31 Enero 2003
Con rindes dispares y en zonas aisladas del núcleo productivo, comenzó la recolección del maíz sembrado en el período 2002/2003, que sufrió un recorte superior al 14% respecto de la campaña previa, a raíz del fuerte incremento que operó en los insumos que la producción utiliza para encarar este planteo agrícola anual.
De acuerdo con el relevamiento difundido por la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, la zafra se inició en Entre Ríos, aunque en lotes aislados de la provincia, así como en el centro-norte de Santa Fe.
En el primer caso, los rendimientos del cultivo, por hectárea rondaron los 80 quintales, mientras que en la región santafesina se obtuvieron lotes con rindes de hasta 100 quintales por hectárea.
Respecto de la cobertura total que se alcanzó este año en el país con la forrajera, se ubicó en los 2,4 millones de hectáreas, que se sembraron con destino comercial, además de otras 500.000 hectáreas que se utilizarán como forraje para alimento animal.
A pesar del fuerte recorte que tuvo en esta campaña la siembra del grano, los rendimientos promedio que se están logrando, tanto en las provincias mencionadas como en centro- norte de Córdoba y Santa Fe, resultan satisfactorios para la producción, así como para los especialistas sectoriales que esperaban mermas debido a la menor incorporación de tecnología que tuvo este año la mayor parte de los implantes.
En cuanto al volumen final de cosecha que se aguarda, rondaría los 14 millones de toneladas, muy por debajo de la previa, de la cual, además, aún resta colocar un importante saldo destinado a exportación.
De acuerdo con el relevamiento difundido por la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, la zafra se inició en Entre Ríos, aunque en lotes aislados de la provincia, así como en el centro-norte de Santa Fe.
En el primer caso, los rendimientos del cultivo, por hectárea rondaron los 80 quintales, mientras que en la región santafesina se obtuvieron lotes con rindes de hasta 100 quintales por hectárea.
Respecto de la cobertura total que se alcanzó este año en el país con la forrajera, se ubicó en los 2,4 millones de hectáreas, que se sembraron con destino comercial, además de otras 500.000 hectáreas que se utilizarán como forraje para alimento animal.
A pesar del fuerte recorte que tuvo en esta campaña la siembra del grano, los rendimientos promedio que se están logrando, tanto en las provincias mencionadas como en centro- norte de Córdoba y Santa Fe, resultan satisfactorios para la producción, así como para los especialistas sectoriales que esperaban mermas debido a la menor incorporación de tecnología que tuvo este año la mayor parte de los implantes.
En cuanto al volumen final de cosecha que se aguarda, rondaría los 14 millones de toneladas, muy por debajo de la previa, de la cual, además, aún resta colocar un importante saldo destinado a exportación.















