18 Octubre 2002
La lenteja es una leguminosa anual invernal, que alcanzó, a partir de principios de año, una bien ganada fama de ser el agroalimento que más encareció en el país (casi siete veces).
En la Argentina, y en particular en Tucumán, su cultivo es escaso aún cuando su consumo se acrecienta año tras año, al descubrir la población sus propiedades nutritivas. Los productos que se consumen provienen de otras regiónes del país y desde el exterior. De manera que su desarrollo en la provincia puede traducirse en la importancia socio-económica que tiene esa proyección.
Ante esta situación, la Facultad de Agronomía y Zootecnia de la UNT inició en la actual campaña el estudio del comportamiento de la lenteja, en el campo experimental que la entidad posee en El Manantial. Este predio, que es el fiel representante del pedemonte tucumano, se caracteriza por poseer suelos de gran capacidad para la retención de humedad y un buen contenido de materia orgánica del orden del 2,5% al 3%, y lluvias cercanas a los 1.100 milímetros de promedio anual.
De ese milimetraje casi un 85% se concentra en el período noviembre-abril, definiendo así un período invierno-primavera de bajo contenido de humedad y con frecuentes sequías, tal como la actual.
El objetivo de la experiencia de campo fue determinar la mejor combinación de fecha de siembra (27 de mayo y 20 de junio), distanciamiento (0,3 y 0,5 metros entre líneas), y la variedad (lentejita o precoz y lentejón o chileno).La combinación de mejor respuesta de rendimiento de granos resultó la lentejita, sembrada el 27 de mayo a 0,3 metros entre líneas, alcanzando 950 kilogramos por hectárea.
Cabe destacar que el rendimiento expuesto se logró con una intensa sequía por ausencia absoluta de lluvias en el ciclo junio hasta la fecha, y con una intensa helada sucedida el 2 de agosto (prefloración), cuyo valor térmico fue de -3,2º C a 0,05 metros de altura.
Lo observado en la experiencia confirma la resistencia de la especie a la sequía, gracias a su desarrollado sistema radicular y a su capacidad para tolerar heladas intensas. Otros factores adversos que se presentaron en la experiencia fueron un ataque de hongos del género Sclerotium (5-7% de las plantas), y una muy escasa presencia de malezas (cenizo, vicia y nabón).
En la Argentina, y en particular en Tucumán, su cultivo es escaso aún cuando su consumo se acrecienta año tras año, al descubrir la población sus propiedades nutritivas. Los productos que se consumen provienen de otras regiónes del país y desde el exterior. De manera que su desarrollo en la provincia puede traducirse en la importancia socio-económica que tiene esa proyección.
Ante esta situación, la Facultad de Agronomía y Zootecnia de la UNT inició en la actual campaña el estudio del comportamiento de la lenteja, en el campo experimental que la entidad posee en El Manantial. Este predio, que es el fiel representante del pedemonte tucumano, se caracteriza por poseer suelos de gran capacidad para la retención de humedad y un buen contenido de materia orgánica del orden del 2,5% al 3%, y lluvias cercanas a los 1.100 milímetros de promedio anual.
De ese milimetraje casi un 85% se concentra en el período noviembre-abril, definiendo así un período invierno-primavera de bajo contenido de humedad y con frecuentes sequías, tal como la actual.
El objetivo de la experiencia de campo fue determinar la mejor combinación de fecha de siembra (27 de mayo y 20 de junio), distanciamiento (0,3 y 0,5 metros entre líneas), y la variedad (lentejita o precoz y lentejón o chileno).La combinación de mejor respuesta de rendimiento de granos resultó la lentejita, sembrada el 27 de mayo a 0,3 metros entre líneas, alcanzando 950 kilogramos por hectárea.
Cabe destacar que el rendimiento expuesto se logró con una intensa sequía por ausencia absoluta de lluvias en el ciclo junio hasta la fecha, y con una intensa helada sucedida el 2 de agosto (prefloración), cuyo valor térmico fue de -3,2º C a 0,05 metros de altura.
Lo observado en la experiencia confirma la resistencia de la especie a la sequía, gracias a su desarrollado sistema radicular y a su capacidad para tolerar heladas intensas. Otros factores adversos que se presentaron en la experiencia fueron un ataque de hongos del género Sclerotium (5-7% de las plantas), y una muy escasa presencia de malezas (cenizo, vicia y nabón).
















