27 Septiembre 2002
Las nuevas reglas económicas y financieras establecidas por el Gobierno nacional inciden directamente sobre la agroindustria azucarera en general e, indudablemente sobre el sector cañero responsable de la producción de caña, modificando la relación insumo/producto. Estas condiciones generaron la necesidad de reconsiderar los criterios y estrategias que orientan y apoyan la toma de decisiones, respecto de cómo integrar las mejores prácticas de manejo, que hoy y en el futuro aseguren mantener y -en lo posible- optimizar la productividad de los cañaverales.
Esta fue la razón que motivó a la EEAOC a convocar a numerosos técnicos, con el propósito de que, sobre bases sólidas técnico-económicas, se evalúen, discutan y definan criterios y estrategias que, priorizando el uso eficiente de los recursos e insumos disponibles y sustentados en optimizar la productividad de la caña de azúcar, se aporten herramientas de gestión que aseguren los mejores resultados agronómicos en la próximas campañas.
Así fue como en la EEAOC se realizó un seminario taller de discusión sobre el manejo de la caña de azúcar. Estuvo organizado por el Subprograma Agronomía de la Caña de Azúcar y se denominó "Bases estratégicas para la programación del cultivo de la caña en la próxima campaña".
Importantes temas
Se trabajo en grupos a fin de analizar, discutir y aportar criterios técnico-económicos, enfocando distintas temáticas de interés, como por ejemplo sobre "El empleo de herbicidas no selectivos en caña de azúcar", "Herbicidas nuevos y alternativas para el cultivo de la caña de azúcar", "Control específico de grama y tupulo y sus alternativas de manejo", "Estrategias de manejo y costos de producción" y "Nuevas Alternativas de optimización del uso de fertilizantes".
Todos estos aspectos se abordaron considerando: a) el estado actual de los cañaverales; b) las disponibilidades económicas; c) el costo de labores e insumos; d) la disponibilidad de productos y equipos; e) la respuesta probable de cada lote o finca a las distintas prácticas de manejo.
La premisa que se estableció fue la de mejorar la productividad, identificar los criterios y estrategias de manejo que contemplen la nueva relación costo/beneficio de cada alternativa de cultivo, factible de emplear en los cañaverales tucumanos.
Incorporando tecnología se pueden reducir los costos de producción
Uno de los temas que tuvo mayor atención durante el "Seminario- Taller de discusión sobre el manejo de la caña de azúcar" que organizó la EEAOC, fue cuando se analizaron los criterios para actualizar los costos de las diferentes labores de cultivo como control de malezas, sistemas de aplicación, fertilización, riego, plantación, barbecho químico y labores mecánicas, entre otras. Además, se debatió cómo quedarían definidos los valores básicos de servicios para las distintas variantes y tipos de labores en Tucumán. También se planteó la necesidad de innovación e incorporación de tecnología a los actuales sistemas de manejo, destinados a abaratar costos y a mantener o mejorar la productividad.
Se sostuvo que la actualización de los costos de las distintas labores debería ser realizada agrupando sus componentes según la naturaleza, en los rubros mano de obra, combustible, reparaciones, amortización y gastos indirectos. La incidencia relativa de estos componentes varía según el tipo de labor, de modo que lo ideal sería hacerlos variar en cada caso.
Para las operaciones de cosecha, los técnicos asistentes determinaron que es posible utilizar un criterio donde se impone el valor dólar para todos aquellos insumos que varían en función de su tasa de cambio. La propuesta fue de un 35% según variación del combustible, un 45% según cotización del dólar, un 10% por mano de obra y un 10% por precio del azúcar.
Por otra parte, se tomaron como referencia los valores de las diferentes labores. Son los siguientes: picar trocha representa $ 0,45-$ 0,55 /surco; pasado de cincel $ 0,5-$ 0,6 /surco; abonado $ 0,64-$ 0,74 /surco; herbicida total $ 13-$ 15 /ha; herbicida dirigido $ 20-$ 30 /ha; subsolado $ 60-$ 65 /ha; aplicación aérea $ 10-$14 /ha; rastra pesada $ 39-$ 42 /ha; cincel $ 41-$ 44 /ha; surcado $ 0,55 /surco; tapado $ 0,6 /surco; hora tractor $ 20-$ 24 /hora; cosecha integral $ 7,5-$ 8,5 /t caña, y flete $ 2,2-$ 2,42 , más $ 0,11 /t/km recorrido.
