04 Octubre 2002
La nutrición diferencial en paltos está influenciada por varios factores relacionados con la edad de la planta; la posición de la hoja; el estado fenológico; el portainjerto; el cultivar; las interacciones entre nutrientes; la fertilización y la cosecha del ciclo anterior, entre otros.
Las concentraciones de N, P y K disminuyen comúnmente en hojas, mientras que las de Ca, Mg, Fe, Cu y Zn se incrementaron, al considerar que la edad fisiológica es probablemente el factor más importante que tiene influencia sobre la composición de las hojas. Respecto del elemento B (boro), no varía notablemente durante el año. Sólo existe una disminución ligera en hojas durante la floración, amarre del fruto y crecimiento vegetativo inicial de primavera. No obstante, es un factor a tener muy en cuenta.
Durante la floración y el crecimiento vegetativo se requieren cantidades altas de N (nitrógeno), lo que explica las bajas concentraciones de este elemento encontrado en hojas durante esas etapas fenológicas. Para el P (fósforo), el mayor consumo coincide con la etapa de floración, amarre del fruto y brotación. Para el K (potasio), las concentraciones más bajas se presentan durante el período de cosecha y fue ligeramente superior en las etapas de floración, amarre del fruto y crecimiento vegetativo.
La gradual disminución de este nutriente en estas etapas se atribuye a las necesidades de abastecimiento nutricional y por el fruto en la cosecha. También porque la presencia de fruto en la planta reclama cantidades importantes de K, lo que hace descender sus niveles en hojas, mientras que el N se acumula por falta de uso. Cabe destacar que los tratamientos de fertilización en paltos, en general, modifican la concentración de nutrientes en hojas pero no alteran su variación nutricional.
Manejo: la fertilización es una práctica importante para satisfacer las demandas nutricionales del cultivo. Debido a que el sistema radical del palto no es muy extenso y carece de pelos, es necesaria la presencia en el suelo de una cantidad elevada de nutrientes de fácil disponibilidad.
En paltos el N es el nutriente más requerido. Debe aplicarse todos los años en los momentos de mayor demanda del cultivo. Sin embargo, la aplicación de N podría estimular el crecimiento vegetativo en el período crítico de retención del fruto, que terminaría en su caída y en una baja producción.
La fórmula de fertilización varía según del factor que se trate, además de la que resulte del análisis de suelo y/o foliar (sistema de riego, variedad y edad de la planta). Se estableció que con altas cantidades de N aumenta el desarrollo vegetativo y disminuye la producción, y que con cantidades bajas disminuyen ambas. Con cantidades medias se favorece la producción. Además, esto se relaciona con la concentración de este nutriente en las hojas. Por ejemplo, el rendimiento del cultivar Hass disminuye cuando nivel de N en las hojas supera el 2,2%. Esto sirve de base para ajustar la cantidad de N aplicado año a año. Para el caso, si la concentración de N en las hojas es mayor a la deseada (2,2%) se requeriría aplicar menos N del que fue aplicado en el año previo, y si es más baja se requeriría aplicar más N del usado en el año anterior.
Aplicación de fertilizantes: las etapas fenológicas de mayor demanda de nutrientes son: floración, inicio del desarrollo vegetativo y desarrollo del fruto. Las dos primeras etapas ocurren normalmente, para la variedad Hass, en Tucumán, durante el período comprendido entre la segunda quincena de agosto a la primera de octubre, según las condiciones térmicas producidas durante el período otoño-invierno y a la fecha de cosecha. Y la tercera etapa fenológica tiene ocurrencia, en esta provincia, desde la primera quincena de septiembre hasta la segunda de mayo.
Cabe aclarar que estos datos de períodos son solo estimativos, por cuanto no se dispone de información científica para la región. De manera que las fechas citadas deben ser tomadas con reserva, ya que, según las distintas áreas en las que están las plantaciones, hay variables agroecológicas.
Las concentraciones de N, P y K disminuyen comúnmente en hojas, mientras que las de Ca, Mg, Fe, Cu y Zn se incrementaron, al considerar que la edad fisiológica es probablemente el factor más importante que tiene influencia sobre la composición de las hojas. Respecto del elemento B (boro), no varía notablemente durante el año. Sólo existe una disminución ligera en hojas durante la floración, amarre del fruto y crecimiento vegetativo inicial de primavera. No obstante, es un factor a tener muy en cuenta.
Durante la floración y el crecimiento vegetativo se requieren cantidades altas de N (nitrógeno), lo que explica las bajas concentraciones de este elemento encontrado en hojas durante esas etapas fenológicas. Para el P (fósforo), el mayor consumo coincide con la etapa de floración, amarre del fruto y brotación. Para el K (potasio), las concentraciones más bajas se presentan durante el período de cosecha y fue ligeramente superior en las etapas de floración, amarre del fruto y crecimiento vegetativo.
La gradual disminución de este nutriente en estas etapas se atribuye a las necesidades de abastecimiento nutricional y por el fruto en la cosecha. También porque la presencia de fruto en la planta reclama cantidades importantes de K, lo que hace descender sus niveles en hojas, mientras que el N se acumula por falta de uso. Cabe destacar que los tratamientos de fertilización en paltos, en general, modifican la concentración de nutrientes en hojas pero no alteran su variación nutricional.
Manejo: la fertilización es una práctica importante para satisfacer las demandas nutricionales del cultivo. Debido a que el sistema radical del palto no es muy extenso y carece de pelos, es necesaria la presencia en el suelo de una cantidad elevada de nutrientes de fácil disponibilidad.
En paltos el N es el nutriente más requerido. Debe aplicarse todos los años en los momentos de mayor demanda del cultivo. Sin embargo, la aplicación de N podría estimular el crecimiento vegetativo en el período crítico de retención del fruto, que terminaría en su caída y en una baja producción.
La fórmula de fertilización varía según del factor que se trate, además de la que resulte del análisis de suelo y/o foliar (sistema de riego, variedad y edad de la planta). Se estableció que con altas cantidades de N aumenta el desarrollo vegetativo y disminuye la producción, y que con cantidades bajas disminuyen ambas. Con cantidades medias se favorece la producción. Además, esto se relaciona con la concentración de este nutriente en las hojas. Por ejemplo, el rendimiento del cultivar Hass disminuye cuando nivel de N en las hojas supera el 2,2%. Esto sirve de base para ajustar la cantidad de N aplicado año a año. Para el caso, si la concentración de N en las hojas es mayor a la deseada (2,2%) se requeriría aplicar menos N del que fue aplicado en el año previo, y si es más baja se requeriría aplicar más N del usado en el año anterior.
Aplicación de fertilizantes: las etapas fenológicas de mayor demanda de nutrientes son: floración, inicio del desarrollo vegetativo y desarrollo del fruto. Las dos primeras etapas ocurren normalmente, para la variedad Hass, en Tucumán, durante el período comprendido entre la segunda quincena de agosto a la primera de octubre, según las condiciones térmicas producidas durante el período otoño-invierno y a la fecha de cosecha. Y la tercera etapa fenológica tiene ocurrencia, en esta provincia, desde la primera quincena de septiembre hasta la segunda de mayo.
Cabe aclarar que estos datos de períodos son solo estimativos, por cuanto no se dispone de información científica para la región. De manera que las fechas citadas deben ser tomadas con reserva, ya que, según las distintas áreas en las que están las plantaciones, hay variables agroecológicas.
















