03 Enero 2003
Con casi toda la superficie de soja sembrada en Tucumán, se puede estimar que fueron 5.000 hectáreas más las implantadas con esta oleaginosa durante la presente campaña, respecto de la anterior. El uso de tecnología de punta a nivel internacional como la siembra directa, el uso de variedades transgénicas, la utilización de productos curasemillas y de adecuados programas de fertilización marcarán un importante avance en esta actividad, que año a año incorpora nuevos insumos a la producción.
Las variedades utilizadas variaron segun las fechas y las zonas de implante. No obstante, se citan a los grupos de maduración IV al VIII como los predominantes. Especialistas de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres recomendaron seguir con atención la evolución del cultivo en lo referente a plagas (picudos) y enfermedades en todos los ciclos del cultivo.Por otra parte, a nivel país, el avance de la siembra de este cultivo ya superó el 85 % de la intención prevista a principios de campaña, valor que será superado holgadamente si las condiciones climáticas continúan acompañando el implante.
Respecto de las cotizaciones en el mercado de granos, estiman que el precio puede llegar a caer como consecuencias de la escasa ventas en plaza como consecuencia de que parte la cosecha anterior sigue en manos de los productores del país.
Siembran en Tucumán 5.000 ha más de soja
La siembra de soja en la presente campaña, a diferencia de la anterior, comenzó un poco más tarde (a partir de la segunda quincena de noviembre) por la franja oriental de Tucumán, que normalmente -por su menor régimen hídrico- es sembrada preferentemente más tarde. Esto ocurrió debido a una mayor frecuencia e intensidad de las lluvias sobre esta zona que en la pedemontana, dijo a LA GACETA Mario Devani, Jefe de la Sección Granos de la EEAOC. Hacia fines de noviembre, principios de diciembre, se extendió la siembra en toda la provincia como consecuencia del aporte hídrico generalizado en toda el área sojera. Esto produjo un avance de siembra que se podría caracterizar como de contínuo e ininterrumpido.
Se estima que la superficie sembrada hasta el presente es mayor al 95% y que con las últimas lluvias se estaría terminando de implantar los últimos lotes y también de resembrar algunos que se plancharon.
Variedades
En cuanto a la superficie que se sembrará con soja en la presente campaña se presume un incremento de más de 5.000 ha respecto de la anterior, que llegaría a las 225.000 ha.
Esto se debe, principalmente, a la inclusión de tierras de desmonte y también de lotes que en la campaña pasada tuvieron otros cultivos. La implantación del cultivo de la soja en fechas de siembra óptima durante la presente campaña abre una buena perspectiva en cuanto al potencial productivo del cultivo, siempre y cuando sea bueno el suministro de agua a través de las precipitaciones durante el ciclo. En especial en las etapas reproductivas (R3-R5).
Otra vez en esta campaña se utilizaron curasemillas que combinan funguicidas de amplio espectro (de contacto y sistémico) con insecticidas, apuntando al control del picudo de la soja (Promecops carinicolis), pero también para controlar al picudo del norte (Sternechus pinguis).
Otros insumos que se generalizaron en esta campaña fueron los fertilizantes fosfatados al momento de la siembra. Asimismo se observó el incremento en el uso de fertilizantes azufrados en lotes con deficiencia y básicamente de bajo contenido de materia orgánica y textura arenosa.
Respecto de las variedades usadas, en el arranque de la siembra en general se utilizaron del grupo VIII de maduración, de crecimiento determinado, como A-8000 RG, A-8100 RG, Munasqa RR, entre otros.
Para las fechas tempranas de siembra, en la franja oriental de Tucumán y en el oeste santiagueño se usaron también variedades de grupos IV y V de maduración de crecimiento indeterminado, como Don Mario 4800 RR, A-5409 RG y María 55 RR. A medida que fue avanzando la siembra (principios de diciembre) se utilizaron variedades de grupo VI y VII (A 6401 RG, Rosario 65 RR, A 7636 RG, Mágica RR, AW 7110 RR y Qaylla RR entre otros). Y se volvió a finales de diciembre a materiales de grupo de maduración VIII.
