19 Septiembre 2003
En esta edición de la Expo Tucumán 2003, los caballos de raza ocupan un lugar importante. Los visitantes que concurren a la sede de la Sociedad Rural de Tucumán encontrarán excelentes representantes de las razas criollos y árabes, provenientes de haras de Tucumán y del resto del NOA."Veo que los caballos criollos presentados en Tucumán tienen un buen nivel y una conformación muy interesante y son de buena tipicidad, por lo que hay que pensar en la utilización del caballo para esta región que va a ser sobre todo lo que se refiere a marchas del caballo, más que trabajo con hacienda. Tengo la impresión de que el caballo de esta zona estará dedicado a esa actividad. La orientación deportiva del caballo no se me ocurre, por las características que tienen en esta zona de Tucumán, por eso son principalmente para marchas", sintetizó en su diálogo con LA GACETA RURAL el médico Luis Bustos, que participó como juez de rienda en el concurso de criollos en la Expo.
Bustos trabajó 15 años en España con Alvaro Domec, uno de los grandes precursores que tuvo la raza criolla en el Viejo Continente; es el director técnico de la Escuadra de Arte Ecuestre Argentina y asesor de la cabaña "La República", del ex banquero Raúl Moneta.
"Nuestros criollos argentinos tienen más de 5.000 años de selección, que empezó en la Península Ibérica, 3.000 años AC, y que llegaron hasta nuestros días convirtiéndose en el mejor caballo vaquero del mundo", dijo orgulloso el experto, que en "La República" trabaja con 500 yeguas y 1.500 caballos.
Distinción
"El sello distintivo del criollo argentino es la resistencia que tiene en la larga distancia, por eso es un animal de tiro liviano y de rienda de primera", destacó.
En el haras que Moneta posee en Luján, provincia de Buenos AIres, trabajaron sumando las yeguas argentinas -su conformación, resistencia y rusticidad- con las sangres chilenas que aportan su capacidad intelectual, la explosión muscular, la velocidad, la buena boca y las buenas patas.
"El resultado son animales de excelente calidad que es muy admirada en el mundo entero", puntualizó Bustos.
Como conclusión, recomendó a los productores tucumanos "trabajar con buenas madres y elegir buenos padrillos, y siempre asesorados por verdaderos expertos". "Hay que ser muy cuidadosos en este aspecto, porque de un plumazo se puede perder el trabajo de10 años", advirtió.
Bustos trabajó 15 años en España con Alvaro Domec, uno de los grandes precursores que tuvo la raza criolla en el Viejo Continente; es el director técnico de la Escuadra de Arte Ecuestre Argentina y asesor de la cabaña "La República", del ex banquero Raúl Moneta.
"Nuestros criollos argentinos tienen más de 5.000 años de selección, que empezó en la Península Ibérica, 3.000 años AC, y que llegaron hasta nuestros días convirtiéndose en el mejor caballo vaquero del mundo", dijo orgulloso el experto, que en "La República" trabaja con 500 yeguas y 1.500 caballos.
Distinción
"El sello distintivo del criollo argentino es la resistencia que tiene en la larga distancia, por eso es un animal de tiro liviano y de rienda de primera", destacó.
En el haras que Moneta posee en Luján, provincia de Buenos AIres, trabajaron sumando las yeguas argentinas -su conformación, resistencia y rusticidad- con las sangres chilenas que aportan su capacidad intelectual, la explosión muscular, la velocidad, la buena boca y las buenas patas.
"El resultado son animales de excelente calidad que es muy admirada en el mundo entero", puntualizó Bustos.
Como conclusión, recomendó a los productores tucumanos "trabajar con buenas madres y elegir buenos padrillos, y siempre asesorados por verdaderos expertos". "Hay que ser muy cuidadosos en este aspecto, porque de un plumazo se puede perder el trabajo de10 años", advirtió.













