09 Mayo 2003
Las enfermedades constituyen una de las principales causas que limitan los rendimientos de los cultivos y/o de la calidad de sus productos. En la caña de azúcar se reportaron a nivel mundial 153 enfermedades de las cuales 23 están presentes en Tucumán sostuvo Jacqueline Ramallo, de la Sección Fitopatología de la Eeaoc. De ellas, las que se denominan "mayores" porque constituyen un riesgo para la producción, son las siguientes: carbón, mosaico, roya, escaldadura de la hoja y achaparramiento de la caña soca.
Para Tucumán, esta última es la enfermedad que más afecta el rendimiento. Su presencia provoca una disminución de los componentes culturales del cañaveral tales como peso, diámetro, altura y número de tallos.
Sin embargo, en las dos últimas campañas comenzaron a aparecer con más frecuencia enfermedades que si bien estaban presentes en Tucumán pasaban desapercibidas. A estas enfermedades las denominamos emergentes y a continuación se describen los síntomas con que se manifiestan: "Estría roja". Enfermedad bacteriana que presenta una fase crónica, cuyo síntoma característico son finas líneas rojas en las hojas paralelas a las nervaduras y una fase aguda en la que se observa pudrición del brote terminal acompañado de un fuerte olor característico. Las dos variedades más ampliamente difundidas en la provincia, CP 65-357 y TUC 77-42, presentan una elevada susceptibilidad a ella.
Esta enfermedad no se trasmite por medio de la caña que se emplea como semilla. Es una enfermedad no sistémica. Sin embargo puede ser llevada de un cañaveral a otro en la maloja que acompaña a la semilla. "Pokkah boeng". Enfermedad que se observó en los cañaverales, con menor intensidad y frecuencia que la anterior. Es de origen fúngica que provoca una decoloración en las hojas tiernas del cogollo, las cuales, al no poder emerger normalmente, se entrelazan, se rajan y se deflecan. En las variedades más susceptibles la infección pasa al tallo y provoca la aparición de entrenudos cortos y combados.
La variedad RA 87-2 presenta un comportamiento intermedio respecto de esta enfermedad y aunque con menor severidad también se observa en CP 65-357, TUC 77-42 y RA 87-3. Los síntomas causados por mancha parda (Cercóspora longipes), son manchas pardo rojizas alargadas, que con el tiempo el centro se seca y toma un color pajizo. En muchos casos el productor la confunde con la roya, otra enfermedad fúngica, sobretodo cuando la cantidad de lesiones presentes en la lámina foliar es muy elevada. En general, se la observa al final del ciclo vegetativo y le confiere a las hojas un aspecto rojizo muy característico. Se la observa más frecuentemente en las variedades LCP 85-384, CP 65-357 y TUC 77-42.
Para Tucumán, esta última es la enfermedad que más afecta el rendimiento. Su presencia provoca una disminución de los componentes culturales del cañaveral tales como peso, diámetro, altura y número de tallos.
Sin embargo, en las dos últimas campañas comenzaron a aparecer con más frecuencia enfermedades que si bien estaban presentes en Tucumán pasaban desapercibidas. A estas enfermedades las denominamos emergentes y a continuación se describen los síntomas con que se manifiestan: "Estría roja". Enfermedad bacteriana que presenta una fase crónica, cuyo síntoma característico son finas líneas rojas en las hojas paralelas a las nervaduras y una fase aguda en la que se observa pudrición del brote terminal acompañado de un fuerte olor característico. Las dos variedades más ampliamente difundidas en la provincia, CP 65-357 y TUC 77-42, presentan una elevada susceptibilidad a ella.
Esta enfermedad no se trasmite por medio de la caña que se emplea como semilla. Es una enfermedad no sistémica. Sin embargo puede ser llevada de un cañaveral a otro en la maloja que acompaña a la semilla. "Pokkah boeng". Enfermedad que se observó en los cañaverales, con menor intensidad y frecuencia que la anterior. Es de origen fúngica que provoca una decoloración en las hojas tiernas del cogollo, las cuales, al no poder emerger normalmente, se entrelazan, se rajan y se deflecan. En las variedades más susceptibles la infección pasa al tallo y provoca la aparición de entrenudos cortos y combados.
La variedad RA 87-2 presenta un comportamiento intermedio respecto de esta enfermedad y aunque con menor severidad también se observa en CP 65-357, TUC 77-42 y RA 87-3. Los síntomas causados por mancha parda (Cercóspora longipes), son manchas pardo rojizas alargadas, que con el tiempo el centro se seca y toma un color pajizo. En muchos casos el productor la confunde con la roya, otra enfermedad fúngica, sobretodo cuando la cantidad de lesiones presentes en la lámina foliar es muy elevada. En general, se la observa al final del ciclo vegetativo y le confiere a las hojas un aspecto rojizo muy característico. Se la observa más frecuentemente en las variedades LCP 85-384, CP 65-357 y TUC 77-42.















