21 Marzo 2003
La frutihorticultura argentina cuenta con los medios y las posibilidades como para arrancar con un nuevo ciclo de expansión. Los expertos en el tema evalúan que se trata de un sector válido de la economía para un proyecto realista de equilibrio regional, de fuerte inserción en el mundo y de desarrollo a través del agregado de valor en forma de trabajo, conocimiento e investigación.
Los especialistas afirman que la Argentina tiene un enorme potencial económico, social, ecológico y de infraestructura para ello. Consideran que sólo falta contribuir, desde la macroeconomía, a la consolidación del mercado posible, y que la expansión sectorial también requiere de un replanteo tributario más consistente.
Las conclusiones de los especialistas del área frutihortícola se relacionan con el desarrollo histórico del sector argentino frente a los nuevos escenarios mundiales, los que se deben contemplar como destinos de la exportación y para los que se debe marcar una estrategia. Con la mirada proyectada hacia el futuro y contemplando el conjunto de la actividad, los especialistas que se encontraron en la Expochacra 2003 consideran que reaparece la necesidad de discutir la integración regional a través del debate Mercosur-ALCA, de resolver las cargas fiscales y la refinanciación de deudas de "arrastre", entre otros. Pero, fundamentalmente, remarcan la necesidad de que el Estado nacional recupere su capacidad de promover el desarrollo tecnológico de las pequeñas y medianas empresas (PyME), y emprender, con nuevos bríos, el desarrollo del mercado interno, ahora orientado a regenerar el empleo, la salud y la cultura.
En síntesis, aseguran que existe una oportunidad para la frutihorticultura local, para que reinicie este proceso de desarrollo y establezca las bases para consolidarlo y sostenerlo en el tiempo.
Los especialistas afirman que la Argentina tiene un enorme potencial económico, social, ecológico y de infraestructura para ello. Consideran que sólo falta contribuir, desde la macroeconomía, a la consolidación del mercado posible, y que la expansión sectorial también requiere de un replanteo tributario más consistente.
Las conclusiones de los especialistas del área frutihortícola se relacionan con el desarrollo histórico del sector argentino frente a los nuevos escenarios mundiales, los que se deben contemplar como destinos de la exportación y para los que se debe marcar una estrategia. Con la mirada proyectada hacia el futuro y contemplando el conjunto de la actividad, los especialistas que se encontraron en la Expochacra 2003 consideran que reaparece la necesidad de discutir la integración regional a través del debate Mercosur-ALCA, de resolver las cargas fiscales y la refinanciación de deudas de "arrastre", entre otros. Pero, fundamentalmente, remarcan la necesidad de que el Estado nacional recupere su capacidad de promover el desarrollo tecnológico de las pequeñas y medianas empresas (PyME), y emprender, con nuevos bríos, el desarrollo del mercado interno, ahora orientado a regenerar el empleo, la salud y la cultura.
En síntesis, aseguran que existe una oportunidad para la frutihorticultura local, para que reinicie este proceso de desarrollo y establezca las bases para consolidarlo y sostenerlo en el tiempo.













