15 Agosto 2003
Con el slogan "El desafío productivo del NOA" y "Bases para una Argentina Integrada", el Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina (IDEA) desarrolló en Tucumán el Precoloquio NOA, cuyas conclusiones serán presentadas en octubre en el Coloquio Anual que lleva adelante todos los años la mencionada entidad.
La participación de diferentes referentes agropecuarios del NOA fue esencial para hacer sentir la voz, ante la Nación, de cuál es el verdadero potencial productivo en materia de agroalimentos y marcar cuáles son las principales deficiencias estructurales que impiden un crecimiento armónico y permanente en la región.
Carlos Popik, presidente de Monsanto Argentina SA, quien actuó como moderador del panel agropecuario, sostuvo que es necesario que el sector optimice sus oportunidades y aproveche la evolución de la tecnología. Actualmente hay demanda de alimentos en el mundo, una demanda insatisfecha en varios países y de numerosos productos.
La oportunidad
"Por lo tanto, es la oportunidad de que nosotros formemos parte de esa oferta para satisfacer las necesidades de otras regiones con alimentos de calidad. Es nuestra obligación producir en forma sustentable y hacer que el ecosistema permanezca en equilibrio, es allí donde está también el desafío", dijo el empresario.
Hoy la siembra directa permite producir granos y otros cultivos en forma sustentable. Somos un ejemplo en este rubro, ya que la superficie cultivada supera los 14 millones de hectáreas.
"Debemos descubrir en la biotecnología una herramienta que nos conducirá al éxito, y debemos utilizarla sin miedo. Varias instituciones ya están trabajando para obtener alimentos diferenciados con mejores valores nutritivos, vitaminas y antioxidantes y un mejor contenido proteico, lo que nos ayudará a ser más competitivos.
Popik consideró que los productores tienen la obligación de generar empleo y ocupar la mano de obra desplazada por la tecnología, llevando adelante cultivos intensivos con una gran productividad por hectárea y una ocupación intensiva de mano de obra.
"El NOA tiene un gran desafío por delante -dijo- ya que tiene ecosistemas que le permiten desarrollar cultivos rentables; tecnología al alcance de las manos, e instituciones que pueden aportar técnicas de avanzada", señaló.
Además, consideró que debemos apuntalar la producción de carnes, para poder abastecer a toda la región que hoy importa cerca del 70 % de lo que consume. "Es necesario -concluyó-, que los productores de maíz y de otros granos como sorgo, piensen que puede ser más rentable transformar esos granos en carne, y no pagar altos fletes hasta los puertos argentinos, quedándose en medio del camino gran parte de las ganancias de un producto que tanto costó producir.
Mejorar las producciones es el desafío del NOA
El presidente de Argenti Lemon SA evaluó en el encuentro de empresarios las ventajas agroecológicas de los cultivos tucumanos.
La actividad agropecuaria de Tucumán posee 525.310 hectáreas bajo cultivo. De ellas, 187.000 corresponden a la caña de azúcar, 229.000 a la soja, 32.000 al maíz y más de 37.000 a los cítricos. Además, hay una importante superficie que se cubre con otros cultivos durante la contraestación de los granos estivales, como el del trigo y los hortícolas en el pedemonte tucumano o en los valles de altura.
"Como vemos, la gama es amplia y eso demuestra que en Tucumán hay potencialidad para seguir apostando por la actividad y por la provincia como hoy lo hacen numerosos empresarios exitosos y pequeños y medianos productores también exitosos", señaló Alvaro Bulacio, presidente de Argenti Lemon SA, a LA GACETA Rural, luego de disertar en el Precoloquio de IDEA.
La opinión de Bulacio, que ubicó a muchos asistentes sobre el potencial real de las producciones tucumanas, lo llevó desarrollar la problemática de los cultivos más importantes y a analizar el por qué Tucumán es líder en la producción de azúcar a nivel nacional y de limones a nivel internacional.
Respecto de la primera actividad, Bulacio resaltó la importancia de Tucumán en el contexto nacional como productor de azúcar, con una superficie plantada de 185.000 hectáreas y una alta producción anual, que en el 2002 superó las 914.000 toneladas.
Pero lo que se destacó de la presentación es que si bien actualmente en Tucumán existen campos con muy baja productividad, lo cierto es que hay muchos que trabajando en forma muy profesional lograron producir hasta 5.000 kilogramos de azúcar por hectárea y en algunos casos esta cifra llegó hasta los 8.000 y 10.000 kg/ha. Estos productores son los más eficientes y sus tierras ubicadas en las mejores zonas.
