17 Enero 2003
La Queratoconjuntivitis Infecciosa Bovina (QIB) es una enfermedad infecciosa de etiología multifactorial, que si bien afecta a los animales jóvenes, puede manifestarse clínicamente en todas las categorías de bovinos.
Está caracterizada por lagrimeo, edema (inflamación) de párpados, formación de "nube" blanco amarillenta de pocos milímetros en la córnea hasta ocupar todo el ojo. Este proceso puede demorar una semana en avanzar en un animal y en el transcurso de un mes pueden presentar síntomas hasta el 80% del lote.
La gravedad de la enfermedad depende de los agentes infecciosos actuantes observándose a campo los cuadros más severos cuando actúa Moraxella bovis, en forma combinada con herpes virus bovino (virus de IBR), Branhamella ovis y/o Chlamydias.
Se presenta por lo general luego del destete y especialmente en primavera-verano cuando se presentan condiciones predisponentes que hacen a los animales más susceptibles a los agentes causales de origen infeccioso, especialmente Moraxella bovis.
Deben presentarse distintos factores epidemiológicos que se suman a los agentes infecciosos como estrés, condiciones ambientales (viento, polvo, aumento de intensidad de rayos solares), físicos (pastos encañados, rollos, alimentos en batea con polvillo) y biológicos (alérgenos en el aire, moscas) entre otros.
En el país la QIB se presenta en rodeos de cría, invernada, tambos y feed-lot; la frecuencia de aparición y gravedad varía con los años y las características de cada establecimiento. Cuando se presenta clínicamente ocasiona serias pérdidas económicas (entre $25 y $50/animal afectado) asociadas a la de productividad durante la enfermedad, costo de tratamientos y mayor demanda de mano de obra del personal de ganadería.
Programas
En establecimientos en los que se realiza un adecuado asesoramiento veterinario deben sumarse los gastos de honorarios veterinarios y de laboratorio de análisis.
En la Argentinas se desarrollaron vacunas con alta calidad inmunogénica contra los principales agentes causales de QIB (Moraxella bovis, Herpesvirus bovino y Branhamella ovis).
Como con toda vacuna el grado de protección es variable, y depende muchas veces de factores no necesariamente relacionados a su capacidad inmunogénica. Las vacunas contra la QIB son vacunas inactivadas que necesitan de repetidas aplicaciones para lograr inmunizar a los rodeos bajo plan de control y por eso deben diseñarse planes de inmunización contra la QIB, según los antecedentes de cada establecimiento.
Técnicos del INTA Balcarce, de Biogénesis (empresa de biotecnología) y Laboratorio Azul, recomendaron el registro de los antecedentes, una adecuada anamnesis y diagnóstico de causales, como condición previa al diseño de programas de inmunización para la prevención de la enfermedad y vacunas desarrolladas localmente, que cuentan con un alto standard de calidad y que incorporan antígenos que actúan en nuestra región, permiten controlar el problema paulatinamente.
Está caracterizada por lagrimeo, edema (inflamación) de párpados, formación de "nube" blanco amarillenta de pocos milímetros en la córnea hasta ocupar todo el ojo. Este proceso puede demorar una semana en avanzar en un animal y en el transcurso de un mes pueden presentar síntomas hasta el 80% del lote.
La gravedad de la enfermedad depende de los agentes infecciosos actuantes observándose a campo los cuadros más severos cuando actúa Moraxella bovis, en forma combinada con herpes virus bovino (virus de IBR), Branhamella ovis y/o Chlamydias.
Se presenta por lo general luego del destete y especialmente en primavera-verano cuando se presentan condiciones predisponentes que hacen a los animales más susceptibles a los agentes causales de origen infeccioso, especialmente Moraxella bovis.
Deben presentarse distintos factores epidemiológicos que se suman a los agentes infecciosos como estrés, condiciones ambientales (viento, polvo, aumento de intensidad de rayos solares), físicos (pastos encañados, rollos, alimentos en batea con polvillo) y biológicos (alérgenos en el aire, moscas) entre otros.
En el país la QIB se presenta en rodeos de cría, invernada, tambos y feed-lot; la frecuencia de aparición y gravedad varía con los años y las características de cada establecimiento. Cuando se presenta clínicamente ocasiona serias pérdidas económicas (entre $25 y $50/animal afectado) asociadas a la de productividad durante la enfermedad, costo de tratamientos y mayor demanda de mano de obra del personal de ganadería.
Programas
En establecimientos en los que se realiza un adecuado asesoramiento veterinario deben sumarse los gastos de honorarios veterinarios y de laboratorio de análisis.
En la Argentinas se desarrollaron vacunas con alta calidad inmunogénica contra los principales agentes causales de QIB (Moraxella bovis, Herpesvirus bovino y Branhamella ovis).
Como con toda vacuna el grado de protección es variable, y depende muchas veces de factores no necesariamente relacionados a su capacidad inmunogénica. Las vacunas contra la QIB son vacunas inactivadas que necesitan de repetidas aplicaciones para lograr inmunizar a los rodeos bajo plan de control y por eso deben diseñarse planes de inmunización contra la QIB, según los antecedentes de cada establecimiento.
Técnicos del INTA Balcarce, de Biogénesis (empresa de biotecnología) y Laboratorio Azul, recomendaron el registro de los antecedentes, una adecuada anamnesis y diagnóstico de causales, como condición previa al diseño de programas de inmunización para la prevención de la enfermedad y vacunas desarrolladas localmente, que cuentan con un alto standard de calidad y que incorporan antígenos que actúan en nuestra región, permiten controlar el problema paulatinamente.















