28 Marzo 2003
Ante los dramáticos momentos de terror que vive toda la humanidad en su conjunto, como consecuencia de una guerra injustificada y rechazada en forma unánime por la mayoría de los seres humanos que habitan este planeta, queremos invitar a través de esta sección, a todos los empresarios agropecuarios de nuestro país y, básicamente, a aquellos que producen alimentos para el mundo, a asumir una posición firme y convincente en contra de la guerra.
La posición de los hombres de campo de la Argentina debería ser asumida en forma urgente y categórica con un claro mensaje en "Defensa de la paz y de la vida y en contra de la guerra".
Los acontecimientos han demostrado que en el mundo ha fracasado el diálogo, ha fracasado la razón y, lo peor de todo, es que ha triunfado el odio a través de sus más claros exponentes "La Guerra" y "El Terror".
Hoy, cientos de miles de musulmanes, judíos, cristianos, católicos, ortodoxos, ingleses, americanos, irakíes, turcos, kurdos, etc., pero por sobre todo seres humanos, están siendo masacrados en el Extremo Oriente, y sólo con un único objetivo: saciar la ambición de un puñado de hombres que quieren dominar al mundo en forma hegemónica y violenta.
Por ello, queremos invitar a todos los empresarios del sector agroexportador argentino, y sobre todo a aquellos que tengan una fuerte vocación de equidad, justicia y paz, a asumir una posición firme sobre lo que está pasando hoy en el mundo.
Son muchos los intereses económicos que hoy están en juego, pero nunca debemos anteponerlos por encima de los intereses humanitarios.
Consumidores
Además, estos países a los cuales hoy se está agrediendo con el odio, también son consumidores y alguna vez consumieron los alimentos que nuestros hombres de campo supieron producir.
Actividades como la limonera, la aceitera, la tabacalera, la lechera y la cárnica, o los productores de granos, vinos y de productos frutihortícolas frescos de las diferentes economías regionales, hoy están llegando a casi todo los países consumidores del mundo con productos de calidad, valorados en los diferentes mercados por la seriedad y el profesionalismo con que siempre se trabajó. Todos estos sectores productivos deberían formar parte de este compromiso.
Millones de toneladas
Cientos de miles de toneladas de soja, leche, quesos, pallets de limón, tambores con aceites y jugos derivados de limón, fardos conteniendo cáscaras deshidratas, y cientos de miles de productos más, están llegando hoy a diferentes rincones del mundo, siendo desembarcados en los puertos más importantes de Europa como Rotterdam, Amberes, Hamburgo, Sagunto, Cartagena, Port Vendre, Vado; y en los puertos de Rusia, de Estados Unidos, de Polonia, de los países de la ex Unión Soviética y de otros tantos puntos de Asia y Africa.
Nuestra propuesta nace porque nos consideramos hombres de campo, y porque siempre defendimos con gran pasión los intereses de esta agroindustria nacional.
Y es que a partir de ahora, de hoy mismo y no de mañana -porque mañana será tarde-, es que proponemos que todos los productos exportados por nuestro campo lleven una leyenda visible que diga: "No a la guerra, el Campo Argentino a favor de la paz".
Protagonismo
No esperemos que los políticos de turno que nos conducen sean los que siempre opinen o asuman alguna postura, porque por lo general lo hacen mal, y hay sobrados ejemplos de ello. Seamos protagonistas y luchemos por lo que pensamos.
Consideramos que con este aporte los hombres del campo argentino habrán actuado con valentía, jugándose por una causa justa, en un momento en donde numerosos hombres de buena voluntad de diferentes credos y nacionalidades ya se pronunciaron a favor de la "Paz en toda la Humanidad".
De concretarse esta propuesta, que implicará tener una gran madurez y un gran coraje -a pesar de que se ponga en riesgo muchos intereses económicos-, podremos mostrar a propios y a ajenos que en este rincón del planeta existen hombres con convicciones, y antes que productores exportadores, hay personas con grandes valores, que tienen sensibilidad y solidaridad y que por sobre todo defienden la vida con una fuerte vocación hacia la Paz.
La posición de los hombres de campo de la Argentina debería ser asumida en forma urgente y categórica con un claro mensaje en "Defensa de la paz y de la vida y en contra de la guerra".
Los acontecimientos han demostrado que en el mundo ha fracasado el diálogo, ha fracasado la razón y, lo peor de todo, es que ha triunfado el odio a través de sus más claros exponentes "La Guerra" y "El Terror".
Hoy, cientos de miles de musulmanes, judíos, cristianos, católicos, ortodoxos, ingleses, americanos, irakíes, turcos, kurdos, etc., pero por sobre todo seres humanos, están siendo masacrados en el Extremo Oriente, y sólo con un único objetivo: saciar la ambición de un puñado de hombres que quieren dominar al mundo en forma hegemónica y violenta.
Por ello, queremos invitar a todos los empresarios del sector agroexportador argentino, y sobre todo a aquellos que tengan una fuerte vocación de equidad, justicia y paz, a asumir una posición firme sobre lo que está pasando hoy en el mundo.
Son muchos los intereses económicos que hoy están en juego, pero nunca debemos anteponerlos por encima de los intereses humanitarios.
Consumidores
Además, estos países a los cuales hoy se está agrediendo con el odio, también son consumidores y alguna vez consumieron los alimentos que nuestros hombres de campo supieron producir.
Actividades como la limonera, la aceitera, la tabacalera, la lechera y la cárnica, o los productores de granos, vinos y de productos frutihortícolas frescos de las diferentes economías regionales, hoy están llegando a casi todo los países consumidores del mundo con productos de calidad, valorados en los diferentes mercados por la seriedad y el profesionalismo con que siempre se trabajó. Todos estos sectores productivos deberían formar parte de este compromiso.
Millones de toneladas
Cientos de miles de toneladas de soja, leche, quesos, pallets de limón, tambores con aceites y jugos derivados de limón, fardos conteniendo cáscaras deshidratas, y cientos de miles de productos más, están llegando hoy a diferentes rincones del mundo, siendo desembarcados en los puertos más importantes de Europa como Rotterdam, Amberes, Hamburgo, Sagunto, Cartagena, Port Vendre, Vado; y en los puertos de Rusia, de Estados Unidos, de Polonia, de los países de la ex Unión Soviética y de otros tantos puntos de Asia y Africa.
Nuestra propuesta nace porque nos consideramos hombres de campo, y porque siempre defendimos con gran pasión los intereses de esta agroindustria nacional.
Y es que a partir de ahora, de hoy mismo y no de mañana -porque mañana será tarde-, es que proponemos que todos los productos exportados por nuestro campo lleven una leyenda visible que diga: "No a la guerra, el Campo Argentino a favor de la paz".
Protagonismo
No esperemos que los políticos de turno que nos conducen sean los que siempre opinen o asuman alguna postura, porque por lo general lo hacen mal, y hay sobrados ejemplos de ello. Seamos protagonistas y luchemos por lo que pensamos.
Consideramos que con este aporte los hombres del campo argentino habrán actuado con valentía, jugándose por una causa justa, en un momento en donde numerosos hombres de buena voluntad de diferentes credos y nacionalidades ya se pronunciaron a favor de la "Paz en toda la Humanidad".
De concretarse esta propuesta, que implicará tener una gran madurez y un gran coraje -a pesar de que se ponga en riesgo muchos intereses económicos-, podremos mostrar a propios y a ajenos que en este rincón del planeta existen hombres con convicciones, y antes que productores exportadores, hay personas con grandes valores, que tienen sensibilidad y solidaridad y que por sobre todo defienden la vida con una fuerte vocación hacia la Paz.













