02 Mayo 2003
El 2003 será, sin dudas, un año con numerosas novedades para la actividad citrícola del NOA. Las exportaciones que comenzaron en marzo con los primeros envíos de limones al mercado ruso, continúan estos días con las ventas a los países de la Unión Europea. Este bloque comercial exige, a partir de este año, la implementación de un riguroso sistema de control y certificación en origen de todo lo que se exporte a ese destino. El mismo es llevado adelante por técnicos del Senasa, quienes tienen la responsabilidad de certificar las exportaciones argentinas de fruta fresca, para garantizar no tan sólo la calidad sino también la sanidad y la ausencia de plagas y enfermedades cuarentenarias, una de las exigencias de los principales productores de Europa. Una buena noticia para el sector la marcó estos días el anuncio, por parte de las autoridades japonesas, del levantamiento de la prohibición al ingreso de los cítricos argentinos a ese mercado. Si bien es cierto que todavía está todo por hacer, los exportadores locales son conscientes que deben hacer un trabajo muy cuidadoso -de aquí en más- para conquistar al mercado japonés, como alguna vez lo hicieron con el mercado norteamericano.
Enrique Prado, presidente de la Asociación Tucumana del Citrus pronosticó un buen año para los productores y exportadores locales. El dirigente citrícola aseguró que habrá una menor producción por la dura sequía estival sufrida por los limoneros locales, con una menor oferta de fruta fresca; no obstante, aseguró que tanto la calidad como los calibres a exportar, serán los mejores de los últimos años.
Por su parte, José Luis Fernández, secretario de Actividades Productivas de Tucumán, aseguró que la conquista del mercado japonés implicará un avance en un futuro no muy lejano hacia la mayoría de los países del Sudeste Asiático.
Actualmente, los exportadores son conscientes que Japón ofrece un desafío muy grande y que seguramente, con el ingreso con limones tucumanos, se deberá desplazar a algunos proveedores norteamericanos buscando una buena aceptación en este importante mercado oriental.
La campaña limonera está llena de desafíos
La producción citrícola regional, en especial de la de Tucumán, es una de las más importantes del país y tiene capacidad de desembarco en cualquier mercado internacional. A partir de estas ventajas comparativas y frente a la posibilidad cierta de ingresar con cítricos a Japón, se puede establecer un mejor flujo de ingresos a las economías de los productores, además de dinamizar las distintas producciones, señaló a LA GACETA Enrique Prado, presidente de la Asociación Tucumana del Citrus (ATC).
Por eso, opinó el dirigente, la actual campaña exportadora está llena de desafíos. La primera es que el sector citrícola del NOA deberá adecuarse al nuevo protocolo fitosanitario aprobado recientemente entre las autoridades del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) y de la Unión Europea (UE).
Los controles del Senasa jugarán a favor de obtener una producción citrícola acorde con las exigencias fitosanitarias de los países de la UE y de otros destinos que imponen idénticas restricciones. "De esta manera se proyectan mejores perspectivas comerciales para colocar los frutos cítricos del NOA en el mundo", opinó Prado.
"Si bien es cierto que los controles fitosanitarios sobre plagas cuarentenarias en los frutos cítricos se realizan en esta región, por esas exigencias de los mercados externos, como la UE, se profundizarán esos controles de origen para evitar problemas en los diferentes puertos de destino", apuntó Prado. Esa tarea estará a cargo de los técnicos del Senasa.
Gratificante
La aprobación del gobierno de Japón al ingreso de frutos cítricos del NOA, hecho que marca un hito en un momento de grandes definiciones en el comercio internacional citrícola, fue la información más auspiciosa en el escenario de aquellos nuevos desafíos, precisó Prado.
El dirigente destacó la labor conjunta y profesional de los representantes de la Cancillería argentina, del Senasa, de Afinoa, del MAFF japonés, de la ATC y de la Estación Experimental (Eeaoc) para que se abra el mercado japonés. "Ahora estamos obligados a doblegar esfuerzos y concretar este año la conquista de nuevos mercados. Esta es la única forma que crezca el sector exportador local y se descompriman los numerosos envíos a la UE. Esto ocurrirá a partir de julio, cuando comienzan a recibir una gran cantidad de cargamentos de limones procedentes de esta región", resaltó Prado.
Otro gran desafío será la reapertura del mercado de EEUU. Prado apuntó que es importante el avance logrado por el Senasa y Afinoa ante el Aphis norteamericano, para retomar las negociaciones que tendrán como objetivo prioritario eliminar las barreras restrictivas que pesan sobre los cítricos argentinos. "Esperamos que esas gestiones se concreten para 2004", resaltó.