Decisiones críticas
Se concluyó que las decisiones más críticas respecto a cómo integrar un manejo para caña de azúcar, deben llevar implícitas el objetivo de optimizar la productividad.
Por otra parte, se resaltó la importancia que tiene sobre la capacidad productiva del cañaveral, rotar con un cultivo como la soja. Es necesario llevar adelante un ajuste para optimizar la respuesta de las labores. Como esto produce resultados positivos, se recomienda priorizar la oportunidad con que se realice cada una de estas labores. Eso garantizará obtener, con iguales costos, un buen diferencial productivo.
Si los recursos disponibles son limitados y no alcanzan para cubrir los requerimientos de todos los lotes, hay que priorizar la atención de aquellos que tengan un mejor potencial productivo, donde se encontrará una mayor respuesta del cañaveral.
Además se sugirió mejorar la gestión empresarial con el propósito de conocer los márgenes brutos que nos puede dejar con cada condición de manejo. También se recomendó mejorar la decisión técnica, lo que quiere significar que en la elección de qué, cómo y cuándo realizar una labor, debe llevar implícita el análisis previo de toda la información del lote y la aplicación de todos los conocimientos disponibles. Con ello se garantiza la efectividad del manejo para el logro de alta productividad y rentabilidad de la producción.
Para la reducción de costos es muy importante utilizar equipos de altas capacidades de trabajo.
Se debe considerar también la alternativa de emplear el cultivo de caña verde, para aquella condición del lote que posibilite sacar provecho de las ventajas del sistema.
Además, se debe tener especial cuidado en asegurar un bajo nivel de riesgo de quema accidental de los cañaverales, que perjudicaría gravemente el crecimiento de la caña en el lote.
Experiencias con nuevos productos
Técnicos de la EEAOC explicaron que en la presente campaña la disponibilidad comercial de "Ametrina" puede ser restringida, pero actualmente existen algunas existencias en el medio.
Se anunció que se dispondrá del producto alternativo "Terbutrina", por la similitud en sus efectos pos-emergentes. Por otra parte, los presentes concluyeron que el herbicida "Isoxaflutole" (Merlín), tiene buen efecto de control del complejo de malezas comprendidas en la calificación de "pastos blancos" (gramíneas anuales) y que, en forma complementaria, contribuiría al manejo de "grama bermuda".
En este tema, un técnico del Ingenio Ledesma anunció que habiendo sido los mayores usuarios de dicho herbicida ahora, con el empleo de Glifosato y otras fórmulas alternativas (para gramíneas y latifoliadas), han discontinuado su adquisición.
También se anunció que el herbicida "Preside" tiene muy buen control de tupulo en pre-emergencia a la dosis de 1 litro/ha, y que el uso de este tipo de herbicidas constituye el sistema más aconsejable para el control de malezas por "camadas".
Los participantes relataron las experiencias realizadas con diferentes herbicidas residuales, aptos para el control de diferentes malezas y cuyo empleo no es frecuente en Tucumán.
Sugieren realizar un correcto manejo de los fertilizantes
Este grupo tuvo como propósito analizar las vías para eficientizar el uso del "fertilizante nitrogenado en caña" y centró la discusión en la necesidad de encontrar criterios de asignación diferencial de dosis a las diferentes unidades de manejo.
En este sentido, los representantes de las empresas agropecuarias, coincidieron en que ya no pueden seguir realizando el manejo de la fertilización nitrogenada con una sola dosis para todas las situaciones que representa el conjunto de las unidades de manejo. Además, hubo coincidencia en que son pocas las empresas cañeras que tienen estudios de suelo practicados, que le permitan utilizar en forma correcta la tabla de recomendación de fertilizantes de la EEAOC.
