31 Enero 2003
La siembra de soja de la actual campaña cubría alrededor de 12,7 millones de hectáreas, sobre una superficie total proyectada de 12,8 millones de hectáreas, de acuerdo con el relevamiento realizado por la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.En ese contexto, la entidad cerealera precisó que el implante total al lunes pasado se ubicaba en los 12,68 millones de hectáreas, así como que aún restan sembrar parcelas en la región nordeste del país, tareas culturales que finalizarían en unos 10 días aproximadamente.
Una de las zonas donde no podía avanzarse con los implantes era el Chaco, por la presencia de perfiles de suelo excesivamente húmedos que impedían la concreción de los implantes, pero que no se consideran como potreros perdidos por el momento.
Respecto de la evolución de los cultivos, que lograron sortear las tórridas jornadas de los últimos días, presentan un desarrollo óptimo y sin presencia de plagas, debido al descenso que se produjo en las marcas térmicas en la última semana.De continuar ese crecimiento en los términos actuales, la campaña de este ciclo resultará la más voluminosa que haya obtenido el país que, con rindes que se ubiquen en la media de las últimos ciclos agrícolas, dejará una zafra nacional del orden de los 34/34,5 millones de toneladas.
Si se considera que a pesar de algunas oscilaciones de mercado las cotizaciones de la oleaginosa se mantienen en torno de los U$S 150 por tn (los últimos contratos operados a futuro se negociaron a U$S149,5 para la posición mayo de este año), los ingresos de divisas por la comercialización de esta cosecha resultarían los más importantes que sector alguno pueda aportar al país, incluyendo los subproductos como aceites y harinas.
Además, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires informó que la soja temprana, de primavera, en la región litoraleña comenzó a recolectarse con rendimientos que promediaron los 22 quintales por hectárea, unos tres más que los obtenidos en la región en el período agrícola anterior.
Por otra parte, desde el sector privado se reiteró que la cosecha sojera de este año podría resultar superior a los guarismos proyectados por el Gobierno e incluso por la Bolsa de Cereales, debido a que numerosos potreros que no pudieron implantarse con maíz, y casi sobre las fechas límites, también habían comenzado a sembrarse con la oleaginosa de ciclo corto.
Una de las zonas donde no podía avanzarse con los implantes era el Chaco, por la presencia de perfiles de suelo excesivamente húmedos que impedían la concreción de los implantes, pero que no se consideran como potreros perdidos por el momento.
Respecto de la evolución de los cultivos, que lograron sortear las tórridas jornadas de los últimos días, presentan un desarrollo óptimo y sin presencia de plagas, debido al descenso que se produjo en las marcas térmicas en la última semana.De continuar ese crecimiento en los términos actuales, la campaña de este ciclo resultará la más voluminosa que haya obtenido el país que, con rindes que se ubiquen en la media de las últimos ciclos agrícolas, dejará una zafra nacional del orden de los 34/34,5 millones de toneladas.
Si se considera que a pesar de algunas oscilaciones de mercado las cotizaciones de la oleaginosa se mantienen en torno de los U$S 150 por tn (los últimos contratos operados a futuro se negociaron a U$S149,5 para la posición mayo de este año), los ingresos de divisas por la comercialización de esta cosecha resultarían los más importantes que sector alguno pueda aportar al país, incluyendo los subproductos como aceites y harinas.
Además, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires informó que la soja temprana, de primavera, en la región litoraleña comenzó a recolectarse con rendimientos que promediaron los 22 quintales por hectárea, unos tres más que los obtenidos en la región en el período agrícola anterior.
Por otra parte, desde el sector privado se reiteró que la cosecha sojera de este año podría resultar superior a los guarismos proyectados por el Gobierno e incluso por la Bolsa de Cereales, debido a que numerosos potreros que no pudieron implantarse con maíz, y casi sobre las fechas límites, también habían comenzado a sembrarse con la oleaginosa de ciclo corto.