Según el dirigente, mucho se habló del estrés hídrico que sufrieron los limoneros de Tucumán durante la primavera y el verano pasado. Por eso, estimó una merma en la producción global de limones, lo que podría llegar a incidir en el desarrollo de la actividad. No obstante, aseguró que la calidad observada en el campo es muy buena.
"No existen datos concretos para afirmar que se podrá cubrir plenamente la demanda de los principales mercados de destinos", indicó.
"Menor fruta para la industria, mejor calidad de fruta fresca, mayores rendimientos exportables y pequeños calibres marcarán a la presente como una campaña diferente, a la que habrá que monitorear muy de cerca para lograr obtener el máximo provecho", agregó Prado.
También el dirigente consideró que una probable escasez de fruta debería mejorar la ecuación oferta/demanda y también los precios internacionales, de manera que la producción en su conjunto podría terminar beneficiada en forma integral.
Europa podría importar más fruta tucumana
"Es necesario y hasta imprescindible que el sector citrícola responda ante la nueva normativa con la seriedad y el profesionalismo que demostró en situaciones anteriores, para que se cumplan las expectativas generadas en torno a la presente campaña", resaltó un alto dirigente de la Asociación Tucumana del Citrus (ATC).
La reflexión surge porque a partir de marzo comenzó a regir un nuevo "Protocolo de certificación de fruta fresca cítrica del NOA para su exportación a la Unión Europea", aprobado por el Senasa.
Esta instancia es la que define la nueva metodología en los sistemas de control y de certificación en origen, para garantizar que no cuenten con enfermedades cuarentenarias, como exigen los principales mercados internacionales.
La expectativa del sector es mantener los volúmenes exportados por Tucumán en 2002, a pesar de la sequía que sufrieron las plantaciones de la región. Se estima que los rindes para la exportación serán superiores a los promedios de temporadas anteriores.
La citricultura española está atravesando por un período de menor producción, lo que permitiría suponer que se adelantará su retiro del mercado europeo. Esta merma afectó al limón primofiori, obteniéndose menos frutas y de menor tamaño. En este momento hay poco limón en Europa, por eso los precios mejoraron. La situación es atípica para la época del año. Los valores se afianzan a fines de abril cuando finaliza la temporada del primofiori. Este estado de mercado se mantendrá hasta la cosecha del verna que, a diferencia del primofiori, no fue afectado por la sequía ya que mejoró el balance hídrico (llovió más e hizo frío y la necesidad hídrica fue menor).
Las últimas estimaciones indican que se cosechará el verna en volúmenes inferiores a los de 2002, no habrá una supercosecha. El verna español es el limón que más compite con el tucumano y es de esperar que la situación inicial para el limón argentino sea más favorable que la del año pasado, pero tampoco será tan buena como en el 2001.
Se abrieron las puertas del mercado japonés
Japón abrió su mercado a la importación de cítricos de la Argentina, según el informe de la embajada argentina en ese país al Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa). La comunicación precisa que el Ministry of Agriculture, Foresty and Fisheries (MAFF) japonés, levantó la prohibición de ingreso a ese mercado que pesaba sobre los cítricos argentinos (limones, pomelos y naranjas variedad Valencia).
La medida es el resultado de las acciones desarrolladas por el Senasa con el objetivo de abrir nuevos mercados para los productos nacionales. Durante 2002 el organismo sanitario llevó adelante un plan de trabajo, garantizando a sus pares del Japón -uno de los países más exigentes en sanidad y en calidad de los productos agroalimentarios-, la excelencia de los cítricos argentinos.
Se estima que este año las importaciones cítricas hacia Japón -limón, naranja, mandarina y pomelo- sumarán más de 400.000 toneladas por un valor de U$S 130 millones. De ese total, 285.000 toneladas serían de pomelos; 100.000 de naranjas; 90.000 de limones y 10.000 toneladas de mandarinas.
El objetivo es conquistar la región del Asia-Pacífico
"La apertura de Japón es un paso muy importante hacia la consecución del objetivo de ganar nuevos mercados, y que es la alternativa para mantenerse y avanzar con su expansión", señaló a LA GACETA el secretario de Servicios y Actividades Productivas de Tucumán, Juan Luis Fernández. "Esto será una prueba importante para que los proveedores de Japón colaboren entre sí para vender en un mercado pequeño en limones. Si no llegan a un acuerdo pueden abarrotarlo y sufrir sus consecuencias negativas", advirtió Fernández.
"Por otro lado, hay un aporte sustancial que habilitó el mercado de Japón y es el de la Estación Experimental (Eeaoc), ya que desarrolló -en acuerdo con los japoneses- los protocolos para superar los problemas de la mosca de la fruta con el tratamiento cuarentenario con frío durante el trayecto al mercado de destino. Este es un logro que se suma a los otros realizados, ratificando la línea de la Eeaoc de trabajar e investigar asociada a las demandas productivas", señaló Fernández.