Sin embargo, sostienen que el potencial de producción de la cepa en cuestión es un indicador de gran valor para ellos, que puede -en una primera instancia- combinarse con el potencial del lote (antecedentes productivos), para generar elementos de juzgamiento a la hora de decidir la dosis que se acerque a las reales necesidades del lote.
En el caso particular de la Compañía Azucarera Concepción, los campos son cosechados en dos momentos bien definidos dentro del período de zafra, inicio y final, lo cual incide -asimismo- en los niveles productivos de las "socas". Es así, que las socas de menor producción son las que se cosechan en el primer período señalado, ya que están fuertemente influenciadas por que son socas viejas que van a renovación, mientras que las cañas de fin de zafra son socas jóvenes de alto potencial productivo.
Combinación
Estas consideraciones combinan la elección de una dosis con el momento oportuno para la fertilización. En Los Cevilares, comentó un asistente, se está trabajando con sólo dos dosis de nitrógeno, elegidas en cada caso por la producción esperada, sobre la base de que existe un índice de consumo por tonelada de caña producida. No obstante, advierten la necesidad de subdividir las categorías de producción según la calidad de los suelos, para hacer un uso más ajustado del recurso.
Todos los participantes coincidieron, también, en la necesidad de comenzar antes con las operaciones de fertilización, ya que septiembre es un mes en el que los cañaverales cosechados entre junio y agosto, están listos para ser fertilizados.
Este tema generó inquietud entre los asistentes, quienes en vistas de los precios de los fertilizantes buscan hacer un uso más ajustado a las reales necesidades de los lotes, que le ayuden a tener el mayor beneficio de la práctica. Por ello han quedado los canales de asistencia abiertos, para que las empresas consulten a los técnicos de la EEAOC.
La falta de algunos herbicidas abre el camino a los sustitutos
Se informó que en la presente campaña no se dispondrá de los herbicidas "TCA" y "Dalapón" y que, para el futuro, dependerá del aporte de US$ 1 millón para reparar una fábrica rusa, por parte de los únicos usuarios de dichos herbicidas (Argentina y Cuba), por lo que se aconseja el remplazo de tales productos.
En este marco, y según las posibilidades de cada explotación, existe acuerdo en considerar la importancia que adquiere en las renovaciones la ejecución de rotaciones con cultivares de soja resistentes a "Glifosato".
Se recomienda que para su siembra y cultivo, se deberían realizar por lo menos tres tratamientos con ese herbicida (uno en el barbecho y dos en el cultivo de la soja), lo que constituye un efectivo medio para disminuir las poblaciones de "grama" y otras malezas perennes, previo a la implantación de los cañaverales.
Con respecto al empleo de glifosato en plantaciones sucesivas, se recordó que el sobrebordo de las cañas plantas constituye un impedimento para la brotación temprana de la grama y facilitar su control antes que la caña emerja. También se concluyó, que un tapado con poca tierra embarga el riesgo de la pérdida de plantaciones por sequía.
En este tema, se definió que es necesario realizar estudios para definir las condiciones necesarias para la realización de tratamientos eficientes con Glifosato antes de la brotación de la caña.
Aplicadores
En el manejo de las socas, se aconseja el empleo de Glifosato en las trochas, aplicado con pulverizadoras provistas de bajadores con protectores, y que es necesario replantear la oportunidad de realización de las labores mecánicas, para estimular el crecimiento de la grama en las trochas. Como así también, el buen acondicionamiento de las trochas, para que la máquina trabaje con estabilidad.
Con respecto al uso de máquinas con doble circuito para aplicación en el surco, se acordó que ante la falta de Dalapón, queda como opción el "Gramoxone" para control de grama. También se recomendó emplear las mezclas destinadas al control de las otras malezas presentes en el surco.
