Las plagas atacan al inicio del cultivo

En los primeros estados vegetativos hay que poner énfasis en la sanidad, ya que pueden ocurrir fenómenos que suelen ser determinantes en la etapa reproductiva.

03 Enero 2003
Durante las primeras etapas del cultivo de la soja, los problemas sanitarios suelen ser de menor importancia. Sin embargo, en esos primeros estados vegetativos pueden ocurrir fenómenos determinantes de la sanidad del cultivo durante las etapas reproductivas, precisó Daniel Ploper, Jefe de la Sección Fitopatología de la EEAOC, a LA GACETA.
Tal es el caso de la enfermedad conocida como mancha marrón o mancha parda (causada por Septoria glycines). Esta enfermedad se manifiesta primero en plántulas, durante las semanas iniciales del cultivo, y luego se torna nuevamente conspicua en estados próximos a la madurez.
Es una de las principales enfermedades del denominado "complejo de fin de ciclo". Y es en esta etapa cuando la mancha marrón causa los mayores daños. Pero debe tenerse en cuenta que su progreso en las etapas iniciales del cultivo resulta determinante para los niveles finales que llegará a alcanzar en los estados próximos a la madurez.
Esto significa que a mayores niveles de la enfermedad en los estados vegetativos mayores son las probabilidades de que se alcancen niveles altos de la enfermedad en las etapas próximas a la madurez. Esto se traducirá en una defoliación prematura, en el acortamiento del ciclo y en la pérdida de rendimiento.

Síntomas
Los primeros síntomas de mancha marrón se pueden observar en cotiledones, hojas primarias y hojas trifoliadas bajeras. Las lesiones aparecen como manchas irregulares de color marrón oscuro y de tamaño y forma variables. Las hojas infectadas se tornan rápidamente amarillas y caen prematuramente. El desarrollo de la enfermedad se ve favorecido por el tiempo cálido y húmedo. Bajo condiciones ambientales favorables, puede causar una importante defoliación en la mitad inferior de la planta. Los síntomas se hacen más notorios a medida que el cultivo se aproxima a su madurez.
Las lesiones en las hojas maduras le dan una coloración rojiza y provocan su caída prematura. El daño por lo general pasa inadvertido al ser confundido con la senescencia normal del cultivo. Tallos, vainas y semillas también pueden resultar afectados.
El complejo de enfermedades de fin de ciclo puede llegar a causar importantes pérdidas de rendimiento, así como de calidad de semilla. Otras enfermedades que suelen encontrarse en los primeros estados del cultivo son las que causan podredumbres de semilla y/o plántulas. Pueden ser causadas por la acción tanto de patógenos portados por la semilla, como por hongos que residen en el suelo, como Fusarium spp, Pythium spp, y Rhizoctonia solani.
Estos patógenos, que provocan podredumbre de semillas y damping-off en pre y pos emergencia, son favorecidos por condiciones de baja temperatura y/o alta humedad del suelo, que reducen la velocidad de germinación y emergencia de las plántulas.
No siempre ocasionan pérdidas de rendimiento, debido a que el crecimiento de los cultivos suele compensar las pérdidas de plantas ocurridas al comienzo del ciclo y a que existe una tendencia del productor a sembrar más semilla de la necesaria, pero suelen reducir el número de plantas en el lote.
Una de las podredumbres que más frecuentemente se viene presentando en los últimos años es la de la raíz y base del tallo (Phytophthora sojae). Esta enfermedad puede causar pérdidas de plantas y de rendimiento.

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