El INTA y los semilleros de soja analizan diferentes cultivares

Se puso en marcha una "Red de Evaluación" con una diversidad de materiales genéticos.

07 Marzo 2003
Con el objetivo de identificar cultivares de soja con mayor estabilidad y adaptabilidad productiva a las condiciones locales, y disponer de información acerca del comportamiento agronómico en distintos ambientes, el INTA a través de la AER Banda del Río Salí realiza en la presente campaña una "Red de Evaluación de Cultivares de Soja (RECSO)", con diferentes materiales genéticos correspondientes a los GM IV, V, VI, VII, VIII y IX, comentó el ingeniero Hugo Robinet de la Agencia de Extensión Rural (AER) del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) de Banda del Río Salí, en Tucumán.
Los ensayos de esta campaña 2002/03, se realizan en los siguientes ambientes de la provincia de Tucumán: La Cocha, La Florida, La Virginia y La Cruz.
El productor sabe que, de acuerdo al ciclo de madurez, los distintos cultivares de soja presentan características que definen su comportamiento ante diferentes situaciones ambientales.

Adaptación
Si bien las particularidades mencionadas diferencian el comportamiento de los grupos de maduración, también los cultivares de un mismo GM pueden diferir ampliamente entre sí, en cuanto a su adaptación a las distintas situaciones del ambiente.
Mediante el conocimiento de las condiciones locales y de las características más importantes que diferencian a los cultivares, es posible realizar una correcta elección de aquellos que mejor se adapten a determinadas situaciones agroecológicas.
Además del conocimiento de dichas características que permiten la elección del cultivar adecuado para cada situación, también existen otros aspectos relacionados con el manejo del cultivo que condicionan el rendimiento y se deben tener en cuenta, como por ejemplo: características del lote, manejo del suelo, sistemas y fechas de siembra, densidad y espaciamiento entre líneas, calidad y tratamiento de semilla, manejo de plagas y malezas, fertilización y cosecha adecuada.

Evaluación
Este aporte tecnológico para el productor, se realiza mediante un convenio entre el INTA y la Asociación de Semilleros Argentinos (ASA), que representa a los criaderos que obtuvieron los materiales genéticos de soja. Este acuerdo fue suscripto con el objetivo de evaluar dichos materiales en los distintos ambientes de las áreas sojeras del país, para luego informar a los sectores involucrados de la producción acerca de los resultados que arrojaron los ensayos regionales. Dichas conclusiones se comunican utilizando diferentes medios locales y revistas especializadas.
Actualmente, los productores pueden informarse e incluso visitar los ensayos de referencia comunicándose con la Agencia de Extensión Rural (AER) del INTA de Banda del Río Salí, pasaje Alberdi 202, en esta ciudad, o contactarse al teléfono (0381) 426-0201.

Lejos de producir 100 millones de toneladas de granos


Los vaticinios sobre una producción argentina de granos de 100 millones de toneladas se escucharon durante las últimas semanas en el país. Y aunque son mayoría los que opinan que se podría alcanzar ese volumen es corto tiempo, la Argentina no lograría ese objetivo, al menos en los próximos cinco años. Muchos operadores y analistas se dejan llevar por un optimismo extremo, sin analizar las verdaderas posibilidades que existen para que los productores logren el fuerte aumento en la producción.
Analizando los últimos 10 años, se detecta que cuando una producción determinada mejora, otra disminuyen su rendimiento, como si se produjera una compensación en la balanza.
Además, como disminuyó de 250.000 a 120.000 la cantidad de hombres de campo activos, hay menos gente en los surcos. Y como se mantendría la misma superficie sembrada, los cálculos determinan que es muy difícil llegar a las 100 millones de toneladas pronosticadas.

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