Los países del Asia-Pacífico concentran el 30% del comercio mundial. El mercado japonés es importante ya que es el mayor de la región. Como es el más exigente en calidad, el acceso de productos argentinos a países del este asiático se facilitará cuando se satisfagan esos requerimientos. Japón no es gran productor de cítricos, por ello importa la mayoría de lo que consume, como limas y limones por 91.728 tn por año.
Enrique Prado, presidente de la Asociación Tucumana del Citrus pronosticó un buen año para los productores y exportadores locales. El dirigente citrícola aseguró que habrá una menor producción por la dura sequía estival sufrida por los limoneros locales, con una menor oferta de fruta fresca; no obstante, aseguró que tanto la calidad como los calibres a exportar, serán los mejores de los últimos años.
Por su parte, José Luis Fernández, secretario de Actividades Productivas de Tucumán, aseguró que la conquista del mercado japonés implicará un avance en un futuro no muy lejano hacia la mayoría de los países del Sudeste Asiático.
Actualmente, los exportadores son conscientes que Japón ofrece un desafío muy grande y que seguramente, con el ingreso con limones tucumanos, se deberá desplazar a algunos proveedores norteamericanos buscando una buena aceptación en este importante mercado oriental.
La producción citrícola regional, en especial de la de Tucumán, es una de las más importantes del país y tiene capacidad de desembarco en cualquier mercado internacional. A partir de estas ventajas comparativas y frente a la posibilidad cierta de ingresar con cítricos a Japón, se puede establecer un mejor flujo de ingresos a las economías de los productores, además de dinamizar las distintas producciones, señaló a LA GACETA Enrique Prado, presidente de la Asociación Tucumana del Citrus (ATC).
Por eso, opinó el dirigente, la actual campaña exportadora está llena de desafíos. La primera es que el sector citrícola del NOA deberá adecuarse al nuevo protocolo fitosanitario aprobado recientemente entre las autoridades del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) y de la Unión Europea (UE).
Los controles del Senasa jugarán a favor de obtener una producción citrícola acorde con las exigencias fitosanitarias de los países de la UE y de otros destinos que imponen idénticas restricciones. "De esta manera se proyectan mejores perspectivas comerciales para colocar los frutos cítricos del NOA en el mundo", opinó Prado.
"Si bien es cierto que los controles fitosanitarios sobre plagas cuarentenarias en los frutos cítricos se realizan en esta región, por esas exigencias de los mercados externos, como la UE, se profundizarán esos controles de origen para evitar problemas en los diferentes puertos de destino", apuntó Prado. Esa tarea estará a cargo de los técnicos del Senasa.
Gratificante
La aprobación del gobierno de Japón al ingreso de frutos cítricos del NOA, hecho que marca un hito en un momento de grandes definiciones en el comercio internacional citrícola, fue la información más auspiciosa en el escenario de aquellos nuevos desafíos, precisó Prado.
El dirigente destacó la labor conjunta y profesional de los representantes de la Cancillería argentina, del Senasa, de Afinoa, del MAFF japonés, de la ATC y de la Estación Experimental (Eeaoc) para que se abra el mercado japonés. "Ahora estamos obligados a doblegar esfuerzos y concretar este año la conquista de nuevos mercados. Esta es la única forma que crezca el sector exportador local y se descompriman los numerosos envíos a la UE. Esto ocurrirá a partir de julio, cuando comienzan a recibir una gran cantidad de cargamentos de limones procedentes de esta región", resaltó Prado.
Otro gran desafío será la reapertura del mercado de EEUU. Prado apuntó que es importante el avance logrado por el Senasa y Afinoa ante el Aphis norteamericano, para retomar las negociaciones que tendrán como objetivo prioritario eliminar las barreras restrictivas que pesan sobre los cítricos argentinos. "Esperamos que esas gestiones se concreten para 2004", resaltó.
Según el dirigente, mucho se habló del estrés hídrico que sufrieron los limoneros de Tucumán durante la primavera y el verano pasado. Por eso, estimó una merma en la producción global de limones, lo que podría llegar a incidir en el desarrollo de la actividad. No obstante, aseguró que la calidad observada en el campo es muy buena.
"No existen datos concretos para afirmar que se podrá cubrir plenamente la demanda de los principales mercados de destinos", indicó.
"Menor fruta para la industria, mejor calidad de fruta fresca, mayores rendimientos exportables y pequeños calibres marcarán a la presente como una campaña diferente, a la que habrá que monitorear muy de cerca para lograr obtener el máximo provecho", agregó Prado.
