17 Octubre 2003
ERNESTO JOSE CARAM - SECCION RURAL
En la comercialización de frutos cítricos es absolutamente necesario que el contenido en residuos de plaguicidas sea siempre inferior al límite máximo o tolerancia del país de destino. De lo contrario, pueden surgir serios problemas de rechazos de la producción, y lo que es peor, un gran desprestigio de la actividad en el exterior.
Este tema se complica más aún si consideramos que, por lo general, cada país tiene diferentes exigencias al respecto. Es decir, los límites máximos de residuos (LMRs) no son coincidentes, inclusive dentro de la misma Unión Europea, para la mayor parte de los plaguicidas autorizados.
Por esto, es necesario que los productores y empresarios tomen las decisiones correctas sobre los tratamientos fitosanitarios a efectuar en los campos, y posteriormente en los empaques de procesamiento de la fruta fresca. Existe una legislación vigente para cada país de la UE de los LMRs utilizados tanto en campo como durante la poscosecha. Para ello, es necesario que exista una mayor información de los principales clientes argentinos en el exterior sobre los LMRs en sus países.
En Tucumán existen instituciones (Eeaoc, INTA, UNT) que brindan asesoramiento permanente a los productores, con el fin de que los mismos elijan la mejor estrategia posible de lucha contra plagas y enfermedades, en donde se deberá considerar además de la eficacia en el uso del producto aplicado, sus costos, sus efectos secundarios y la problemática de residuos. Esto, sin dudas, contribuirá a evitar mayores problemas en un asunto sobre el que la opinión pública es cada vez más sensible.
En la Argentina, todos los productos autorizados para los cítricos tienen fijado un LMRs, determinado según criterios toxicológicos y agronómicos que se presentan en las etiquetas de los envases de los agroquímicos (insecticidas, funguicidas, fertilizantes foliares, etc.). El "límite máximo" busca evitar peligros en los consumidores protegiendo la salud de los mismos. Estos límites se vuelven más exigentes cuando se trabaja con sistemas de "Producción integrada", en donde el contenido de residuos es inferior a los límites legales exigidos por cada país en las producciones convencionales.
Armonización
La Unión Europea, mercado al que van dirigidos más del 60% de nuestros cítricos viene armonizando, desde hace varios años, los LMRs de los plaguicidas con el fin de evitar obstáculos injustificados al comercio entre países. Según el experto Ramón Coscollá Ramón, de la Secretaría de Agricultura de Valencia, España, en el caso de los cítricos habrá que prestar mayor atención ya que los residuos presentan una particularidad muy importante.
Debido al carácter lipofílico de la mayor parte de las moléculas de plaguicidas (no de todas) y la presencia de celdillas de aceites esenciales en la corteza de estos frutos (mayoritariamente en limón), los plaguicidas aplicados penetran fácilmente en dichas celdillas y, por su lipofilia, son fácilmente bloqueados y retenidos en las mismas, por lo que su persistencia es, en general, mucho mayor que en otro tipo de frutas.
Aunque en los cítricos se consume la pulpa y no la corteza, desde el punto de vista del productor sigue siendo un problema, pues el contenido en residuos se determina sobre el fruto total y allí la persistencia del plaguicida es mayor. Para los tratamientos a campo y en posrecolección se adoptan criterios similares.
Los productores y los exportadores deben tener en cuenta que lo único realmente comprobable por los clientes en el exterior, mediante análisis químicos en la fruta, es el contenido de residuos de plaguicidas. Por eso, hay que extremar en origen los cuidados de esta cuestión, si no se quieren tener problemas e incluso desprestigiar a la producción local.
Algunas referencias
La Unión Europea tiene armonizado algunos LMRs de plaguicidas. Es así que en todos los cítricos, la abamectina tiene un LMRs de 0,01 mgr/kg; el dimetoato de 0,02 mgr/kg; el mancozeb de 5 mgr/kg; el metidation de 2 mgr/kg; el metil-azinfos de 1 mgr/kg. A su vez, para el clorpirifos se acepta un LMRs de 2 mgr/kg para mandarinas; 0,3 mgr/kg para naranjas, y 0,2 mgr/kg. para limones. Por otra parte el metil-clorpirifos acepta un LMRs para mandarinas de 1 mgr/kg.; para naranjas de 0,5 mgr/kg. y para limones de 0,3 mgr/kg.
Es de esperar que esta información que brindamos desde esta sección en forma parcial, pueda ser estudiada en forma más compleja por todo el sector citrícola de la región, con el único objetivo de que se tomen los recaudos necesarios previos a cada tratamiento que se inicia, evitándose así cualquier inconveniente futuro en el exterior.
