El nuevo presidente deberá escuchar la voz del campo

El titular de la SRT asegura que el sector necesita que el futuro gobierno marque un norte claro y seguro, porque es el motor que moviliza a la economía del país. Preocupación.

09 Mayo 2003
La próxima elección de un nuevo Presidente de la Nación y su posterior asunción, impulsó a la Sociedad Rural de Tucumán (SRT), a la Asociación Tucumana del Citrus (ATC) y a los productores en general, a hacer llegar sus pedidos y reclamos para las futuras autoridades nacionales vinculadas con las actividades agropecuarias. Los planteos abarcan la necesidad de contar, en un futuro, con un país que tenga estabilidad económica, política y social, como un factor fundamental para el crecimiento.
El titular de la SRT pidió a las nuevas autoridades que tomen las medidas necesarias para que el país tenga un norte y una dirección clara y que los políticos, en general, con los recambios institucionales, no modifiquen esa dirección trazada y que sólo mejoren el rumbo con cambios de matices.
Por su lado, la ATC solicitó en un documento que la dirigencia que asuma solucione algunos puntos fundamentales para la economía del campo, como por ejemplo, el pago del Impuesto a las Ganancias -que deberá tener un ajuste por inflación-, el reintegro del IVA a las exportaciones, la eliminación de la Renta Mínima Presunta, del Impuesto al Cheque y de las retenciones a las exportaciones. A su vez, un grupo de productores pidió que el futuro sea predecible y claro, y que se inplemente como primera medida un plan de políticas agroalimentarias que fortalezcan las economías regionales. Entre los pedidos a las autoridades nacionales, se destacan poder trabajar sin los problemas que ocasionan el mal estado de las rutas nacionales y provinciales y los piquetes que provocan estragos en el desenvolvimiento del campo.

El campo exige previsibilidad y déficit cero


"El productor-empresario agropecuario tucumano y de toda la nación necesita que el futuro presidente que surja el 18 de mayo nos de pautas claras, que tengan la continuidad necesaria para seguir apostando por el país y para fortalecer la producción en todos sus aspectos", señaló a LA GACETA el presidente de la Sociedad Rural de Tucumán (SRT), ingeniero José Manuel Paz.
Apunto que en la Argentina, en tiempos de elecciones, hay por delante todo un año de proceso electoral y que los distintos candidatos tratan de convencer a los productores que la dirección es la que marcan ellos. "Necesitamos que nos muestren un norte claro y seguro, y que los distintos candidatos solo ofrezcan diferentes caminos para llegar a ese norte. En otros países con una democracia madura y estabilizada no tienen estos problemas, ya que cambia su dirigencia y el país continúa funcionando. En nuestro país, si algún candidato gana o pierde nos salvamos o nos hundimos", señaló Paz.
Apuntó que en nuestro país hace falta tener una dirección o un camino trazado y no que con el cambio de dirigencia sólo se cambien matices para mejorar y hacer eficiente lo que ya se viene haciendo. "Necesitamos previsibilidad y déficit cero; cambiamos los gobiernos cada cuatro años, pero no podemos cambiar el rumbo del país de igual manera. Vemos con preocupación como en un tiempo electoral se inmovilizan todas las estructuras ejecutivas y administrativas. Uno u otro funcionario es candidato, pide licencia y su área queda parada o sin capacidad de resolución. Pedimos a los futuros gobernantes que tengan presente que el campo es motor de la economía, y que si es rentable es bueno también para el país, ya que no especula o retira sus excedentes al exterior", resaltó Paz.
Por el contrario, agregó, el campo es muy audaz y su primer objetivo es sembrar más, mejorar su casa, cambiar el auto; todo lo que moviliza a la economía. "Si los tiempos políticos frenan al país este será un año muy complicado. Debemos ver cuáles son las herramientas para tratar de modificar estos efectos. Creemos que en la Nación deben existir en todos los estamentos de la administración pública mas puestos de carrera y menos cargos políticos. Acá se mezcló todo. Esta es la preocupación que hoy tenemos desde el sector agrícola-ganadero provincial y nacional, y también deben tener una óptica similar los industriales y el sector de servicios", dijo el titular de la srt.
En este sentido, Paz mostró preocupación por el reciclaje de los políticos, cuando debería fomentarse y formar nuevos jóvenes dirigentes, no solo en el ámbito políticos, sino en todos los sectores e instituciones. "En el caso del campo, necesitamos asociaciones de productores, el INTA, la Eeaoc y el Senasa que sean fuertes y eficientes, ya que esto engrandecerá al sector", concluyó el titular de la Rural.