Esta industria, que ocupa a cerca de 10.000 operarios en forma temporaria y a más de 4.500 en forma permanente, incorporó en la década del 90 tecnología para el campo y en fábrica, y esto convirtió en competitiva a la actividad.
No obstante, el empresario sostuvo que es necesario seguir incorporando tecnología y someter al producto final a nuevos procesos que le otorguen mayor valor, para acercarlo a los estándares internacionales.
Sector citrícola
Bulacio, al hacer referencia al sector citrícola, lo ubicó como líder a nivel mundial en materia limonera, tanto como exportador de fruta fresca en contra estación hacia el Hemisferio Norte, así como el principal industrializador de limones y el primer exportador de productos industrializados. Es una actividad que en Tucumán pasó de ocupar 26.000 empleados a más de 46.000 -este año- en diferentes actividades de cultivo y de cosecha, convirtiéndose en la actividad de mayor captación de mano de obra desplazada por la industria azucarera.
Hoy Tucumán lidera la producción a nivel país con 1,2 millones de toneladas sobre un total de 1,3 millones nacional. La Argentina lidera la producción mundial seguida por EE.UU. y España. "Es necesario que el sector trabaje de aquí en más para incentivar el consumo de limones en el mercado interno ya que el país ostenta uno de los niveles más bajo de consumo per cápita; en el orden de los 5 kilogramos por habitante en el año, cuando en España o en los países mediterráneos este consumo es superior a los 50 kilogramos", resaltó Bulacio.
El sector exportador limonero por otra parte dio acabada muestras del profesionalismo que tiene ya que pasó de exportar 79.000 toneladas de fruta fresca en 1992 a más de 260.000 tn en la campaña pasada, un registro parecido al crecimiento en los productos industriales.
Tucumán es un cluster o aglomerado de empresas que fueron haciendo aportes con seriedad y debe ser tomado como ejemplo por otras actividades si es que quieren seguir el mismo camino de inserción en el mundo de los agroalimentos, concluyó el empresario citrícola.
El futuro de la frutihorticultura es promisorio
En los últimos años la agricultura fue desplazando en forma sistemática a la ganadería tucumana, especialmente por los cultivos intensivos, sostuvo José Manuel Paz, presidente de la Sociedad Rural de Tucumán (SRT), a la LA GACETA Rural.
Tucumán posee una superficie de 22.524 kilómetros cuadrados, de las cuáles tiene menos de la mitad en condiciones cultivables pero con campos con muy buenas condiciones para producir. "Podemos destacar que en la provincia existen las condiciones agroecológicas y de tecnología disponibles como para llevar adelante con éxito cualquier emprendimiento frutícola u hortícola, todos ellos intensivos y grandes demandantes de mano de obra poco calificada", resaltó Paz. Agregó que es ventajoso tener tierras cultivables en las llanuras y en los valles, ya que permiten producir casi todo el año cultivos hortícolas de gran demanda, no tan sólo local sino mundial, como la papa o la frutilla.
Por otra parte -apuntó-, en Tucumán existe la Cuenca Tapia-Trancas con una gran potencialidad no tan sólo como zona lechera sino como una zona semillera de cultivos hortícolas, actividad que está muy poco desarrollada pero que reúne todas las condiciones para convertirse en una actividad exitosa, resaltó el dirigente.
"Hoy, para producir lechuga, debemos importar las semillas a un costo por lata de este cultivar en el orden de los U$S 200, cuando perfectamente se podría producir en Tucumán. Además de los cultivos tradicionales se produce zanahoria, lechuga, remolacha, apio, tomates y pimientos con una importante superficie cultivada y producciones que sirven para abastecer a diferentes provincias del país. Hay otros cultivos como el arándano, que si bien es incipiente, la experiencia de los emprendimientos privados muestran que puede ser muy rentable si se piensa en la exportación", indicó el dirigente rural.
Producción de Frutilla: este cultivo es la vedette de la horticultura y su exportación gira en los 7.000 toneladas de frutas congeladas -de elevada calidad- sobre un total nacional de 10.000 toneladas que se venden al exterior. La producción de este fruto en Tucumán se realiza todo el año. Durante el invierno en la llanura y el verano en los valles de altura. Actualmente existen unas 370 hectáreas de este cultivo. Sin embargo, su potencialidad es tremenda. "El sector ocupa en promedio 350 jornales por hectárea/año en la provincia. La exportación está centrada actualmente en la fruta congelada para industria y se está llegando a diferentes mercados de EEUU y de la Unión Europea", remarcó Paz."Lo que necesitamos es que el Gobierno nos ayude con inversiones en infraestructura para mejorar la logística de distribución y de comercialización, y poder llegar en mejores condiciones -y a menores costos- hacia los principales centros de consumo del país y del mundo", resaltó el dirigente.
