dejaron de multiplicarse con el paso del tiempo, difundían la venenosa versión (con "irrebatibles" argumentos) de que nuestro fin era inminente. Nosotros nos limitamos a seguir adelante. Y hoy nuestra respuesta son estos 53 años que acaba de cumplir, en silencio, LA GACETA Literaria, que fundé y dirijo desde el 28 de agosto de 1949. Nada cambió, salvo que entonces era en verdad un chiquilín temerario y hoy soy un viejo algo más prudente. Pero el espíritu continúa siendo el mismo.















