10 Enero 2003
El Gobierno decidió cambiar su estrategia y ahora analiza la forma de estimular un fuerte aumento en la producción de los bienes de la canasta básica, como herramienta para generar una mayor oferta y así empujar los precios a la baja, señaló el ministro de la Producción, Aníbal Fernández.
De esta manera, y tras los rechazos de las diferentes cámaras alimenticias a las posibles medidas que el Gobierno tenía bajo análisis, como un aumento a las retenciones a las exportaciones, el Poder Ejecutivo salió a darle el perfil a su política para bajar los precios de la canasta básica.
Al respecto, Fernández remarcó que existe una obligación de revisar el tema precios, y consideró que en la cadena de producción puede haber algún elemento en el que el Estado pueda participar e implique que se morigeren costos y por en ende los valores al público, y así compensar la situación de los que menos tienen.
En cuanto a la canasta básica, Fernández aseguró que el objetivo del Gobierno es no sancionar" a los que ajusten los valores de los productos, sino que la idea es tener mayor producción para abastecer al mercado interno y así mejorar los precios.
El titular del área de la Producción explicó que si uno desagrega el índice de precios al consumidor (IPC), el 53% son bienes y el 47% son servicios.
Así, puntualizó que quienes no tienen bienes no consumen prácticamente servicios, y por eso remarcó que la inflación en alimentos y bebidas de la canasta básica, que fue del 75,8%, impacta fuerte en los bolsillos de los que menos tienen.
"En este punto el objetivo perseguido por el Gobierno es cómo hacer para atenuar el efecto de cadena de precios en cuanto a pobreza e indigencia", afirmó el ministro.
Critican la voracidad tributaria del Estado
La Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (Ciara) manifestó su beneplácito por que el Estado desechó la posibilidad de aumentar las retenciones a las exportaciones de granos y oleaginosas.La entidad venía raclamando al Gobierno que detenga su voracidad tributaria sobre el único sector que es hoy el motor de las exportaciones del país, y que trabajen juntos para las soluciones del campo y de toda la industria argentina.
La Ciara remarcó que este tipo de medidas habría impactado negativamente sobre la cadena granaria, desalentando su producción con grave impacto sobre las economías del interior del país y una segura disminución de las divisas ingresadas en concepto de exportaciones. "Un aumento en las retenciones de estos productos sólo tienen como objetivo incrementar la recaudación fiscal, ya que el mercado local es muy pequeño con relación al total exportado", señaló la entidad en un comunicado. La Argentina exporta el 90% de su producción de aceites vegetales.
La Ciara destacó que los productos oleaginosos, junto con el trigo, la harina de trigo y el maíz son los únicos productos alimenticios que tienen retenciones del 20%, o sea los más altos niveles de presión tributaria por este concepto.
Finalmente, la entidad subrayó que los precios de los aceites refinados envasados de girasol y soja, luego del impacto de la devaluación se mantuvieron estables y con tendencia a la baja.
De esta manera, y tras los rechazos de las diferentes cámaras alimenticias a las posibles medidas que el Gobierno tenía bajo análisis, como un aumento a las retenciones a las exportaciones, el Poder Ejecutivo salió a darle el perfil a su política para bajar los precios de la canasta básica.
Al respecto, Fernández remarcó que existe una obligación de revisar el tema precios, y consideró que en la cadena de producción puede haber algún elemento en el que el Estado pueda participar e implique que se morigeren costos y por en ende los valores al público, y así compensar la situación de los que menos tienen.
En cuanto a la canasta básica, Fernández aseguró que el objetivo del Gobierno es no sancionar" a los que ajusten los valores de los productos, sino que la idea es tener mayor producción para abastecer al mercado interno y así mejorar los precios.
El titular del área de la Producción explicó que si uno desagrega el índice de precios al consumidor (IPC), el 53% son bienes y el 47% son servicios.
Así, puntualizó que quienes no tienen bienes no consumen prácticamente servicios, y por eso remarcó que la inflación en alimentos y bebidas de la canasta básica, que fue del 75,8%, impacta fuerte en los bolsillos de los que menos tienen.
"En este punto el objetivo perseguido por el Gobierno es cómo hacer para atenuar el efecto de cadena de precios en cuanto a pobreza e indigencia", afirmó el ministro.
La Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (Ciara) manifestó su beneplácito por que el Estado desechó la posibilidad de aumentar las retenciones a las exportaciones de granos y oleaginosas.La entidad venía raclamando al Gobierno que detenga su voracidad tributaria sobre el único sector que es hoy el motor de las exportaciones del país, y que trabajen juntos para las soluciones del campo y de toda la industria argentina.
La Ciara remarcó que este tipo de medidas habría impactado negativamente sobre la cadena granaria, desalentando su producción con grave impacto sobre las economías del interior del país y una segura disminución de las divisas ingresadas en concepto de exportaciones. "Un aumento en las retenciones de estos productos sólo tienen como objetivo incrementar la recaudación fiscal, ya que el mercado local es muy pequeño con relación al total exportado", señaló la entidad en un comunicado. La Argentina exporta el 90% de su producción de aceites vegetales.
La Ciara destacó que los productos oleaginosos, junto con el trigo, la harina de trigo y el maíz son los únicos productos alimenticios que tienen retenciones del 20%, o sea los más altos niveles de presión tributaria por este concepto.
Finalmente, la entidad subrayó que los precios de los aceites refinados envasados de girasol y soja, luego del impacto de la devaluación se mantuvieron estables y con tendencia a la baja.
