La región compra 151.000 tn de carne
"A pesar de que el NOA tiene condiciones óptimas para producir carne vacuna, con suelos y climas aptos y un material genético de primera línea para obtener una elevada producción de carne por hectárea, debemos decir que la región es deficitaria en producción y que se importa más del 70% de la carne que se consume"señaló, el titular de la Sociedad Rural de Salta y presidente de la firma Amasuyo, Santiago Di Tella. El volumen de carne importada del sur del país equivale a 151.000 toneladas, es decir más de $ 600 millones que podrían quedarse en la región si se lograra el autoabastecimiento. "Hoy el NOA es deficitario en prácticamente un 70% de lo que consume. Existen además tierras subutilizadas con la agricultura que bien podrían destinarse a la producción de ganado vacuno, incorporando la carga animal o bien transfiriendo las producciones granarias, como el maíz y el sorgo, al alimento del ganado", apuntó el dirigente.
Problemas estructurales
"Sólo el 5% de las cabezas de ganado vacuno están en esta región, lo que equivale a unos 2,5 millones de vacas sobre 50 millones que estableció el último censo agropecuario", resaltó Di Tella.
En la región existen problemas estructurales y una gran cantidad de productores pequeños. Hay más de 60.000, de los cuáles el 60% está en Salta y en Santiago del Estero. El problema es que el 85% tiene menos de 100 cabezas y esto los hace perder competitividad al carecer de una producción de escala y de una genética acorde con las exigencias del mercado.
"Es necesario articular políticas de estado perdurables y que se eliminen aquellas políticas cíclicas, que varían según sea el gobierno de turno. Esto genera incertidumbre y desconfianza. Las autoridades deben conocer además que la faena clandestina y el abigeato limitan el crecimiento de la actividad y llevan a los productores a abandonar la actividad. Es necesario que en el NOA se amplíe la frontera ganadera para cerrar el círculo virtuoso de la producción regional. También hay que atacar la demanda regional de carne hoy insatisfecha y vender los excedentes a los mercados mundiales. Hay que generar una nueva cultura ganadera a partir de la capacitación y de la profesionalización del productor", concluyó Di Tella.
Pueden elaborarse vinos de excelente calidad
"Es posible hacer proyectos nuevos sobre la vid en el NOA". Así comenzó su disertación en las Jornadas de IDEA, Jorge Arpi, presidente de la División Internacional del Grupo Peñaflor, el más grande de los grupos empresarios vitivinícolas del país. Este grupo es dueño de la Bodega Las Rosas, en Cafayate, Salta, con más de 100 años de antigüedad, que es una de las más tradicionales de la región.
El empresario recalcó que el NOA debe ser una zona productora sólo de "grandes vinos", de alta calidad, que sean diferentes y tengan una gran demanda. Se debe dejar de producir vinos baratos. Por otra parte, señaló que a pesar de estar en el quinto lugar en el mundo como productores de vinos, la Argentina se ubica en el 11 puesto como exportador. "Se exporta muy poco y consume casi toda la producción. Países como Chile y Sudáfrica están muy por delante como exportadores y no tienen ni mejores vinos ni mejores condiciones climáticas que las nuestras", aseguró. En tanto, consideró que es necesario llevar adelante políticas para incentivar el consumo de vinos en el país ya que el nivel es muy bajo: actualmente está en el orden de los 35 litros anuales por habitante.El NOA produce sólo el 2% del vino del país, pero tiene un elevado potencial productivo ya que además de contar con un clima excelente con elevada amplitud térmica -beneficia los sabores intensos- tiene una gran superficie de tierras aptas para su producción, con suelos sueltos, pedregosos, profundos y sin sales. Además, tienen una muy baja humedad ambiente y esto permite obtener frutos con una elevada sanidad. En la región existe también una muy baja incidencia de granizo frente a otras regiónes productoras del país. No obstante, existen limitaciones como la baja presencia de referentes vitivinícolas e interesados en invertir en la región. Los costos logísticos para este último fin son enormes y llegan a ser 4 veces más altos que en Mendoza y 10 veces más alto que cualquier región de Chile. El acceso al NOA es complicado y demanda mucho tiempo visitarlo. Habría que habilitar pistas para pequeños aviones y llegar cuanto antes a los valles productivos", resaltó Arpi.