Las variedades utilizadas variaron segun las fechas y las zonas de implante. No obstante, se citan a los grupos de maduración IV al VIII como los predominantes. Especialistas de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres recomendaron seguir con atención la evolución del cultivo en lo referente a plagas (picudos) y enfermedades en todos los ciclos del cultivo.Por otra parte, a nivel país, el avance de la siembra de este cultivo ya superó el 85 % de la intención prevista a principios de campaña, valor que será superado holgadamente si las condiciones climáticas continúan acompañando el implante.
Respecto de las cotizaciones en el mercado de granos, estiman que el precio puede llegar a caer como consecuencias de la escasa ventas en plaza como consecuencia de que parte la cosecha anterior sigue en manos de los productores del país.
Siembran en Tucumán 5.000 ha más de soja
La siembra de soja en la presente campaña, a diferencia de la anterior, comenzó un poco más tarde (a partir de la segunda quincena de noviembre) por la franja oriental de Tucumán, que normalmente -por su menor régimen hídrico- es sembrada preferentemente más tarde. Esto ocurrió debido a una mayor frecuencia e intensidad de las lluvias sobre esta zona que en la pedemontana, dijo a LA GACETA Mario Devani, Jefe de la Sección Granos de la EEAOC. Hacia fines de noviembre, principios de diciembre, se extendió la siembra en toda la provincia como consecuencia del aporte hídrico generalizado en toda el área sojera. Esto produjo un avance de siembra que se podría caracterizar como de contínuo e ininterrumpido.
Se estima que la superficie sembrada hasta el presente es mayor al 95% y que con las últimas lluvias se estaría terminando de implantar los últimos lotes y también de resembrar algunos que se plancharon.
Variedades
En cuanto a la superficie que se sembrará con soja en la presente campaña se presume un incremento de más de 5.000 ha respecto de la anterior, que llegaría a las 225.000 ha.
Esto se debe, principalmente, a la inclusión de tierras de desmonte y también de lotes que en la campaña pasada tuvieron otros cultivos. La implantación del cultivo de la soja en fechas de siembra óptima durante la presente campaña abre una buena perspectiva en cuanto al potencial productivo del cultivo, siempre y cuando sea bueno el suministro de agua a través de las precipitaciones durante el ciclo. En especial en las etapas reproductivas (R3-R5).
Otra vez en esta campaña se utilizaron curasemillas que combinan funguicidas de amplio espectro (de contacto y sistémico) con insecticidas, apuntando al control del picudo de la soja (Promecops carinicolis), pero también para controlar al picudo del norte (Sternechus pinguis).
Otros insumos que se generalizaron en esta campaña fueron los fertilizantes fosfatados al momento de la siembra. Asimismo se observó el incremento en el uso de fertilizantes azufrados en lotes con deficiencia y básicamente de bajo contenido de materia orgánica y textura arenosa.
Respecto de las variedades usadas, en el arranque de la siembra en general se utilizaron del grupo VIII de maduración, de crecimiento determinado, como A-8000 RG, A-8100 RG, Munasqa RR, entre otros.
Para las fechas tempranas de siembra, en la franja oriental de Tucumán y en el oeste santiagueño se usaron también variedades de grupos IV y V de maduración de crecimiento indeterminado, como Don Mario 4800 RR, A-5409 RG y María 55 RR. A medida que fue avanzando la siembra (principios de diciembre) se utilizaron variedades de grupo VI y VII (A 6401 RG, Rosario 65 RR, A 7636 RG, Mágica RR, AW 7110 RR y Qaylla RR entre otros). Y se volvió a finales de diciembre a materiales de grupo de maduración VIII.
















