31 Octubre 2003
Un acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea será muy difícil si los europeos no hacen una apertura seria de su mercado agrícola, dijo en Brasilia el ministro del Interior, Aníbal Fernández.El funcionario disertó en el acto de apertura del "IV Foro Empresarial Mercosur-Unión Europea", junto a representantes europeos y de los cuatro países del bloque sudamericano, con quienes coincidió en las dificultades que presentan las negociaciones birregionales.
Fernández consideró que será muy difícil cerrar un acuerdo de asociación con el bloque comunitario que incluya el libre comercio "si no hay una apertura seria de la UE en la cuestión agrícola".
Si bien reconoció las dificultades de los dirigentes europeos para modificar esa política, el ministro enfatizó que "los subsidios a producciones ineficientes en Europa son pobreza para nuestros pueblos". Pero Fernández señaló también que "la agricultura es uno de los problemas de las negociaciones con Europa", que se iniciaron en 1995, y pidió una negociación rápida luego de recordar que a fines de este año cambian todos los comisarios de la Unión Europea y será casi como comenzar todo de nuevo, dijo.
Fijando posición
Por su parte, el subsecretario para América del Sur de la cancillería brasileña, Luiz Felipe Macedo Soares, advirtió que "si no hay avances en el tema agrícola, el Mercosur no hará concesiones en temas que reclama la UE, como el de acceso a los mercados".
El director de Comercio de la UE, el alemán Karl Falkemberg, recordó, como suelen hacerlo los funcionarios de Bruselas cuando se les reclama por los subsidios, que la Unión Europea es el principal comprador de productos agrícolas del Mercosur.
"Compramos el doble que cualquier otro mercado de destino, y hay que tratar bien al mejor cliente que uno tiene", reclamó.
Fernández consideró que será muy difícil cerrar un acuerdo de asociación con el bloque comunitario que incluya el libre comercio "si no hay una apertura seria de la UE en la cuestión agrícola".
Si bien reconoció las dificultades de los dirigentes europeos para modificar esa política, el ministro enfatizó que "los subsidios a producciones ineficientes en Europa son pobreza para nuestros pueblos". Pero Fernández señaló también que "la agricultura es uno de los problemas de las negociaciones con Europa", que se iniciaron en 1995, y pidió una negociación rápida luego de recordar que a fines de este año cambian todos los comisarios de la Unión Europea y será casi como comenzar todo de nuevo, dijo.
Fijando posición
Por su parte, el subsecretario para América del Sur de la cancillería brasileña, Luiz Felipe Macedo Soares, advirtió que "si no hay avances en el tema agrícola, el Mercosur no hará concesiones en temas que reclama la UE, como el de acceso a los mercados".
El director de Comercio de la UE, el alemán Karl Falkemberg, recordó, como suelen hacerlo los funcionarios de Bruselas cuando se les reclama por los subsidios, que la Unión Europea es el principal comprador de productos agrícolas del Mercosur.
"Compramos el doble que cualquier otro mercado de destino, y hay que tratar bien al mejor cliente que uno tiene", reclamó.












