04 Abril 2003
Los productos frutihortícolas hospederos de moscas de los frutos tienen restricciones fitosanitarias para su ingreso en zonas del país que implementan programas de erradicación, como las regiones de Cuyo y Patagonia Norte. El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) estableció que, para acceder a dichos mercados, es obligatoria la aplicación de tratamientos cuarentenarios para evitar el ingreso de Ceratitis capitata (Mosca del Mediterráneo) y Anastrepha fraterculus (Mosca sudamericana de los frutos) en dichas áreas.
El Senasa dispuso los tratamientos cuarentenarios con frío y bromuro de metilo para fruta cítrica fresca. En la norma se mencionan cuatro tratamientos con frío, cuyas temperaturas de aplicación oscilan entre 0ºC y 1,66 ºC y tiempos de exposición entre 11 y 17 días. En estos tratamientos la exposición es prolongada lo que, sumado a la falta de infraestructura, hacen que su aplicación en el mercado interno sea escasa.
Silvana Toledo, Beatriz Carrizo y Eduardo Willink, de la Sección Zoología Agrícola de la Eeaoc, mencionaron dos tratamientos con bromuro de metilo: uno para fruta cítrica fresca en general, con aplicación de entre 21ºC y 29ºC, una dosis de 40 gr/m3 y un tiempo de exposición de 2 horas y, otro tratamiento, específico para naranjas, con una temperatura de entre 12ºC y 21ºC, 40 gr/m3 y 3,30 horas.
Debido a la gran disponibilidad de infraestructura y corto tiempo de tratamiento, es el más usado en el mercado interno. La aplicación de este tratamiento durante el invierno, época de mayor comercialización de los cítricos, implica calentar previamente la fruta para alcanzar la temperatura normada, lo que genera tiempos operativos prolongados y, por consiguiente mayores costos.
Desde el 2000 la Eeaoc en convenio con la Fundación Barreras Patagónicas (Funpaba) y el Instituto de Sanidad y Calidad Agroalimentaria de Mendoza (Iscamen) trabajaron en este tema, con el fin de reducir la temperatura de los tratamientos con bromuro de metilo en mandarinas y pomelos.Determinar un nuevo tratamiento cuarentenario implicó la realización de numerosas pruebas, concentradas en tres etapas.
En la primera se determinó el estadio de desarrollo de las moscas de los frutos más resistente al bromuro de metilo. Una vez determinado que el huevo era el estadio de desarrollo más resistente, se inició la segunda etapa, en la que se sometió a los mismos a distintos tratamientos, donde se probaron diferentes temperaturas, tiempos de exposición y dosis de bromuro de metilo, hasta lograr un tratamiento que matara la totalidad de los individuos.
En la tercera etapa se confirmó el tratamiento desarrollado con un gran número de individuos.
Los resultados fueron presentados a la comisión de cuarentena del Taller Anual de Moscas de los Frutos realizado en Buenos Aires. Dicha comisión discutió la información expuesta y sugirió al Senasa la eliminación del tratamiento para naranjas a 12ºC con bromuro, ya que se duda de la seguridad cuarentenaria que este tratamiento puede brindar.
El Senasa dispuso los tratamientos cuarentenarios con frío y bromuro de metilo para fruta cítrica fresca. En la norma se mencionan cuatro tratamientos con frío, cuyas temperaturas de aplicación oscilan entre 0ºC y 1,66 ºC y tiempos de exposición entre 11 y 17 días. En estos tratamientos la exposición es prolongada lo que, sumado a la falta de infraestructura, hacen que su aplicación en el mercado interno sea escasa.
Silvana Toledo, Beatriz Carrizo y Eduardo Willink, de la Sección Zoología Agrícola de la Eeaoc, mencionaron dos tratamientos con bromuro de metilo: uno para fruta cítrica fresca en general, con aplicación de entre 21ºC y 29ºC, una dosis de 40 gr/m3 y un tiempo de exposición de 2 horas y, otro tratamiento, específico para naranjas, con una temperatura de entre 12ºC y 21ºC, 40 gr/m3 y 3,30 horas.
Debido a la gran disponibilidad de infraestructura y corto tiempo de tratamiento, es el más usado en el mercado interno. La aplicación de este tratamiento durante el invierno, época de mayor comercialización de los cítricos, implica calentar previamente la fruta para alcanzar la temperatura normada, lo que genera tiempos operativos prolongados y, por consiguiente mayores costos.
Desde el 2000 la Eeaoc en convenio con la Fundación Barreras Patagónicas (Funpaba) y el Instituto de Sanidad y Calidad Agroalimentaria de Mendoza (Iscamen) trabajaron en este tema, con el fin de reducir la temperatura de los tratamientos con bromuro de metilo en mandarinas y pomelos.Determinar un nuevo tratamiento cuarentenario implicó la realización de numerosas pruebas, concentradas en tres etapas.
En la primera se determinó el estadio de desarrollo de las moscas de los frutos más resistente al bromuro de metilo. Una vez determinado que el huevo era el estadio de desarrollo más resistente, se inició la segunda etapa, en la que se sometió a los mismos a distintos tratamientos, donde se probaron diferentes temperaturas, tiempos de exposición y dosis de bromuro de metilo, hasta lograr un tratamiento que matara la totalidad de los individuos.
En la tercera etapa se confirmó el tratamiento desarrollado con un gran número de individuos.
Los resultados fueron presentados a la comisión de cuarentena del Taller Anual de Moscas de los Frutos realizado en Buenos Aires. Dicha comisión discutió la información expuesta y sugirió al Senasa la eliminación del tratamiento para naranjas a 12ºC con bromuro, ya que se duda de la seguridad cuarentenaria que este tratamiento puede brindar.