La participación de diferentes referentes agropecuarios del NOA fue esencial para hacer sentir la voz, ante la Nación, de cuál es el verdadero potencial productivo en materia de agroalimentos y marcar cuáles son las principales deficiencias estructurales que impiden un crecimiento armónico y permanente en la región.
Carlos Popik, presidente de Monsanto Argentina SA, quien actuó como moderador del panel agropecuario, sostuvo que es necesario que el sector optimice sus oportunidades y aproveche la evolución de la tecnología. Actualmente hay demanda de alimentos en el mundo, una demanda insatisfecha en varios países y de numerosos productos.
La oportunidad
"Por lo tanto, es la oportunidad de que nosotros formemos parte de esa oferta para satisfacer las necesidades de otras regiones con alimentos de calidad. Es nuestra obligación producir en forma sustentable y hacer que el ecosistema permanezca en equilibrio, es allí donde está también el desafío", dijo el empresario.
Hoy la siembra directa permite producir granos y otros cultivos en forma sustentable. Somos un ejemplo en este rubro, ya que la superficie cultivada supera los 14 millones de hectáreas.
"Debemos descubrir en la biotecnología una herramienta que nos conducirá al éxito, y debemos utilizarla sin miedo. Varias instituciones ya están trabajando para obtener alimentos diferenciados con mejores valores nutritivos, vitaminas y antioxidantes y un mejor contenido proteico, lo que nos ayudará a ser más competitivos.
Popik consideró que los productores tienen la obligación de generar empleo y ocupar la mano de obra desplazada por la tecnología, llevando adelante cultivos intensivos con una gran productividad por hectárea y una ocupación intensiva de mano de obra.
"El NOA tiene un gran desafío por delante -dijo- ya que tiene ecosistemas que le permiten desarrollar cultivos rentables; tecnología al alcance de las manos, e instituciones que pueden aportar técnicas de avanzada", señaló.
Además, consideró que debemos apuntalar la producción de carnes, para poder abastecer a toda la región que hoy importa cerca del 70 % de lo que consume. "Es necesario -concluyó-, que los productores de maíz y de otros granos como sorgo, piensen que puede ser más rentable transformar esos granos en carne, y no pagar altos fletes hasta los puertos argentinos, quedándose en medio del camino gran parte de las ganancias de un producto que tanto costó producir.
El presidente de Argenti Lemon SA evaluó en el encuentro de empresarios las ventajas agroecológicas de los cultivos tucumanos.
La actividad agropecuaria de Tucumán posee 525.310 hectáreas bajo cultivo. De ellas, 187.000 corresponden a la caña de azúcar, 229.000 a la soja, 32.000 al maíz y más de 37.000 a los cítricos. Además, hay una importante superficie que se cubre con otros cultivos durante la contraestación de los granos estivales, como el del trigo y los hortícolas en el pedemonte tucumano o en los valles de altura.
"Como vemos, la gama es amplia y eso demuestra que en Tucumán hay potencialidad para seguir apostando por la actividad y por la provincia como hoy lo hacen numerosos empresarios exitosos y pequeños y medianos productores también exitosos", señaló Alvaro Bulacio, presidente de Argenti Lemon SA, a LA GACETA Rural, luego de disertar en el Precoloquio de IDEA.
La opinión de Bulacio, que ubicó a muchos asistentes sobre el potencial real de las producciones tucumanas, lo llevó desarrollar la problemática de los cultivos más importantes y a analizar el por qué Tucumán es líder en la producción de azúcar a nivel nacional y de limones a nivel internacional.
Respecto de la primera actividad, Bulacio resaltó la importancia de Tucumán en el contexto nacional como productor de azúcar, con una superficie plantada de 185.000 hectáreas y una alta producción anual, que en el 2002 superó las 914.000 toneladas.
Pero lo que se destacó de la presentación es que si bien actualmente en Tucumán existen campos con muy baja productividad, lo cierto es que hay muchos que trabajando en forma muy profesional lograron producir hasta 5.000 kilogramos de azúcar por hectárea y en algunos casos esta cifra llegó hasta los 8.000 y 10.000 kg/ha. Estos productores son los más eficientes y sus tierras ubicadas en las mejores zonas.
