Francia ignora al poroto argentino

El grano es utilizado por los franceses para realizar un guiso a base de frijoles blancos y carne.

11 Octubre 2002
Los productores de "cassoulet" de Castelnaudary, una ciudad del suroeste de Francia conocida gastronómicamente por su guiso a base de frijoles blancos y carne, decidieron utilizar exclusivamente porotos (frijoles) locales y prescindir de los argentinos, pese a un precio mucho más bajo, explicó Serge Vialette, gran maestro de la Cofradía del Cassoulet.
"Hoy en día, el 70% del cassoulet producido en Francia, en latas o fresco, está hecho con porotos importados de Argentina", explicó Vialette, que también es el presidente del gremio de productores de frijoles blancos, según el diario "Le Monde".
Ante esta situación, los productores de Castelnaudary tomaron una drástica decisión: los porotos tienen que ser producidos en la región para que el cassoulet pueda conseguir la denominación de origen del pueblo, ubicado entre Toulousse y Carcassone, en el departamento del Aude.
La misma medida ya había sido aplicada a la carne de cerdo, las salchichas y el pato que se añaden a los porotos para lograr un cassoulet típico.
Los productores de la región se encontraron, sin embargo, con una dificultad. Conseguir la carne les fue fácil, pero no el poroto.
Los agricultores del sector habían abandonado hace 30 años casi por completo el cultivo de la planta por su escasa rentabilidad y por la competencia de países extranjeros que entraron en el mercado francés con precios más competitivos.
En los últimos años, los terrenos dedicados al cultivo del poroto en la región se multiplicaron por diez y pasaron de 20 hectáreas a 200 hoy en día, "lo suficiente para las necesidades de la producción del cassoulet de gama alta"', o sea el que lleva la denominación de origen de Castelnaudary, subrayó Vialette. "Hubo que volver a reinventarlo todo. Tuvimos que probar numerosos frijoles para determinar qué clase se adaptaba mejor a nuestros campos, al cassoulet y a la mecanización de la producción", explicó.
El presidente del gremio de los productores no dudó en asegurar que el frijol del suroeste de Francia tiene un sabor diferente y del argentino y le da otro gusto.
Pero el poroto de Castelnaudary tiene la desventaja de ser más caro. El kilo del argentino costaba a los productores menos de un euro (0,98 centavo de dólar) y el local alcanza 1,50 euro (1,47 dólar).

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