También el dirigente consideró que una probable escasez de fruta debería mejorar la ecuación oferta/demanda y también los precios internacionales, de manera que la producción en su conjunto podría terminar beneficiada en forma integral.
Europa podría importar más fruta tucumana
"Es necesario y hasta imprescindible que el sector citrícola responda ante la nueva normativa con la seriedad y el profesionalismo que demostró en situaciones anteriores, para que se cumplan las expectativas generadas en torno a la presente campaña", resaltó un alto dirigente de la Asociación Tucumana del Citrus (ATC).
La reflexión surge porque a partir de marzo comenzó a regir un nuevo "Protocolo de certificación de fruta fresca cítrica del NOA para su exportación a la Unión Europea", aprobado por el Senasa.
Esta instancia es la que define la nueva metodología en los sistemas de control y de certificación en origen, para garantizar que no cuenten con enfermedades cuarentenarias, como exigen los principales mercados internacionales.
La expectativa del sector es mantener los volúmenes exportados por Tucumán en 2002, a pesar de la sequía que sufrieron las plantaciones de la región. Se estima que los rindes para la exportación serán superiores a los promedios de temporadas anteriores.
La citricultura española está atravesando por un período de menor producción, lo que permitiría suponer que se adelantará su retiro del mercado europeo. Esta merma afectó al limón primofiori, obteniéndose menos frutas y de menor tamaño. En este momento hay poco limón en Europa, por eso los precios mejoraron. La situación es atípica para la época del año. Los valores se afianzan a fines de abril cuando finaliza la temporada del primofiori. Este estado de mercado se mantendrá hasta la cosecha del verna que, a diferencia del primofiori, no fue afectado por la sequía ya que mejoró el balance hídrico (llovió más e hizo frío y la necesidad hídrica fue menor).
Las últimas estimaciones indican que se cosechará el verna en volúmenes inferiores a los de 2002, no habrá una supercosecha. El verna español es el limón que más compite con el tucumano y es de esperar que la situación inicial para el limón argentino sea más favorable que la del año pasado, pero tampoco será tan buena como en el 2001.
Japón abrió su mercado a la importación de cítricos de la Argentina, según el informe de la embajada argentina en ese país al Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa). La comunicación precisa que el Ministry of Agriculture, Foresty and Fisheries (MAFF) japonés, levantó la prohibición de ingreso a ese mercado que pesaba sobre los cítricos argentinos (limones, pomelos y naranjas variedad Valencia).
La medida es el resultado de las acciones desarrolladas por el Senasa con el objetivo de abrir nuevos mercados para los productos nacionales. Durante 2002 el organismo sanitario llevó adelante un plan de trabajo, garantizando a sus pares del Japón -uno de los países más exigentes en sanidad y en calidad de los productos agroalimentarios-, la excelencia de los cítricos argentinos.
Se estima que este año las importaciones cítricas hacia Japón -limón, naranja, mandarina y pomelo- sumarán más de 400.000 toneladas por un valor de U$S 130 millones. De ese total, 285.000 toneladas serían de pomelos; 100.000 de naranjas; 90.000 de limones y 10.000 toneladas de mandarinas.
El objetivo es conquistar la región del Asia-Pacífico
"La apertura de Japón es un paso muy importante hacia la consecución del objetivo de ganar nuevos mercados, y que es la alternativa para mantenerse y avanzar con su expansión", señaló a LA GACETA el secretario de Servicios y Actividades Productivas de Tucumán, Juan Luis Fernández. "Esto será una prueba importante para que los proveedores de Japón colaboren entre sí para vender en un mercado pequeño en limones. Si no llegan a un acuerdo pueden abarrotarlo y sufrir sus consecuencias negativas", advirtió Fernández.
"Por otro lado, hay un aporte sustancial que habilitó el mercado de Japón y es el de la Estación Experimental (Eeaoc), ya que desarrolló -en acuerdo con los japoneses- los protocolos para superar los problemas de la mosca de la fruta con el tratamiento cuarentenario con frío durante el trayecto al mercado de destino. Este es un logro que se suma a los otros realizados, ratificando la línea de la Eeaoc de trabajar e investigar asociada a las demandas productivas", señaló Fernández.
Los países del Asia-Pacífico concentran el 30% del comercio mundial. El mercado japonés es importante ya que es el mayor de la región. Como es el más exigente en calidad, el acceso de productos argentinos a países del este asiático se facilitará cuando se satisfagan esos requerimientos. Japón no es gran productor de cítricos, por ello importa la mayoría de lo que consume, como limas y limones por 91.728 tn por año.