Esta industria, que ocupa a cerca de 10.000 operarios en forma temporaria y a más de 4.500 en forma permanente, incorporó en la década del 90 tecnología para el campo y en fábrica, y esto convirtió en competitiva a la actividad.
No obstante, el empresario sostuvo que es necesario seguir incorporando tecnología y someter al producto final a nuevos procesos que le otorguen mayor valor, para acercarlo a los estándares internacionales.
Sector citrícola
Bulacio, al hacer referencia al sector citrícola, lo ubicó como líder a nivel mundial en materia limonera, tanto como exportador de fruta fresca en contra estación hacia el Hemisferio Norte, así como el principal industrializador de limones y el primer exportador de productos industrializados. Es una actividad que en Tucumán pasó de ocupar 26.000 empleados a más de 46.000 -este año- en diferentes actividades de cultivo y de cosecha, convirtiéndose en la actividad de mayor captación de mano de obra desplazada por la industria azucarera.
Hoy Tucumán lidera la producción a nivel país con 1,2 millones de toneladas sobre un total de 1,3 millones nacional. La Argentina lidera la producción mundial seguida por EE.UU. y España. "Es necesario que el sector trabaje de aquí en más para incentivar el consumo de limones en el mercado interno ya que el país ostenta uno de los niveles más bajo de consumo per cápita; en el orden de los 5 kilogramos por habitante en el año, cuando en España o en los países mediterráneos este consumo es superior a los 50 kilogramos", resaltó Bulacio.
El sector exportador limonero por otra parte dio acabada muestras del profesionalismo que tiene ya que pasó de exportar 79.000 toneladas de fruta fresca en 1992 a más de 260.000 tn en la campaña pasada, un registro parecido al crecimiento en los productos industriales.
Tucumán es un cluster o aglomerado de empresas que fueron haciendo aportes con seriedad y debe ser tomado como ejemplo por otras actividades si es que quieren seguir el mismo camino de inserción en el mundo de los agroalimentos, concluyó el empresario citrícola.
En los últimos años la agricultura fue desplazando en forma sistemática a la ganadería tucumana, especialmente por los cultivos intensivos, sostuvo José Manuel Paz, presidente de la Sociedad Rural de Tucumán (SRT), a la LA GACETA Rural.
Tucumán posee una superficie de 22.524 kilómetros cuadrados, de las cuáles tiene menos de la mitad en condiciones cultivables pero con campos con muy buenas condiciones para producir. "Podemos destacar que en la provincia existen las condiciones agroecológicas y de tecnología disponibles como para llevar adelante con éxito cualquier emprendimiento frutícola u hortícola, todos ellos intensivos y grandes demandantes de mano de obra poco calificada", resaltó Paz. Agregó que es ventajoso tener tierras cultivables en las llanuras y en los valles, ya que permiten producir casi todo el año cultivos hortícolas de gran demanda, no tan sólo local sino mundial, como la papa o la frutilla.
Por otra parte -apuntó-, en Tucumán existe la Cuenca Tapia-Trancas con una gran potencialidad no tan sólo como zona lechera sino como una zona semillera de cultivos hortícolas, actividad que está muy poco desarrollada pero que reúne todas las condiciones para convertirse en una actividad exitosa, resaltó el dirigente.
"Hoy, para producir lechuga, debemos importar las semillas a un costo por lata de este cultivar en el orden de los U$S 200, cuando perfectamente se podría producir en Tucumán. Además de los cultivos tradicionales se produce zanahoria, lechuga, remolacha, apio, tomates y pimientos con una importante superficie cultivada y producciones que sirven para abastecer a diferentes provincias del país. Hay otros cultivos como el arándano, que si bien es incipiente, la experiencia de los emprendimientos privados muestran que puede ser muy rentable si se piensa en la exportación", indicó el dirigente rural.
Producción de Frutilla: este cultivo es la vedette de la horticultura y su exportación gira en los 7.000 toneladas de frutas congeladas -de elevada calidad- sobre un total nacional de 10.000 toneladas que se venden al exterior. La producción de este fruto en Tucumán se realiza todo el año. Durante el invierno en la llanura y el verano en los valles de altura. Actualmente existen unas 370 hectáreas de este cultivo. Sin embargo, su potencialidad es tremenda. "El sector ocupa en promedio 350 jornales por hectárea/año en la provincia. La exportación está centrada actualmente en la fruta congelada para industria y se está llegando a diferentes mercados de EEUU y de la Unión Europea", remarcó Paz."Lo que necesitamos es que el Gobierno nos ayude con inversiones en infraestructura para mejorar la logística de distribución y de comercialización, y poder llegar en mejores condiciones -y a menores costos- hacia los principales centros de consumo del país y del mundo", resaltó el dirigente.
