07 Marzo 2003
Las condiciones se presentan favorables para considerar en este año la perspectiva de la plantación estival-otoñal de caña de azúcar en Tucumán, la que habitualmente se identifica como "plantación de marzo". Esta plantación es la que se realiza generalmente entre la última semana de febrero y la última semana de marzo para las condiciones de Tucumán. En el Norte (Jujuy y norte de Salta), este período de plantación puede extenderse hasta abril, lo que no es aconsejable para el caso de esta zona ya que aquí se espera usualmente una importante caída de las temperaturas medias del aire (y después del suelo) a partir de la primera semana de ese mes. Para la plantación de marzo, los suelos han tenido un breve período de descanso desde la cosecha anterior; existe una importante reserva de agua en los suelos después de las lluvias estivales, las temperaturas del suelo y del aire se mantienen en niveles compatibles con una buena actividad vegetativa y la caña semilla se encuentra en óptimas condiciones nutricionales y de madurez fisiológica, para asegurar una rápida brotación de las yemas y posterior emergencia de los brotes.
A estas condiciones agronómicas favorables, que permiten optimizar los potenciales productivos desde los primeros cortes, debe agregarse lo atractivo que puede resultar en las actuales circunstancias apostar a la producción de azúcar, ya que se cuenta con un adecuado plantel de variedades muy bien adaptadas y con excelente nivel productivo para la región, así como muy buenas perspectivas de precios para el azúcar. Si las condiciones del suelo y la secuencia de los períodos lluviosos permiten una preparación oportuna de los suelos, la plantación en esta época ofrece ventajas indiscutidas en razón de lo antes explicado.
En este sentido, se pueden presentar ventajas comparativas en aquellos suelos franco-arenosos en zonas con buena percolación del agua, como ocurre en las áreas pedemontanas con declives suaves y en las zonas del este, identificadas como de la llanura chaco-pampeana (Burruyacu y Cruz Alta). En contraste, las condiciones pueden resultar bastante más problemáticas en la llanura deprimida central, en donde los niveles freáticos se mantienen elevados, lo que dificulta o impide la preparación y manejo adecuados de los suelos.
Condiciones de la caña semilla
En la plantación de marzo, al igual que la que se realiza en cualquier otra época, debe atenderse la calidad y la preparación de la caña que se utilizará como semilla. Preferentemente debe provenir de planteles semilleros jóvenes (cañas socas de uno o dos años) controlados con respecto a la pureza genética de los materiales que se reproducen, y controlados en sus condiciones sanitarias.
Las áreas destinadas a semilleros deben haberse atendido preferentemente en cuanto a su nutrición y cultivos, efectuándose las inspecciones que permitan la eliminación por entresacado de las cepas enfermas, afectadas por "diatraea" y fuera del tipo varietal. En todos los casos es importante proceder a una evaluación diagnóstica de la presencia de la enfermedad del "raquitismo (RSD)", enfermedad asintomática y sistémica que puede causar importantes pérdidas productivas. Para verificar la condición sanitaria de la semilla a utilizar, se recomienda recurrir al Servicio de Diagnóstico de Enfermedades ofrecido por el Laboratorio de Fitopatología del INTA en la EEA Famaillá, el que mediante pruebas serológicas puede efectuar un diagnóstico de alta precisión en relación con la presencia de esta enfermedad en los semilleros. También se podrán implementar procedimientos muy eficaces para el saneamiento de los semilleros infectados, mediante tratamientos de hidrotermoterapia.
Finalmente, debe advertirse también a quienes opten por este tipo de plantación, que muy probablemente los lotes utilizados como semilleros en esta época pueden verse seriamente afectados en su recuperación productiva en los próximos cortes, como un efecto esperado del "corte temprano" que tiende a agotar la reserva energética y nutricional de las cepas. Es por esto que deberá prodigarse, a estos semilleros donantes tempranos, de un cuidado intensivo que permita su recuperación para su eventual futura explotación.
A estas condiciones agronómicas favorables, que permiten optimizar los potenciales productivos desde los primeros cortes, debe agregarse lo atractivo que puede resultar en las actuales circunstancias apostar a la producción de azúcar, ya que se cuenta con un adecuado plantel de variedades muy bien adaptadas y con excelente nivel productivo para la región, así como muy buenas perspectivas de precios para el azúcar. Si las condiciones del suelo y la secuencia de los períodos lluviosos permiten una preparación oportuna de los suelos, la plantación en esta época ofrece ventajas indiscutidas en razón de lo antes explicado.
En este sentido, se pueden presentar ventajas comparativas en aquellos suelos franco-arenosos en zonas con buena percolación del agua, como ocurre en las áreas pedemontanas con declives suaves y en las zonas del este, identificadas como de la llanura chaco-pampeana (Burruyacu y Cruz Alta). En contraste, las condiciones pueden resultar bastante más problemáticas en la llanura deprimida central, en donde los niveles freáticos se mantienen elevados, lo que dificulta o impide la preparación y manejo adecuados de los suelos.
Condiciones de la caña semilla
En la plantación de marzo, al igual que la que se realiza en cualquier otra época, debe atenderse la calidad y la preparación de la caña que se utilizará como semilla. Preferentemente debe provenir de planteles semilleros jóvenes (cañas socas de uno o dos años) controlados con respecto a la pureza genética de los materiales que se reproducen, y controlados en sus condiciones sanitarias.
Las áreas destinadas a semilleros deben haberse atendido preferentemente en cuanto a su nutrición y cultivos, efectuándose las inspecciones que permitan la eliminación por entresacado de las cepas enfermas, afectadas por "diatraea" y fuera del tipo varietal. En todos los casos es importante proceder a una evaluación diagnóstica de la presencia de la enfermedad del "raquitismo (RSD)", enfermedad asintomática y sistémica que puede causar importantes pérdidas productivas. Para verificar la condición sanitaria de la semilla a utilizar, se recomienda recurrir al Servicio de Diagnóstico de Enfermedades ofrecido por el Laboratorio de Fitopatología del INTA en la EEA Famaillá, el que mediante pruebas serológicas puede efectuar un diagnóstico de alta precisión en relación con la presencia de esta enfermedad en los semilleros. También se podrán implementar procedimientos muy eficaces para el saneamiento de los semilleros infectados, mediante tratamientos de hidrotermoterapia.
Finalmente, debe advertirse también a quienes opten por este tipo de plantación, que muy probablemente los lotes utilizados como semilleros en esta época pueden verse seriamente afectados en su recuperación productiva en los próximos cortes, como un efecto esperado del "corte temprano" que tiende a agotar la reserva energética y nutricional de las cepas. Es por esto que deberá prodigarse, a estos semilleros donantes tempranos, de un cuidado intensivo que permita su recuperación para su eventual futura explotación.














