En trigo, calidad y precio van de la mano

La estrategia de la cosecha a partir de la utilización de la agricultura de precisión marca la diferencia en la rentabilidad final, que buscan todos los agricultores.

14 Noviembre 2003
La variabilidad que existe en los rendimientos de los diferentes cultivos y en todas las zonas productoras del país fue ampliamente comprobada con las herramientas de la agricultura de precisión. A nivel de un campo, y más aún, a nivel de un lote, los rendimientos varían en diferentes lugares del mismo. También existen antecedentes locales sobre los beneficios de manejar esa variabilidad comparado con un sistema tradicional de manejo uniforme, sostuvo para LA GACETA Rural, Luis Vicini del INTA Famaillá.
La variación en un mismo lote no se da sólo en los rendimientos. También en los valores de calidad de los granos allí sembrados. Por ejemplo, en trigo, el valor del porcentaje de proteína varía en un lote, mas aún si hay diferencias de fertilidad marcada en ese territorio, afirmó el especialista. En los cultivos en que la calidad se "paga", es decir, es reconocida con un mayor valor al momento de la venta de la cosecha, habría que manejar esa variabilidad. Si el productor lo tiene en cuenta y realiza entregas de su producción con un tenor uniforme de calidad, o "calidad diferenciada", puede lograr un mejor precio promedio en la venta.
Existen en el Exterior, y ya se están probando en la Argentina, por intermedio de INTA, sensores de calidad de los granos, aplicados a cosechadoras conectadas a un GPS, que determinan y almacenan datos mediante la tecnología NIRS, y que en tiempo real van registrando esos valores, sostuvo Vicini.

Separación
Este sensor, colocado en la noria de la cosechadora, determina los contenidos de proteína, aceite, grasa y humedad del grano en tiempo real a medida que se va llenando la tolva de la cosechadora. Una vez que el grano ingresó a la cosechadora es muy difícil separar por calidad. Por lo tanto, previamente a la cosecha con máquinas equipadas con sensores de calidad, se realizan pasadas en el lote, separadas a 50 metros o más.
Con estas pasadas se tiene una aproximación de la variación de la calidad del grano para ese lote. Con esos datos; que quedan registrados en una tarjeta PCMCIA en el monitor de la cosechadora, y con el software, apropiado, se confecciona, un mapa interpolado de calidad, o en este caso de contenido de proteína del trigo en el lote en el que se trabaja.
Luego, utilizando un mapa interpolado, se subdivide el lote para cosechar en sectores con valores de proteína uniformes para entregar al acopio, o almacenar en el campo en silos fijos; silos bolsas con diferentes contenidos de proteínas.

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