"A pesar de que el NOA tiene condiciones óptimas para producir carne vacuna, con suelos y climas aptos y un material genético de primera línea para obtener una elevada producción de carne por hectárea, debemos decir que la región es deficitaria en producción y que se importa más del 70% de la carne que se consume"señaló, el titular de la Sociedad Rural de Salta y presidente de la firma Amasuyo, Santiago Di Tella. El volumen de carne importada del sur del país equivale a 151.000 toneladas, es decir más de $ 600 millones que podrían quedarse en la región si se lograra el autoabastecimiento. "Hoy el NOA es deficitario en prácticamente un 70% de lo que consume. Existen además tierras subutilizadas con la agricultura que bien podrían destinarse a la producción de ganado vacuno, incorporando la carga animal o bien transfiriendo las producciones granarias, como el maíz y el sorgo, al alimento del ganado", apuntó el dirigente.
Problemas estructurales
"Sólo el 5% de las cabezas de ganado vacuno están en esta región, lo que equivale a unos 2,5 millones de vacas sobre 50 millones que estableció el último censo agropecuario", resaltó Di Tella.
En la región existen problemas estructurales y una gran cantidad de productores pequeños. Hay más de 60.000, de los cuáles el 60% está en Salta y en Santiago del Estero. El problema es que el 85% tiene menos de 100 cabezas y esto los hace perder competitividad al carecer de una producción de escala y de una genética acorde con las exigencias del mercado.
"Es necesario articular políticas de estado perdurables y que se eliminen aquellas políticas cíclicas, que varían según sea el gobierno de turno. Esto genera incertidumbre y desconfianza. Las autoridades deben conocer además que la faena clandestina y el abigeato limitan el crecimiento de la actividad y llevan a los productores a abandonar la actividad. Es necesario que en el NOA se amplíe la frontera ganadera para cerrar el círculo virtuoso de la producción regional. También hay que atacar la demanda regional de carne hoy insatisfecha y vender los excedentes a los mercados mundiales. Hay que generar una nueva cultura ganadera a partir de la capacitación y de la profesionalización del productor", concluyó Di Tella.
"Es posible hacer proyectos nuevos sobre la vid en el NOA". Así comenzó su disertación en las Jornadas de IDEA, Jorge Arpi, presidente de la División Internacional del Grupo Peñaflor, el más grande de los grupos empresarios vitivinícolas del país. Este grupo es dueño de la Bodega Las Rosas, en Cafayate, Salta, con más de 100 años de antigüedad, que es una de las más tradicionales de la región.
El empresario recalcó que el NOA debe ser una zona productora sólo de "grandes vinos", de alta calidad, que sean diferentes y tengan una gran demanda. Se debe dejar de producir vinos baratos. Por otra parte, señaló que a pesar de estar en el quinto lugar en el mundo como productores de vinos, la Argentina se ubica en el 11 puesto como exportador. "Se exporta muy poco y consume casi toda la producción. Países como Chile y Sudáfrica están muy por delante como exportadores y no tienen ni mejores vinos ni mejores condiciones climáticas que las nuestras", aseguró. En tanto, consideró que es necesario llevar adelante políticas para incentivar el consumo de vinos en el país ya que el nivel es muy bajo: actualmente está en el orden de los 35 litros anuales por habitante.El NOA produce sólo el 2% del vino del país, pero tiene un elevado potencial productivo ya que además de contar con un clima excelente con elevada amplitud térmica -beneficia los sabores intensos- tiene una gran superficie de tierras aptas para su producción, con suelos sueltos, pedregosos, profundos y sin sales. Además, tienen una muy baja humedad ambiente y esto permite obtener frutos con una elevada sanidad. En la región existe también una muy baja incidencia de granizo frente a otras regiónes productoras del país. No obstante, existen limitaciones como la baja presencia de referentes vitivinícolas e interesados en invertir en la región. Los costos logísticos para este último fin son enormes y llegan a ser 4 veces más altos que en Mendoza y 10 veces más alto que cualquier región de Chile. El acceso al NOA es complicado y demanda mucho tiempo visitarlo. Habría que habilitar pistas para pequeños aviones y llegar cuanto antes a los valles productivos", resaltó Arpi.













