25 Abril 2003
Sin la conjunción entre la moderna tecnología en maquinarias, los conocimientos más nuevos sobre las técnicas de manejo de los campos y el esfuerzo permanente de los productores, el sector cañero de Tucumán y de todo el NOA no tendrá posibilidades de seguir creciendo en calidad y en volumen de producción.
Estos conceptos son parte de las conclusiones que pueden extraerse a partir de la disertaciones que se realizaron durante la "XIII Reunión Técnica Nacional de la Caña de Azúcar", que se realizó en nuestra ciudad organizada por la Sociedad Argentina de Técnicos de la Caña de Azúcar. Expusieron expertos de las áreas agrícola e industrial de caña de azúcar del NOA.
Respecto del sector agrícola azucarero propiamente dicho, se trataron los aspectos relacionados con la maleza y el tupulo, en lo que hace a su biología y las estrategias de manejo, y a la teledetección y el control químico del mismo. En cuando al control de malezas, se trató el uso de herbicidas no selectivos en caña de azúcar, los problemas de malezas en el sur tucumano y las estrategias de manejo aplicadas en los ingenios Ledesma y Tabacal.
En cuanto a los suelos implantados con caña, los técnicos evaluaron la importancia que tiene la labranza en los parámetros físicos del suelo, el empleo de imágenes satelitales para el diagnóstico del cultivo y los efectos del subsolado en las renovaciones y de los implementos de labranzas utilizados en el cultivo. Asimismo se analizaron los problemas originados por la sequía y los aspectos relacionados con el manejo del riego y las necesidades de agua de las plantas. También se debatió sobre los manejos sanitarios de los campos, los avances en fertilización y el manejo de los abonos a granel.
En materia industrial, los expertos analizaron la necesidad de eficientizar el sector con temas como el manejo interactivo del ingenio, la calidad industrial en líneas avanzadas, la competitividad en la agroindustria y la automatización y las tecnologías para el sector azucarero.
Expertos evaluaron lo mejor para la zafra
En los salones de la Sociedad Rural de Tucumán (SRT) se desarrolló la "XIII Reunión Técnica Nacional de la Caña de Azúcar", con la participación de numerosos disertantes sobre las nuevas alternativas de producción en el campo y en las industrias.
Fueron más de 300 los participantes que discutieron la necesidad de tener un efectivo control de malezas, especialmente al tupulo, por las consecuencias que originan en el cultivo a través de diferentes métodos de control y de la teledectección.
También se puso énfasis en la importancia del correcto uso de los elementos de labranza y el momento oportuno para realizar las tareas culturales. Además, los técnicos evaluaron la importancia del riego en los cañaverales de la región, donde es necesario destacar el correcto gerenciamiento y uso del riego para lograr el ahorro del agua, la reducción de los costos y la mejora de los rendimientos.
El sector industrial basó sus charlas en la reducción del impacto ambiental de las calderas bagaceras mediante el empleo del secado de bagazo. La disertación del uso del software en el control de los tachos de cocimientos fue destacado. Se habló de la posibilidad de su uso y la mejora en la eficiencia productiva que ello origina, así como la incorporación de los sistemas de automatización y de tecnologías para el sector azucarero.
Oportunidades
El ingeniero Jorge Scandaliaris, presidente de la Sociedad Argentina de Tecnólogos de la Caña de Azúcar (Satca), señaló a LA GACETA que la actividad azucarera argentina se encuentra en un momento en que debe crecer de acuerdo con las circunstancias, Ese crecimiento debe ser significativo en la producción para ganar en competitividad, buscando estabilidad en el tiempo ante la importancia económica y social que tiene para una importante región del país.
Por este hecho, la Satca se vio obligada a poner al alcance de los asociados y de todos los factores productivos las nuevas técnicas, métodos y herramientas para mejorar el proceso productivo. "Por eso organizamos estas jornadas técnicas, abarcando todos los aspectos que tienen que ver con la producción azucarera", apuntó.
En el encuentro de técnicos se trataron temas relacionados con diferentes prácticas culturales de laboreo, con el uso de diferentes variedades, las nuevas herramientas tecnológicas y los efectos que tienen los factores climáticos en los cultivos, entre otros tópicos que fueron tratados en forma amplia y precisa, con el afán de incorporar nuevos conocimientos en los productores y en los técnicos dedicados a la producción azucarera.
También se trataron diferentes temas relacionados a la fabricación de azúcar. La intención fue la transferencia de las nuevas técnicas destinadas a mejorar los rendimientos fabriles y tratar de hacer más eficiente la elaboración de azúcar.
"En general, la intención de las jornadas fue que, a través de las disertaciones, se reflexione para poder realizar, con los conocimientos incorporados, nuevas estrategias y objetivos para los próximos años que debemos transitar en este tipo de explotación", remarcó Scandaliaris.