En la comercialización de frutos cítricos es absolutamente necesario que el contenido en residuos de plaguicidas sea siempre inferior al límite máximo o tolerancia del país de destino. De lo contrario, pueden surgir serios problemas de rechazos de la producción, y lo que es peor, un gran desprestigio de la actividad en el exterior.
Este tema se complica más aún si consideramos que, por lo general, cada país tiene diferentes exigencias al respecto. Es decir, los límites máximos de residuos (LMRs) no son coincidentes, inclusive dentro de la misma Unión Europea, para la mayor parte de los plaguicidas autorizados.
Por esto, es necesario que los productores y empresarios tomen las decisiones correctas sobre los tratamientos fitosanitarios a efectuar en los campos, y posteriormente en los empaques de procesamiento de la fruta fresca. Existe una legislación vigente para cada país de la UE de los LMRs utilizados tanto en campo como durante la poscosecha. Para ello, es necesario que exista una mayor información de los principales clientes argentinos en el exterior sobre los LMRs en sus países.
En Tucumán existen instituciones (Eeaoc, INTA, UNT) que brindan asesoramiento permanente a los productores, con el fin de que los mismos elijan la mejor estrategia posible de lucha contra plagas y enfermedades, en donde se deberá considerar además de la eficacia en el uso del producto aplicado, sus costos, sus efectos secundarios y la problemática de residuos. Esto, sin dudas, contribuirá a evitar mayores problemas en un asunto sobre el que la opinión pública es cada vez más sensible.
En la Argentina, todos los productos autorizados para los cítricos tienen fijado un LMRs, determinado según criterios toxicológicos y agronómicos que se presentan en las etiquetas de los envases de los agroquímicos (insecticidas, funguicidas, fertilizantes foliares, etc.). El "límite máximo" busca evitar peligros en los consumidores protegiendo la salud de los mismos. Estos límites se vuelven más exigentes cuando se trabaja con sistemas de "Producción integrada", en donde el contenido de residuos es inferior a los límites legales exigidos por cada país en las producciones convencionales.
Armonización
La Unión Europea, mercado al que van dirigidos más del 60% de nuestros cítricos viene armonizando, desde hace varios años, los LMRs de los plaguicidas con el fin de evitar obstáculos injustificados al comercio entre países. Según el experto Ramón Coscollá Ramón, de la Secretaría de Agricultura de Valencia, España, en el caso de los cítricos habrá que prestar mayor atención ya que los residuos presentan una particularidad muy importante.
Debido al carácter lipofílico de la mayor parte de las moléculas de plaguicidas (no de todas) y la presencia de celdillas de aceites esenciales en la corteza de estos frutos (mayoritariamente en limón), los plaguicidas aplicados penetran fácilmente en dichas celdillas y, por su lipofilia, son fácilmente bloqueados y retenidos en las mismas, por lo que su persistencia es, en general, mucho mayor que en otro tipo de frutas.
Aunque en los cítricos se consume la pulpa y no la corteza, desde el punto de vista del productor sigue siendo un problema, pues el contenido en residuos se determina sobre el fruto total y allí la persistencia del plaguicida es mayor. Para los tratamientos a campo y en posrecolección se adoptan criterios similares.
Los productores y los exportadores deben tener en cuenta que lo único realmente comprobable por los clientes en el exterior, mediante análisis químicos en la fruta, es el contenido de residuos de plaguicidas. Por eso, hay que extremar en origen los cuidados de esta cuestión, si no se quieren tener problemas e incluso desprestigiar a la producción local.
Algunas referencias
La Unión Europea tiene armonizado algunos LMRs de plaguicidas. Es así que en todos los cítricos, la abamectina tiene un LMRs de 0,01 mgr/kg; el dimetoato de 0,02 mgr/kg; el mancozeb de 5 mgr/kg; el metidation de 2 mgr/kg; el metil-azinfos de 1 mgr/kg. A su vez, para el clorpirifos se acepta un LMRs de 2 mgr/kg para mandarinas; 0,3 mgr/kg para naranjas, y 0,2 mgr/kg. para limones. Por otra parte el metil-clorpirifos acepta un LMRs para mandarinas de 1 mgr/kg.; para naranjas de 0,5 mgr/kg. y para limones de 0,3 mgr/kg.
Es de esperar que esta información que brindamos desde esta sección en forma parcial, pueda ser estudiada en forma más compleja por todo el sector citrícola de la región, con el único objetivo de que se tomen los recaudos necesarios previos a cada tratamiento que se inicia, evitándose así cualquier inconveniente futuro en el exterior.
















