27 Septiembre 2002
Con el comienzo de un nuevo período productivo, Tafí del Valle se encuentra en pleno movimiento agrícola pudiéndose ver tractores, rastras, equipos de riego y personal realizando diferentes tipos de labores en los campos agrícolas.Los cultivos de frutilla ya implantados, al igual que las siembras tempranas de lechuga, están dando al valle una fisonomía que acompaña al color verde del comienzo de la primavera. Se pueden ver los riegos realizándose en diferentes lotes, bajo las distintas alternativas de aplicación, fundamentales para el avance del cultivo a realizarse, ya que los suelos en esta época del año se encuentran sin la humedad indispensable para poder realizar cualquier cultivo.La producción de papa semilla esta al comienzo del ciclo, principalmente en lo que respeta a la preparación de los suelos y el riego y proximos a la siembra. Es premisa fundamental realizar todas las labores correspondientes bajo las normas de conservación de suelos, que es el pilar básico de sustentabilidad del Valle, ya que el suelo es un soporte fundamental en la actividad agrícola vallista.
Llámese papa semilla, lechuga, poroto o frutilla la actividad a realizarse, deben observar el concepto de conservación de suelos para darle continuidad en el tiempo a este tipo de actividad.
Podemos decir que la implementación de diferentes normas de producción son fundamentales para la preservación del Valle que, por suerte, el cultivo principal de Tafí lo tiene (como es el caso de la papa semilla). Las normas de producción de papa semilla, llevadas adelante por convenios realizados por APASE y el Estado (SAG) en su momento, es un apoyo fundamental para lograr la preservación fitosanitaria del Valle de Tafí.
Los productores deben tomar conciencia de este tema y cumplir a rajatabla lo establecido por las normas que están en vigencia, para lograr que el Valle produzca permanentemente semilla de papa de alta calidad y sanidad, que la diferencia del resto de las simientes del tubérculo que se produce en otras zonas del país. Esta diferenciación es la que nos puede dar el valor agregado necesario para que la producción de esta semilla, y de otras que se pueden producir en la zona, como son los plantines de frutilla, semilla de avena, trigo, arveja, poroto y otras especies, otorgen al Valle el potencial que posee en este tipo de producción, y que lo alcance rápidamente.
Por todo esto, es fundamental que el productor se encuentre siempre bien informado sobre todos los procedimientos que se deben seguir para cumplir con lo estipulado por la normas de producción de los cultivos del Valle. El esfuerzo realizado hasta ahora debe afianzarse aún más, a través del trabajo conjunto entre la asociación de productores y los Estado provincial y nacional.
Llámese papa semilla, lechuga, poroto o frutilla la actividad a realizarse, deben observar el concepto de conservación de suelos para darle continuidad en el tiempo a este tipo de actividad.
Podemos decir que la implementación de diferentes normas de producción son fundamentales para la preservación del Valle que, por suerte, el cultivo principal de Tafí lo tiene (como es el caso de la papa semilla). Las normas de producción de papa semilla, llevadas adelante por convenios realizados por APASE y el Estado (SAG) en su momento, es un apoyo fundamental para lograr la preservación fitosanitaria del Valle de Tafí.
Los productores deben tomar conciencia de este tema y cumplir a rajatabla lo establecido por las normas que están en vigencia, para lograr que el Valle produzca permanentemente semilla de papa de alta calidad y sanidad, que la diferencia del resto de las simientes del tubérculo que se produce en otras zonas del país. Esta diferenciación es la que nos puede dar el valor agregado necesario para que la producción de esta semilla, y de otras que se pueden producir en la zona, como son los plantines de frutilla, semilla de avena, trigo, arveja, poroto y otras especies, otorgen al Valle el potencial que posee en este tipo de producción, y que lo alcance rápidamente.
Por todo esto, es fundamental que el productor se encuentre siempre bien informado sobre todos los procedimientos que se deben seguir para cumplir con lo estipulado por la normas de producción de los cultivos del Valle. El esfuerzo realizado hasta ahora debe afianzarse aún más, a través del trabajo conjunto entre la asociación de productores y los Estado provincial y nacional.