La sequía impactó en los cañaverales de Tucumán
El área cañera de Tucumán presenta un régimen de precipitaciones monzónico, concentrado en el semestre cálido octubre-marzo, con más del 80% total anual de las lluvias en este período. Esta situación implica que como condición normal de clima el período invierno-primavera es seco.
Esta característica condiciona la evolución del cultivo de la caña de azúcar, ya que la brotación y las etapas iniciales del crecimiento, entre agosto y noviembre, se cumplen con limitaciones hídricas. En tanto que el período de gran crecimiento, de diciembre a marzo cuenta con aportes crecientes de agua por las precipitaciones.
César Lamelas, de la sección Agrometeorología de la Eeaoc, señaló que la variabilidad interanual de las precipitaciones genera situaciones de sequía que impactan en la producción de los cañaverales de toda el área cañera, como ocurrió en la campaña 2002/03.
Esta última zafra se caracterizó por marcadas anomalías en las precipitaciones y en la evapotranspiración. Agosto y septiembre se destacaron por la escasez de lluvias, en tanto que desde octubre a diciembre los totales mensuales superaron a las normales. A partir de enero se manifiesta la disminución de las lluvias que se agudizaron marcadamente en febrero y en marzo. Por otra parte, esto se agravó ya que la marcha de la evapotranspiración mostró un marcado predominio de valores superiores a los normales en todos los meses, excepto diciembre.
El tupulo es una maleza fácil de detectar y eliminar
El tupulo (Sicyos polyacanthus) es una maleza que tiene una importante distribución en los cañaverales de la provincia, debido al incremento en su difusión y a su dispersión por las prácticas de cosecha mecánica integral y de cultivo.
Debido a esta difusión del tupulo, se generó en el cultivo serios inconvenientes. Hubo una disminución de los rendimientos culturales, por lo que la importancia de su control es fundamental para mejorar la productividad.
Durante las jornadas técnicas se trató en profundidad el tema tratando de llevar nuevas herramientas y tecnologías para controlar y eliminar esta maleza.
Todos los métodos de estudios y de investigación descriptos en las charlas apuntaron a dar a conocer cual es el comportamiento de las malezas; sus aspectos biológicos; las herramientas disponibles para la detección del tupulo a través de la teledetección, para encontrar las diferentes estrategias para su control.
Respecto de la charla sobre la biología del tupulo, a cargo del ingeniero Salvador Chaila, se trató lo relacionado al flujo de emergencia de las plántulas del tupulo como resultante de la acción de las labores culturales y de los factores climáticos que actúan sobre la maleza.
Herramientas
Se evaluó además su demografía y crecimiento, que depende de numerosos factores bióticos y abióticos, del manejo del agrosistema y de la interferencia de otros componentes relacionados al cultivo de la caña de azúcar.
Dentro de la biología del tupulo también se hablo sobre la competencia permanente de la maleza sobre el cultivo y también de la senescencia y la viabilidad de semillas de tupulo respecto de la dormición y longevidad y de la manera que influye el laboreo de los suelos sobre la vida de las semillas de la maleza.
En cuanto a las herramientas para la detección del tupulo se trato la teledetección, en su disertación el ingeniero Ignacio Olea apuntó que este sistema es de gran utilidad para poder realizar un control preciso y localizado de la maleza en el lugar exacto donde se encuentra, para disminuir de alguna manera los costos de control y evitar la aplicación de productos donde la maleza no se encuentra.
Todo este trabajo lleva adelante la nueva tecnología conocida como agricultura de precisión y el control localizado no es el futuro sino que está presente. "A este sistema debemos conocerlo, aprenderlo y aplicarlo; no hay que temerle al uso de la nueva tecnología", apuntó Olea.
Importante avance en las áreas tecnológicas
Durante la segunda mitad de la década del 90, el sector productor tucumano de caña de azúcar soportó las adversidades de un escaso margen de rentabilidad por el bajo precio del azúcar en ese período, señaló a La Gaceta Federico Pérez Zamora, de la Sección Caña de Azúcar de la Eeaoc.
Sin embargo, este sector redobló la apuesta a permanecer competitivo, realizando innovaciones tecnológicas. La fertilización fue una de esas áreas tecnológicas que tuvieron avances importantes, explicó el especialista, al romper la estructura mental de una receta extensiva a todas las condiciones de cultivo de caña dentro del área.
La Eeaoc hizo posible en esta temática el fortalecimiento de la base de datos sobre los suelos cañeros de Tucumán, del conocimiento de las características generales, agrupando y clasificandolos por condiciones para el cultivo de la caña. Además estableció los parámetros de diagnóstico para la fertilización de la caña en las condiciones de esta provincia. Otro de los logros alcanzados fue la detección de áreas deficientes en nutrición fosfórica, introducción de la tecnología de fertilización con ese nutrimento y la difusión de su práctica.