Con respecto al manejo del "Tupulo", se recordó que el producto "Metsulfurón" es tóxico para la caña y que productos con estas características no debieran ensayarse por los riesgos que implica su dosificación o aplicación. Pero debido a su bajo precio y a la gran susceptibilidad del tupulo a sus efectos, justifica que se continúe experimentando para definir un estadio de crecimiento de la caña de azúcar donde ésta soporte 3 g del producto, que se define como la mínima aconsejable para control del tupulo.
Esta fue la razón que motivó a la EEAOC a convocar a numerosos técnicos, con el propósito de que, sobre bases sólidas técnico-económicas, se evalúen, discutan y definan criterios y estrategias que, priorizando el uso eficiente de los recursos e insumos disponibles y sustentados en optimizar la productividad de la caña de azúcar, se aporten herramientas de gestión que aseguren los mejores resultados agronómicos en la próximas campañas.
Así fue como en la EEAOC se realizó un seminario taller de discusión sobre el manejo de la caña de azúcar. Estuvo organizado por el Subprograma Agronomía de la Caña de Azúcar y se denominó "Bases estratégicas para la programación del cultivo de la caña en la próxima campaña".
Importantes temas
Se trabajo en grupos a fin de analizar, discutir y aportar criterios técnico-económicos, enfocando distintas temáticas de interés, como por ejemplo sobre "El empleo de herbicidas no selectivos en caña de azúcar", "Herbicidas nuevos y alternativas para el cultivo de la caña de azúcar", "Control específico de grama y tupulo y sus alternativas de manejo", "Estrategias de manejo y costos de producción" y "Nuevas Alternativas de optimización del uso de fertilizantes".
Todos estos aspectos se abordaron considerando: a) el estado actual de los cañaverales; b) las disponibilidades económicas; c) el costo de labores e insumos; d) la disponibilidad de productos y equipos; e) la respuesta probable de cada lote o finca a las distintas prácticas de manejo.
La premisa que se estableció fue la de mejorar la productividad, identificar los criterios y estrategias de manejo que contemplen la nueva relación costo/beneficio de cada alternativa de cultivo, factible de emplear en los cañaverales tucumanos.
Incorporando tecnología se pueden reducir los costos de producción
Uno de los temas que tuvo mayor atención durante el "Seminario- Taller de discusión sobre el manejo de la caña de azúcar" que organizó la EEAOC, fue cuando se analizaron los criterios para actualizar los costos de las diferentes labores de cultivo como control de malezas, sistemas de aplicación, fertilización, riego, plantación, barbecho químico y labores mecánicas, entre otras. Además, se debatió cómo quedarían definidos los valores básicos de servicios para las distintas variantes y tipos de labores en Tucumán. También se planteó la necesidad de innovación e incorporación de tecnología a los actuales sistemas de manejo, destinados a abaratar costos y a mantener o mejorar la productividad.
Se sostuvo que la actualización de los costos de las distintas labores debería ser realizada agrupando sus componentes según la naturaleza, en los rubros mano de obra, combustible, reparaciones, amortización y gastos indirectos. La incidencia relativa de estos componentes varía según el tipo de labor, de modo que lo ideal sería hacerlos variar en cada caso.
Para las operaciones de cosecha, los técnicos asistentes determinaron que es posible utilizar un criterio donde se impone el valor dólar para todos aquellos insumos que varían en función de su tasa de cambio. La propuesta fue de un 35% según variación del combustible, un 45% según cotización del dólar, un 10% por mano de obra y un 10% por precio del azúcar.
Por otra parte, se tomaron como referencia los valores de las diferentes labores. Son los siguientes: picar trocha representa $ 0,45-$ 0,55 /surco; pasado de cincel $ 0,5-$ 0,6 /surco; abonado $ 0,64-$ 0,74 /surco; herbicida total $ 13-$ 15 /ha; herbicida dirigido $ 20-$ 30 /ha; subsolado $ 60-$ 65 /ha; aplicación aérea $ 10-$14 /ha; rastra pesada $ 39-$ 42 /ha; cincel $ 41-$ 44 /ha; surcado $ 0,55 /surco; tapado $ 0,6 /surco; hora tractor $ 20-$ 24 /hora; cosecha integral $ 7,5-$ 8,5 /t caña, y flete $ 2,2-$ 2,42 , más $ 0,11 /t/km recorrido.
