El limón tucumano debería buscar su propio sello de calidad

Contar con un certificado internacional garantizaría a los consumidores del exterior que el producto cumple con normas productivas y comerciales.

24 Octubre 2003
En el informe anual que edita la Federación Argentina del Citrus (Federcitrus) sobre los valores de la agroindustria citrícola Argentina, se cita que durante el año 2002 la producción de limón en Tucumán alcanzó la cifra de 1,18 millón de toneladas sobre una producción nacional de 1,31 millón de toneladas. Esta cifra confirma que en Tucumán se produce el 90% del limón de Argentina. Un valor que hubiera sido mayor este año (más de 1,3 millón) -y sólo en Tucumán- de no haberse visto afectadas las plantaciones locales por la fuerte sequía de la primavera y del verano pasado.
La tendencia en los volúmenes producidos indicaría que, de no mediar problemas climáticos, la tasa de crecimiento anual tendría que ser de un 15% aproximadamente, contemplándose los mayores volúmenes brindados por la entrada en producción de las nuevas plantaciones, o el crecimiento en rendimientos de las plantaciones jóvenes.
La misma fuente indica que en la provincia existen cerca de 33.500 hectáreas con limones, 8 fábricas que industrializan los frutos producidos y más de 30 galpones de empaque que procesan las fruta fresca para sus ventas en el exterior o en el mercado doméstico.

Buen trabajo
En Tucumán ya se trabaja además en el campo cumpliendo con los lineamientos de las Buenas Prácticas Agrícolas (BPA), en los empaques con las Buenas Prácticas de Manufacturas (BPM), con Análisis de Riesgos y Control de los Puntos Críticos (Haccp)o con la certificaciones de las normativas ISO o Eurep.
Con todos estos valores puestos sobre la mesa, sería conveniente que el sector vaya pensando en dar un paso más adelante y trabajar para la obtención de un sello de calidad como ser el de una "Indicación Geográfica Protegida (IGP)" para el limón producido en Tucumán.
Esta certificación de reconocimiento internacional reportaría, para la actividad local, importantes ventajas como la certificación del producto de la zona, brindaría garantía a los consumidores ante posibles fraudes, se lograría una mayor credibilidad en el exterior en el momento de adquirir el producto. Todo esto reportaría importantes beneficios para los productores y para los exportadores tucumanos.
Los productores, al saber que serán auditados, se verán obligados a trabajar cumpliendo con las normativas impuestas por las certificadoras (públicas o privadas).

Ventajas
Tucumán cuenta con un clima excepcional para la producción de limón con doble propósito: fruta fresca y fruta para industria. Los frutos obtenidos en esta región se caracterizan por la calidad de su piel, por el fuerte aroma que despiden sus aceites esenciales de la corteza y por el elevado porcentaje de jugo que, durante el invierno, suele llegar al 50 % sobre el peso de la fruta.
Estas cualidades lo convierten en un fruto con peso propio, reconocido actualmente en los principales mercados demandantes como uno de los mejores limones del mundo.
En Tucumán, por otra parte, la estructura sobre la que se encuentra montada la actividad facilitaría una uniformidad de criterios a la hora de certificar las producciones, ya que el sector está altamente profesionalizado en todas sus etapas (producción, cosecha, transporte, embalado, industria y expedición), por lo que sería más fácil la obtención de una certificación en origen y su reconocimiento internacional.
Si a esto le sumamos que el futuro de la actividad está lleno de esperanzas por la creciente producción de calidad, la "Indicación Geográfica Protegida" ayudaría al limón tucumano a consolidarse en los mercados tradicionales como son los de la Unión Europea y Rusia, o le permitiría ganar espacios en otros más nuevos como los del Sudeste Asiático, Japón o Canadá. Inclusive, esta certificación permitiría abrir otros mercados como los de Estados Unidos o China.
Además, como existe una posibilidad cierta de crecimiento de nuevos mercados ante un aumento en el poder adquisitivo de sus poblaciones, como lo son los países que en2004 se incorporarán a la Unión Europea, el futuro del limón estaría asegurado.

Competitividad
Otro de los aspectos que hay que destacar, es que el sector está hoy representado por empresas muy competitivas, que deberán seguir trabajando para ganar una mayor cuota de confianza y credibilidad, por estar insertas en un país poco creíble ante los ojos del mundo. Para ello, habrá que trabajar en la implementación de herramientas de diferenciación como la IGP o en el desarrollo de una mejor logística del transporte terrestre y de ferrocarril con una cadena de frío lo más impecable posible. Todos estos considerados como factores críticos de éxito para la actividad local.

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