Qué esperan de los futuros legisladores los hombres de campo de Tucumán

Los parlamentarios que resulten electos el próximo domingo tienen la obligación de diseñar leyes que ayuden al crecimiento productivo.

27 Junio 2003
Esta semana recibí por internet un mensaje de uno de los tantos candidatos a legisladores por la provincia de Tucumán. Lo que más me llamó la atención fue su propuesta basada en proyectos de inversión para la consolidación de un Tucumán productivo.
Como particularmente no entendí el mensaje, ni qué es lo que quería decir este candidato -además de estar tan lejos de lo que los hombres de la producción necesitan-, que quisiera reflexionar con nuestros lectores sobre los alcances de esa propuesta, para que con el aporte de su imaginación, me ayuden a intentar descifrar qué es lo que quería decir este aspirante a legislador cuando hablaba de proyectos productivos para Tucumán.
Entre sus propuestas figuraban: 1) legislar para la constitución de un banco de proyectos de inversión, y de una agencia incubadora para la formulación, evaluación y gestión de proyectos productivos; 2) legislar para la creación de una unidad de gestión de financiamiento y apoyo técnico de la cooperación internacional de países desarrollados; 3) legislar por el ordenamiento territorial de esta ciudad y del interior, para la radicación de PyME no contaminantes; 4) legislar para el fomento a la construcción de paradores productivo-culturales y facilitación a los microemprendimientos familiares.
Nunca antes había leído frases tan ausentes de contenidos y de proyectos concretos y, lo que es más preocupante, muy lejos de lo que realmente el hombre de la producción desea realizar.

Las fuentes
Señores legisladores, los verdaderos proyectos legislativos para su aprobación y posterior conversión en leyes, deben salir de las mismas bases de los hombres de la producción, de los mismos industriales y de los mismos hombres de campo. Es muy fácil sentarse a escribir frases con palabras que muchas veces ni figuran en el diccionario o fueron creadas para ser utilizadas con otros significados.
Ustedes, los hombres de la política, están viviendo muy alejados de la realidad que viven a diario a los hombres de la producción. La semana pasada enumeramos una serie de falencias estructurales que posee la provincia de Tucumán, que afectan de manera directa al sector productivo local y que le hacen perder competitividad frente a otros países productores, que producen y exportan con mejores reglas de juego y con una mejor estructura productiva.
Falta de ética y moral en los actos legislativos, ausencia de leyes claras y de seguridad jurídica, que derivan en una falta de infraestructura vial y ferroviaria, de financiación y de tecnología en áreas productivas; la imposibilidad de llevar adelante proyectos productivos viables por no existir el crédito para su concreción, y ausencia total de políticas crediticias concretas emanadas de un poder político honesto, describen la realidad tucumana.
Son numerosos y probados los ejemplos de inoperancia de los funcionarios pasados y presentes -esperemos que no de los futuros- que hicieron descreer todas sus promesas.
Por eso, es oportuno decirles a todos aquellos hombres que quieren trabajar por la producción, que se acerquen a las instituciones profesionales y gremiales que, a diario, luchan frente a la ausencia de leyes claras y de políticas productivas serias, para que se generen -desde sus bases- soluciones prácticas y viables que sirvan al fortalecimiento de un Tucumán productivo.

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