03 Enero 2003
La apreciación del peso en la plaza local, sumada a ruedas de negocios con cierre negativo en el Mercado de Chicago, jugaron en contra de la firmeza que venían mostrando las cotizaciones de la soja, a pesar de que la industria procesadora mostró interés y valores sostenidos en sus ofertas para mantener activa su capacidad de molienda.
Mientras los productores de la oleaginosa aún mantienen en su poder unos 4 millones de toneladas del grano recolectado en la campaña anterior, en todo el territorio avanza la siembra de soja exhibiendo un crecimiento en el implante superior al proyectado por las principales entidades cerealeras del país.Respecto de la caída que mostraron los precios del grano durante las últimas jornadas, operadores del circuito la atribuyeron al comportamiento comercial de los compradores locales.
Intervención
En ese contexto, subrayaron que si bien la industria aceitera compró con firmeza también lo hizo con selectividad ante la posibilidad de procesar sólo para esta época del año, cuando la actividad de molienda tiende a reducirse respecto del resto del año.
De no haber intervenido el empresariado sectorial en el mercado, los valores hubiesen caído mucho más, dijeron analistas del comercio granario. No obstante, aclararon que muchos productores tienen una bomba de tiempo entre las manos al mantener en silos y acopio un tonelaje tan elevado de granos gruesos en esta época del año, cercana al ingreso al mercado de la zafra nueva. Si ésta se vuelca en volúmenes importantes a la plaza, marcará una tendencia negativa en las cotizaciones de la oleaginosa.
Para este ciclo, en tanto, se espera una cosecha sojera nacional de 34 millones de tn que, en el circuito a término, se vende entre U$S 146/147 por tonelada, luego de haberse mantenido en los 150 U$S/tn durante casi 30 días.
Desde el sector productivo los oferentes sostienen que de cara al escenario impositivo que se presenta, con acento en la liquidación de Ganancias, prefieren mantener el grano en stock por lo menos hasta que cierre el ejercicio comercial de 2002.
En ese sentido, la exportación y especialistas de la actividad destacan que durante la primera quincena de este mes podrían registrarse nuevas bajas en las cotizaciones, siempre que los chacareros salgan a vender en ese período cuando, paralelamente a la menor disponibilidad de efectivo, se les presentarán obligaciones impositivas y fiscales que deberán cubrir.
Mientras los productores de la oleaginosa aún mantienen en su poder unos 4 millones de toneladas del grano recolectado en la campaña anterior, en todo el territorio avanza la siembra de soja exhibiendo un crecimiento en el implante superior al proyectado por las principales entidades cerealeras del país.Respecto de la caída que mostraron los precios del grano durante las últimas jornadas, operadores del circuito la atribuyeron al comportamiento comercial de los compradores locales.
Intervención
En ese contexto, subrayaron que si bien la industria aceitera compró con firmeza también lo hizo con selectividad ante la posibilidad de procesar sólo para esta época del año, cuando la actividad de molienda tiende a reducirse respecto del resto del año.
De no haber intervenido el empresariado sectorial en el mercado, los valores hubiesen caído mucho más, dijeron analistas del comercio granario. No obstante, aclararon que muchos productores tienen una bomba de tiempo entre las manos al mantener en silos y acopio un tonelaje tan elevado de granos gruesos en esta época del año, cercana al ingreso al mercado de la zafra nueva. Si ésta se vuelca en volúmenes importantes a la plaza, marcará una tendencia negativa en las cotizaciones de la oleaginosa.
Para este ciclo, en tanto, se espera una cosecha sojera nacional de 34 millones de tn que, en el circuito a término, se vende entre U$S 146/147 por tonelada, luego de haberse mantenido en los 150 U$S/tn durante casi 30 días.
Desde el sector productivo los oferentes sostienen que de cara al escenario impositivo que se presenta, con acento en la liquidación de Ganancias, prefieren mantener el grano en stock por lo menos hasta que cierre el ejercicio comercial de 2002.
En ese sentido, la exportación y especialistas de la actividad destacan que durante la primera quincena de este mes podrían registrarse nuevas bajas en las cotizaciones, siempre que los chacareros salgan a vender en ese período cuando, paralelamente a la menor disponibilidad de efectivo, se les presentarán obligaciones impositivas y fiscales que deberán cubrir.
