Estos conceptos son parte de las conclusiones que pueden extraerse a partir de la disertaciones que se realizaron durante la "XIII Reunión Técnica Nacional de la Caña de Azúcar", que se realizó en nuestra ciudad organizada por la Sociedad Argentina de Técnicos de la Caña de Azúcar. Expusieron expertos de las áreas agrícola e industrial de caña de azúcar del NOA.
Respecto del sector agrícola azucarero propiamente dicho, se trataron los aspectos relacionados con la maleza y el tupulo, en lo que hace a su biología y las estrategias de manejo, y a la teledetección y el control químico del mismo. En cuando al control de malezas, se trató el uso de herbicidas no selectivos en caña de azúcar, los problemas de malezas en el sur tucumano y las estrategias de manejo aplicadas en los ingenios Ledesma y Tabacal.
En cuanto a los suelos implantados con caña, los técnicos evaluaron la importancia que tiene la labranza en los parámetros físicos del suelo, el empleo de imágenes satelitales para el diagnóstico del cultivo y los efectos del subsolado en las renovaciones y de los implementos de labranzas utilizados en el cultivo. Asimismo se analizaron los problemas originados por la sequía y los aspectos relacionados con el manejo del riego y las necesidades de agua de las plantas. También se debatió sobre los manejos sanitarios de los campos, los avances en fertilización y el manejo de los abonos a granel.
En materia industrial, los expertos analizaron la necesidad de eficientizar el sector con temas como el manejo interactivo del ingenio, la calidad industrial en líneas avanzadas, la competitividad en la agroindustria y la automatización y las tecnologías para el sector azucarero.
En los salones de la Sociedad Rural de Tucumán (SRT) se desarrolló la "XIII Reunión Técnica Nacional de la Caña de Azúcar", con la participación de numerosos disertantes sobre las nuevas alternativas de producción en el campo y en las industrias.
Fueron más de 300 los participantes que discutieron la necesidad de tener un efectivo control de malezas, especialmente al tupulo, por las consecuencias que originan en el cultivo a través de diferentes métodos de control y de la teledectección.
También se puso énfasis en la importancia del correcto uso de los elementos de labranza y el momento oportuno para realizar las tareas culturales. Además, los técnicos evaluaron la importancia del riego en los cañaverales de la región, donde es necesario destacar el correcto gerenciamiento y uso del riego para lograr el ahorro del agua, la reducción de los costos y la mejora de los rendimientos.
El sector industrial basó sus charlas en la reducción del impacto ambiental de las calderas bagaceras mediante el empleo del secado de bagazo. La disertación del uso del software en el control de los tachos de cocimientos fue destacado. Se habló de la posibilidad de su uso y la mejora en la eficiencia productiva que ello origina, así como la incorporación de los sistemas de automatización y de tecnologías para el sector azucarero.
Oportunidades
El ingeniero Jorge Scandaliaris, presidente de la Sociedad Argentina de Tecnólogos de la Caña de Azúcar (Satca), señaló a LA GACETA que la actividad azucarera argentina se encuentra en un momento en que debe crecer de acuerdo con las circunstancias, Ese crecimiento debe ser significativo en la producción para ganar en competitividad, buscando estabilidad en el tiempo ante la importancia económica y social que tiene para una importante región del país.
Por este hecho, la Satca se vio obligada a poner al alcance de los asociados y de todos los factores productivos las nuevas técnicas, métodos y herramientas para mejorar el proceso productivo. "Por eso organizamos estas jornadas técnicas, abarcando todos los aspectos que tienen que ver con la producción azucarera", apuntó.
En el encuentro de técnicos se trataron temas relacionados con diferentes prácticas culturales de laboreo, con el uso de diferentes variedades, las nuevas herramientas tecnológicas y los efectos que tienen los factores climáticos en los cultivos, entre otros tópicos que fueron tratados en forma amplia y precisa, con el afán de incorporar nuevos conocimientos en los productores y en los técnicos dedicados a la producción azucarera.
También se trataron diferentes temas relacionados a la fabricación de azúcar. La intención fue la transferencia de las nuevas técnicas destinadas a mejorar los rendimientos fabriles y tratar de hacer más eficiente la elaboración de azúcar.
"En general, la intención de las jornadas fue que, a través de las disertaciones, se reflexione para poder realizar, con los conocimientos incorporados, nuevas estrategias y objetivos para los próximos años que debemos transitar en este tipo de explotación", remarcó Scandaliaris.