Pedidos de la ATC por impuestos
En un documento emitido por la Asociación Tucumana del Citrus (ATC) se destacan una serie de medidas que solicitará esta institución al próximo presidente de los argentinos.
Tres son los aspectos más sobresalientes sobre los que este sector piensa realizar gestiones ante la nueva administración, y giran sobre el reclamo del pago del Impuesto a las Ganancias sin ajuste por inflación, la eliminación de las retenciones a la exportación y el reintegro del IVA a los exportadores.
La ATC pedirá instrumentar algún método de ajuste inflacionario para la liquidación de Ganancias, para posibilitar determinar utilidades sobre bases reales y no ficticias, sostiene el documento. La intención es preservar la fuente de producción, generadora de riqueza y de empleo, que es la base de la cadena agroalimentaria.
"De no procederse de esta manera, estaremos en presencia de un impuesto totalmente confiscatorio, que vulnera elementales principios constitucionales. Entre otros, los derechos a la propiedad, equidad, igualdad y no confiscatoriedad, tornando un tributo a la renta en, lisa y llanamente, una imposición sobre el capital empresario", considera la ATC.
La finalidad del ajuste por inflación es adaptar equitativamente Ganancias al fenómeno inflacionario, de modo que ese impuesto no recaiga sobre las utilidades nominales e irreales sino sobre las reales.

Derechos
Sobre las retenciones a las exportaciones, que en realidad son derechos que se pagan por adelantado, al momento del embarque, se aplican a todas o a algunas mercancías al consumarse la exportación (este es un tipo de tributo poco usado en el comercio internacional).
La existencia de este impuesto conspira con el normal desarrollo de las exportaciones y no permite a los productores y exportadores establecer canales comerciales más o menos estables que ayuden a paliar las dificultades que ocasiona la situación interna del país, comenzando con la carencia de instrumentos financieros.
"A nuestra actividad se le oponen día a día mayores barreras y de diferentes tipos para ingresar en los distintos mercados externos. En tanto, nuestros competidores tienen la ayuda y el apoyo de sus gobiernos (España, EE.UU., Italia, Brasil, Sudáfrica). Por eso solicitamos que se deroguen los derechos a la exportación ó se establezcan en función del empleo generado, o que se posibilite el pague con los recursos generados", opina la ATC.

Productores quieren reglas de juego claras

El próximo gobierno debe ofrecer a los hombres de campo un horizonte económico claro y predecible, y nunca más con tonos grises o nublados, para poder trabajar con perspectivas de crecimiento de largo plazo ciertas y sin cuestionamientos, precisó un grupo de citricultores consultados por LA GACETA.
Lo primero que debe elaborarse y poner en práctica es un plan con políticas agroalimentarias nacionales, para fortalecer las economías regionales. En la Argentina, en cada elección, se someten a juicio las reglas de juego que se aplicarán, generando un marco de incertidumbre que conspira contra el crecimiento, opinaron los productores.

Sin déficit
"El agro necesita crecer en un país con disciplina fiscal; con sistemas tributarios pagables; con una verdadera apertura de la economía; con una moneda estable; con una independencia plena del Banco Central; con libertad de mercados; claras reglas de competencia; respeto por el derecho de propiedad y, lo que es más importante, la estabilidad de estas reglas de juego a lo largo de los años", resaltaron los citricultores.
Por su lado, el contador Eduardo Chip, consultor de la ATC pidió que se achique el gasto público en forma sustancial y que se elimine por siempre el déficit fiscal. "Nunca más el crecimiento deberá depender del brutal endeudamiento, mecanismo que generó en los 90 un aumento artificial del PBI", remarcó.
Dijo que es necesario modificar y eliminar progresivamente los impuestos distorsivos que gravan a las actividades productivas, como el impuesto a los cheques, a la renta presunta y a las Ganancias sobre Reintegros.

Con rutas buenas y sin piquetes se puede producir


Con la elección del nuevo presidente se renuevan las expectativas de los productores de soja. Esperan que las cosas cambien y se genere la estabilidad tan anhelada para poder pensar en el largo plazo y concretar proyectos e inversiones.
"Lo que realmente necesita el sector es tener determinado fehacientemente cuánto nos cuesta producir y a qué precio venderemos y no que la rentabilidad dependa de las variaciones económicas que realice el gobierno de turno para satisfacer sus desfaces fiscales o presupuestos políticos", precisaron los sojeros.
Remarcaron que es fundamental la paz social, y en este sentido que desaparezcan los piquetes en las rutas que impidan el paso y el movimientos de máquinas, vehículos y camiones, y que el Estado (provincial o nacional) se acuerde y realice de una vez por todas la reparación de los tramos de rutas destruídos, como en la 34 y en la 157, dos vías de suma necesidad para el movimiento de la trilla. Los sojeros consideran que parte del éxito de las campañas depende de las reparaciones y de la conservación de las rutas provinciales primarias, secundarias y terciarias.
Esperan que el próximo presidente considere que el motor del país es la producción y que no debe presionarla de la manera que vienen haciéndolo en el país para obtener fondos para fines que no son prioritarios e importantes.
"Debe cesar el gasto en planes que sólo fomentan la vagancia y enriquecen a pocos, porque se genera más inestabilidad y tira por la borda cualquier esfuerzo de los hombres de campo", concluyeron.

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