07 Febrero 2003
Una información precisa, eficaz y principalmente en el momento oportuno, es la herramienta clave para poder llevar con éxito cualquier emprendimiento. Son frecuentes los avances tecnológicos en el área espacial, haciendo posible aplicaciones y desarrollos tecnológicos con un gran impacto en los sectores productivos de un país, como es el caso del Sistema de Información Geográfico (SIG), cuya utilización es cada vez más requerida por los productores para que la gestión en sus empresas agropecuarias sea eficiente. Este sistema es una ciencia multidisciplinaria, integrada, que involucra a las siguientes disciplinas: geodesia, cartografía, sensores remotos, fotogrametría, agrimensura, estadísticas, investigación operativa, ciencia de la computación, matemáticas, ingeniería civil, planificación urbana y agronomía, entre otras.
La especialista Daniela Karina Zelaya del INTA Famaillá, dijo que el sistema SIG almacena la información recogida en una base de datos, los organiza, analiza y representa para brindar información estratégica al productor.
El INTA, cuyo objetivo primordial es la investigación y transferencia de tecnología al campo, incorporó como tema de estudio la Tecnología Satelital y los Sistemas de Información Geográficos; en este marco se creó el laboratorio SIG-GPS en la EEA Famaillá.
En el laboratorio se realizan tareas de investigación, entre las que se encuentran el proyecto "Unidad de Mapeo y Sistemas de Información Geográfico" en colaboración con la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), el cual estudia el comportamiento de algunos de los principales cultivos de la provincia y zonas de influencia (Salta, Santiago del Estero, Catamarca). Se investigan en granos, caña de azúcar, citrus y papa; observando su variación de superficie, tipos de cosechas y prácticas culturales, entre otras, como así también los efectos que producen en el medio ambiente.
Observando el planeta
Por otro lado, en convenio con el Laboratorio de Técnicas Satelitales, de la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad Nacional de Tucumán, tienen como objetivo general, la observación de la Tierra desde el espacio con el correspondiente soporte técnico, a través de la realización de tareas de campo y laboratorio, que conlleven a un aumento de la productividad con especial atención a los problemas regionales.
Una de las técnicas en las cuales se apoya un Sistema de Información Geográfico (SIG) es la "teledetección o percepción remota". La misma sirve para el monitoreo del medio ambiente y de recursos naturales, en especial a escala regional, debido a la ventajosa relación costo?beneficio; además, es posible relevar grandes extensiones con una notable reducción de trabajo de campo y poder contar, muchas veces, con datos de sitios poco o nada accesibles.
El Laboratorio SIG-GPS brinda servicios de ubicación e interpretación, en imágenes satelitales de los predios solicitados, observando su evolución y permitiendo la supervisión de la producción agropecuaria y forestal; la aplicación de nuevos métodos para la gestión del desarrollo; la diferenciación de área según su uso; la visualización de problemas, estimación de las cosechas, etc. Además, permite la evaluación de desastres naturales y antropogénicos y la determinación de áreas dañadas por distintos fenómenos (granizos, vendavales, etc).
El relevamiento satelital permite realizar una cartografía exacta de los campos, con detalles de niveles, canales, zonas bajas y lagunas, lo cual ayuda al productor a decidir sobre el uso que le dará a su campo.
Además, puede elaborar un estudio consciente de problemas de anegamiento y posibles alternativas, aunque para este tipo de estudio es necesario un receptor GPS de alta complejidad.
La especialista Daniela Karina Zelaya del INTA Famaillá, dijo que el sistema SIG almacena la información recogida en una base de datos, los organiza, analiza y representa para brindar información estratégica al productor.
El INTA, cuyo objetivo primordial es la investigación y transferencia de tecnología al campo, incorporó como tema de estudio la Tecnología Satelital y los Sistemas de Información Geográficos; en este marco se creó el laboratorio SIG-GPS en la EEA Famaillá.
En el laboratorio se realizan tareas de investigación, entre las que se encuentran el proyecto "Unidad de Mapeo y Sistemas de Información Geográfico" en colaboración con la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), el cual estudia el comportamiento de algunos de los principales cultivos de la provincia y zonas de influencia (Salta, Santiago del Estero, Catamarca). Se investigan en granos, caña de azúcar, citrus y papa; observando su variación de superficie, tipos de cosechas y prácticas culturales, entre otras, como así también los efectos que producen en el medio ambiente.
Observando el planeta
Por otro lado, en convenio con el Laboratorio de Técnicas Satelitales, de la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad Nacional de Tucumán, tienen como objetivo general, la observación de la Tierra desde el espacio con el correspondiente soporte técnico, a través de la realización de tareas de campo y laboratorio, que conlleven a un aumento de la productividad con especial atención a los problemas regionales.
Una de las técnicas en las cuales se apoya un Sistema de Información Geográfico (SIG) es la "teledetección o percepción remota". La misma sirve para el monitoreo del medio ambiente y de recursos naturales, en especial a escala regional, debido a la ventajosa relación costo?beneficio; además, es posible relevar grandes extensiones con una notable reducción de trabajo de campo y poder contar, muchas veces, con datos de sitios poco o nada accesibles.
El Laboratorio SIG-GPS brinda servicios de ubicación e interpretación, en imágenes satelitales de los predios solicitados, observando su evolución y permitiendo la supervisión de la producción agropecuaria y forestal; la aplicación de nuevos métodos para la gestión del desarrollo; la diferenciación de área según su uso; la visualización de problemas, estimación de las cosechas, etc. Además, permite la evaluación de desastres naturales y antropogénicos y la determinación de áreas dañadas por distintos fenómenos (granizos, vendavales, etc).
El relevamiento satelital permite realizar una cartografía exacta de los campos, con detalles de niveles, canales, zonas bajas y lagunas, lo cual ayuda al productor a decidir sobre el uso que le dará a su campo.
Además, puede elaborar un estudio consciente de problemas de anegamiento y posibles alternativas, aunque para este tipo de estudio es necesario un receptor GPS de alta complejidad.















