Trancas es una zona apta para producir semillas hortícolas

El parque de maquinarias estaba casi obsoleto y se había perdido el manejo del sistema.

07 Noviembre 2003
El Valle de Trancas está considerado como una de las zonas más aptas para la producción de semillas hortícolas.
En efecto, durante el transcurso de la década del 70 se producían semillas de pimiento y de tomate de alta calidad y sanidad, que se fiscalizaba bajo las normas de la Secretaría de Agricultura de la Nación. A esta actividad se le sumó la producción de arveja, lenteja, garbanzo y habas y, por supuesto, la tradicional producción de semilla de poroto de los tipos blanco y negro.
Este sistema, cuyo valor de mercado considerando un 50% de autoabastecimiento de semillas, es de aproximadamente U$S 20 millones, claudicó con la importación masiva de semillas de diferentes firmas extranjeras.
En esa época al productor le resultaba accesible esa semilla, por el tipo de cambio existente. Esto hizo que el sistema productivo de hortalizas se abasteciera de simiente foránea, desapareciendo la producción propia.
Esta situación resultó ser bastante cíclica, ya que en la actualidad y con una paridad peso-dólar bastante asimétrica, los productores intentaron volver al viejo sistema de autoproducción de semilla. Esto no fue fácil, ya que el parque de maquinarias estaba casi obsoleto y se había perdido el manejo del sistema.
Es por ello que el INTA, con la agencia de Extensión Trancas, en conjunto con la Eeaoc y la Facultad de Agronomía y Zootecnia de la UNT, formularon un proyecto llamado "Fortalecimiento de los pequeños productores y las familias de escasos recursos en el medio rural y suburbano del departamento de Trancas", financiado, en parte, por el Ministerio de Trabajo de la Nación.

Planificación
Los productores se organizaron en grupos zonales de producción de entre 10 y 15, en las zonas de Trancas, Leocadio Paz y Las Arcas. En función de cada estructura productiva, se definieron las especies y volúmenes de semillas de hortalizas y legumbres a producir por cada grupo de agricultores.
Se realizaron capacitaciones en preparación de suelos, almácigos y siembra de cebolla, zanahoria, perejil, rabanito, remolacha, acelga, y se distribuyó una cartilla con las recomendaciones técnicas del cultivo. Hay 27 productores y 45 hectáreas de producción financiadas con la primera partida de dinero enviada por Agricultura. Actualmente no se cuenta con la segunda y se estima que el proyecto se desfinanciaría.

Se encareció el precio de la papa y del tomate


De acuerdo a los cómputos efectuados por técnicos de la Corporación del Mercado Central de Buenos Aires (MCBA), durante octubre -con relación al mes de setiembre- los precios de las hortalizas registraron un aumento del 26,5%, mientras que las frutas subieron un 9,2%, dando como resultado un alza del 35,7% en el "Indice general de variación mensual de precios mayoristas frutihortícolas del Mercado Central (IGMC)". Al desestacionalizar el índice, los valores son algo superiores tanto en hortalizas (28,6%), como en frutas (10,2%), determinando una suba general del 38,9%.
Este fuerte aumento en el índice de las hortalizas se explica por los aumentos experimentados por la papa (14,9%) y el tomate (11,1%), especies de gran incidencia en la canasta hortícola.
El zapallo también registró alzas (2,7%), mientras que las restantes especies se mantuvieron relativamente estables, con bajas en pimiento, zapallito, cebolla y verduras de hoja.
En el caso de las frutas, como resultado de las cifras récord de exportaciones se produjeron menores ingresos de manzana, pera y limón, que registraron las siguientes alzas: limón (1,9%), naranja (1,8%) y manzana (1,3%).
Ello también coincidió con una menor oferta de mandarina, que subió de precio un 3,1%, y con subas menores en las restantes especies, resultantes de una plaza con escasez de frutas en general, hasta que empiecen los ingresos de las especies de verano.

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