Decisiones críticas
Se concluyó que las decisiones más críticas respecto a cómo integrar un manejo para caña de azúcar, deben llevar implícitas el objetivo de optimizar la productividad.
Por otra parte, se resaltó la importancia que tiene sobre la capacidad productiva del cañaveral, rotar con un cultivo como la soja. Es necesario llevar adelante un ajuste para optimizar la respuesta de las labores. Como esto produce resultados positivos, se recomienda priorizar la oportunidad con que se realice cada una de estas labores. Eso garantizará obtener, con iguales costos, un buen diferencial productivo.
Si los recursos disponibles son limitados y no alcanzan para cubrir los requerimientos de todos los lotes, hay que priorizar la atención de aquellos que tengan un mejor potencial productivo, donde se encontrará una mayor respuesta del cañaveral.
Además se sugirió mejorar la gestión empresarial con el propósito de conocer los márgenes brutos que nos puede dejar con cada condición de manejo. También se recomendó mejorar la decisión técnica, lo que quiere significar que en la elección de qué, cómo y cuándo realizar una labor, debe llevar implícita el análisis previo de toda la información del lote y la aplicación de todos los conocimientos disponibles. Con ello se garantiza la efectividad del manejo para el logro de alta productividad y rentabilidad de la producción.
Para la reducción de costos es muy importante utilizar equipos de altas capacidades de trabajo.
Se debe considerar también la alternativa de emplear el cultivo de caña verde, para aquella condición del lote que posibilite sacar provecho de las ventajas del sistema.
Además, se debe tener especial cuidado en asegurar un bajo nivel de riesgo de quema accidental de los cañaverales, que perjudicaría gravemente el crecimiento de la caña en el lote.
Experiencias con nuevos productos
Técnicos de la EEAOC explicaron que en la presente campaña la disponibilidad comercial de "Ametrina" puede ser restringida, pero actualmente existen algunas existencias en el medio.
Se anunció que se dispondrá del producto alternativo "Terbutrina", por la similitud en sus efectos pos-emergentes. Por otra parte, los presentes concluyeron que el herbicida "Isoxaflutole" (Merlín), tiene buen efecto de control del complejo de malezas comprendidas en la calificación de "pastos blancos" (gramíneas anuales) y que, en forma complementaria, contribuiría al manejo de "grama bermuda".
En este tema, un técnico del Ingenio Ledesma anunció que habiendo sido los mayores usuarios de dicho herbicida ahora, con el empleo de Glifosato y otras fórmulas alternativas (para gramíneas y latifoliadas), han discontinuado su adquisición.
También se anunció que el herbicida "Preside" tiene muy buen control de tupulo en pre-emergencia a la dosis de 1 litro/ha, y que el uso de este tipo de herbicidas constituye el sistema más aconsejable para el control de malezas por "camadas".
Los participantes relataron las experiencias realizadas con diferentes herbicidas residuales, aptos para el control de diferentes malezas y cuyo empleo no es frecuente en Tucumán.
Sugieren realizar un correcto manejo de los fertilizantes
Este grupo tuvo como propósito analizar las vías para eficientizar el uso del "fertilizante nitrogenado en caña" y centró la discusión en la necesidad de encontrar criterios de asignación diferencial de dosis a las diferentes unidades de manejo.
En este sentido, los representantes de las empresas agropecuarias, coincidieron en que ya no pueden seguir realizando el manejo de la fertilización nitrogenada con una sola dosis para todas las situaciones que representa el conjunto de las unidades de manejo. Además, hubo coincidencia en que son pocas las empresas cañeras que tienen estudios de suelo practicados, que le permitan utilizar en forma correcta la tabla de recomendación de fertilizantes de la EEAOC.
Sin embargo, sostienen que el potencial de producción de la cepa en cuestión es un indicador de gran valor para ellos, que puede -en una primera instancia- combinarse con el potencial del lote (antecedentes productivos), para generar elementos de juzgamiento a la hora de decidir la dosis que se acerque a las reales necesidades del lote.