La sequía impactó en los cañaverales de Tucumán
El área cañera de Tucumán presenta un régimen de precipitaciones monzónico, concentrado en el semestre cálido octubre-marzo, con más del 80% total anual de las lluvias en este período. Esta situación implica que como condición normal de clima el período invierno-primavera es seco.
Esta característica condiciona la evolución del cultivo de la caña de azúcar, ya que la brotación y las etapas iniciales del crecimiento, entre agosto y noviembre, se cumplen con limitaciones hídricas. En tanto que el período de gran crecimiento, de diciembre a marzo cuenta con aportes crecientes de agua por las precipitaciones.
César Lamelas, de la sección Agrometeorología de la Eeaoc, señaló que la variabilidad interanual de las precipitaciones genera situaciones de sequía que impactan en la producción de los cañaverales de toda el área cañera, como ocurrió en la campaña 2002/03.
Esta última zafra se caracterizó por marcadas anomalías en las precipitaciones y en la evapotranspiración. Agosto y septiembre se destacaron por la escasez de lluvias, en tanto que desde octubre a diciembre los totales mensuales superaron a las normales. A partir de enero se manifiesta la disminución de las lluvias que se agudizaron marcadamente en febrero y en marzo. Por otra parte, esto se agravó ya que la marcha de la evapotranspiración mostró un marcado predominio de valores superiores a los normales en todos los meses, excepto diciembre.
El tupulo es una maleza fácil de detectar y eliminar
El tupulo (Sicyos polyacanthus) es una maleza que tiene una importante distribución en los cañaverales de la provincia, debido al incremento en su difusión y a su dispersión por las prácticas de cosecha mecánica integral y de cultivo.
Debido a esta difusión del tupulo, se generó en el cultivo serios inconvenientes. Hubo una disminución de los rendimientos culturales, por lo que la importancia de su control es fundamental para mejorar la productividad.
Durante las jornadas técnicas se trató en profundidad el tema tratando de llevar nuevas herramientas y tecnologías para controlar y eliminar esta maleza.
Todos los métodos de estudios y de investigación descriptos en las charlas apuntaron a dar a conocer cual es el comportamiento de las malezas; sus aspectos biológicos; las herramientas disponibles para la detección del tupulo a través de la teledetección, para encontrar las diferentes estrategias para su control.
Respecto de la charla sobre la biología del tupulo, a cargo del ingeniero Salvador Chaila, se trató lo relacionado al flujo de emergencia de las plántulas del tupulo como resultante de la acción de las labores culturales y de los factores climáticos que actúan sobre la maleza.
Herramientas
Se evaluó además su demografía y crecimiento, que depende de numerosos factores bióticos y abióticos, del manejo del agrosistema y de la interferencia de otros componentes relacionados al cultivo de la caña de azúcar.
Dentro de la biología del tupulo también se hablo sobre la competencia permanente de la maleza sobre el cultivo y también de la senescencia y la viabilidad de semillas de tupulo respecto de la dormición y longevidad y de la manera que influye el laboreo de los suelos sobre la vida de las semillas de la maleza.
En cuanto a las herramientas para la detección del tupulo se trato la teledetección, en su disertación el ingeniero Ignacio Olea apuntó que este sistema es de gran utilidad para poder realizar un control preciso y localizado de la maleza en el lugar exacto donde se encuentra, para disminuir de alguna manera los costos de control y evitar la aplicación de productos donde la maleza no se encuentra.
Todo este trabajo lleva adelante la nueva tecnología conocida como agricultura de precisión y el control localizado no es el futuro sino que está presente. "A este sistema debemos conocerlo, aprenderlo y aplicarlo; no hay que temerle al uso de la nueva tecnología", apuntó Olea.
Durante la segunda mitad de la década del 90, el sector productor tucumano de caña de azúcar soportó las adversidades de un escaso margen de rentabilidad por el bajo precio del azúcar en ese período, señaló a La Gaceta Federico Pérez Zamora, de la Sección Caña de Azúcar de la Eeaoc.
Sin embargo, este sector redobló la apuesta a permanecer competitivo, realizando innovaciones tecnológicas. La fertilización fue una de esas áreas tecnológicas que tuvieron avances importantes, explicó el especialista, al romper la estructura mental de una receta extensiva a todas las condiciones de cultivo de caña dentro del área.
La Eeaoc hizo posible en esta temática el fortalecimiento de la base de datos sobre los suelos cañeros de Tucumán, del conocimiento de las características generales, agrupando y clasificandolos por condiciones para el cultivo de la caña. Además estableció los parámetros de diagnóstico para la fertilización de la caña en las condiciones de esta provincia. Otro de los logros alcanzados fue la detección de áreas deficientes en nutrición fosfórica, introducción de la tecnología de fertilización con ese nutrimento y la difusión de su práctica.















