La olivicultura local está al nivel de las más competitivas de Europa

Un experto visitó España y Portugal y comparó la tecnología y la calidad del aceite de oliva argentino.

10 Enero 2003
Tanto la tecnología aplicada para la extracción de los aceites de oliva argentinos como la calidad, están en igualdad de condiciones con los productos de los países mediterráneos y en algunos casos es más avanzada, aseguró el ingeniero de la Universidad Nacional de La Rioja, Ernesto Rodríguez, a su regreso de España y de Portugal.
Para verificar y recabar información sobre los adelantos tecnológicos de los países mediterráneos en procedimientos de extracción de aceite de oliva, Rodríguez recorrió en un mes varias plantas industriales de España y de Portugal. Estos países ocupan los primeros lugares en producción olivícola.
Sobre los adelantos, mencionó un sistema de repaso del orujo proveniente del sistema primitivo con una producción del 0,75 al 1% del total de la masa extraída. El orujo de oliva es el subproducto que se obtiene de las aceitunas una vez que se le extrajo el aceite en la almazara, que suele estar formado por restos de huesos, piel, pulpa, agua. Pero aún le puede quedar adentro cierta cantidad de aceite, normalmente menos del 4%. Así que para aprovechar este aceite se lleva a una extractora donde, con disolventes, se extrae estos restos para obtener aceite de orujo de oliva crudo.

Los extra vírgenes
Como este aceite tendrá una acidez muy elevada y olores y sabores extraños se lo somete a un proceso similar al del aceite de oliva refinado. Si bien la maquinaria utilizada cuenta con una capacidad de 120.000 a 150.000 kilogramos diarios, los sistemas de extracción argentinos son similares en comparación y en algunos casos con tecnología más avanzada que la mayoría de los países mediterráneos, subrayó el ingeniero de la UNLAR.
La acidez de un aceite de oliva virgen nos da idea de como fue cultivada, recolectada, almacenada y transportada la aceituna, así de como fue elaborado el aceite en la almazara.
Cuanto mejor sea todo el proceso superior será la calidad del aceite. Normalmente se piensa que la calidad del oliva la determina en gran medida su acidez, es decir se piensa que un aceite de 0,4º es mejor que uno de 0,8º por ejemplo. Esto es cierto pero siempre que se hable de aceites de oliva vírgenes.
Al respecto, el ingeniero Rodríguez destacó la calidad de los aceites argentinos. El 90% de los aceites que se producen en la Argentina y en especial en La Rioja y Catamarca son aceites extra vírgenes. Y esto se debe, a que la materia prima recogida es de árbol, muy poca de suelo y la forma de extracción es por sistema de ordeño con compartimiento para que no se golpee la aceituna.
Además que el tiempo entre la recolección y el proceso no supera las 24 horas que nos da una elevada calidad de aceite en condiciones de competir con los mejores aceites de la zona mediterránea.
En lo que si debe hacer hincapié y trabajar el sector olivícola es en adecuar algunas variedades más sensibles a la perdurabilidad en el tiempo, apuntó el experto.
Como metas mas importantes que debería tomar el sector para competir a nivel internacional, Rodríguez aseguró que es trabajar y fomentar fuertemente las políticas de exportación orientadas al sector agro alimentario, específicamente a la aceituna y el aceite de oliva, para compensar al sector. También la tarea debe abarcar la incorporación de argentina al Consejo Olivícola Internacional (COI), entidad que regula la calidad y las ventas de aceite de oliva en el mundo.

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