En el caso particular de la Compañía Azucarera Concepción, los campos son cosechados en dos momentos bien definidos dentro del período de zafra, inicio y final, lo cual incide -asimismo- en los niveles productivos de las "socas". Es así, que las socas de menor producción son las que se cosechan en el primer período señalado, ya que están fuertemente influenciadas por que son socas viejas que van a renovación, mientras que las cañas de fin de zafra son socas jóvenes de alto potencial productivo.
Combinación
Estas consideraciones combinan la elección de una dosis con el momento oportuno para la fertilización. En Los Cevilares, comentó un asistente, se está trabajando con sólo dos dosis de nitrógeno, elegidas en cada caso por la producción esperada, sobre la base de que existe un índice de consumo por tonelada de caña producida. No obstante, advierten la necesidad de subdividir las categorías de producción según la calidad de los suelos, para hacer un uso más ajustado del recurso.
Todos los participantes coincidieron, también, en la necesidad de comenzar antes con las operaciones de fertilización, ya que septiembre es un mes en el que los cañaverales cosechados entre junio y agosto, están listos para ser fertilizados.
Este tema generó inquietud entre los asistentes, quienes en vistas de los precios de los fertilizantes buscan hacer un uso más ajustado a las reales necesidades de los lotes, que le ayuden a tener el mayor beneficio de la práctica. Por ello han quedado los canales de asistencia abiertos, para que las empresas consulten a los técnicos de la EEAOC.
La falta de algunos herbicidas abre el camino a los sustitutos
Se informó que en la presente campaña no se dispondrá de los herbicidas "TCA" y "Dalapón" y que, para el futuro, dependerá del aporte de US$ 1 millón para reparar una fábrica rusa, por parte de los únicos usuarios de dichos herbicidas (Argentina y Cuba), por lo que se aconseja el remplazo de tales productos.
En este marco, y según las posibilidades de cada explotación, existe acuerdo en considerar la importancia que adquiere en las renovaciones la ejecución de rotaciones con cultivares de soja resistentes a "Glifosato".
Se recomienda que para su siembra y cultivo, se deberían realizar por lo menos tres tratamientos con ese herbicida (uno en el barbecho y dos en el cultivo de la soja), lo que constituye un efectivo medio para disminuir las poblaciones de "grama" y otras malezas perennes, previo a la implantación de los cañaverales.
Con respecto al empleo de glifosato en plantaciones sucesivas, se recordó que el sobrebordo de las cañas plantas constituye un impedimento para la brotación temprana de la grama y facilitar su control antes que la caña emerja. También se concluyó, que un tapado con poca tierra embarga el riesgo de la pérdida de plantaciones por sequía.
En este tema, se definió que es necesario realizar estudios para definir las condiciones necesarias para la realización de tratamientos eficientes con Glifosato antes de la brotación de la caña.
Aplicadores
En el manejo de las socas, se aconseja el empleo de Glifosato en las trochas, aplicado con pulverizadoras provistas de bajadores con protectores, y que es necesario replantear la oportunidad de realización de las labores mecánicas, para estimular el crecimiento de la grama en las trochas. Como así también, el buen acondicionamiento de las trochas, para que la máquina trabaje con estabilidad.
Con respecto al uso de máquinas con doble circuito para aplicación en el surco, se acordó que ante la falta de Dalapón, queda como opción el "Gramoxone" para control de grama. También se recomendó emplear las mezclas destinadas al control de las otras malezas presentes en el surco.
Con respecto al manejo del "Tupulo", se recordó que el producto "Metsulfurón" es tóxico para la caña y que productos con estas características no debieran ensayarse por los riesgos que implica su dosificación o aplicación. Pero debido a su bajo precio y a la gran susceptibilidad del tupulo a sus efectos, justifica que se continúe experimentando para definir un estadio de crecimiento de la caña de azúcar donde ésta soporte 3 g del producto, que se define como la mínima aconsejable para control del tupulo.
















