21 Noviembre 2003
En la actualidad existe una gran sensibilidad en la opinión pública en todos los temas relacionados con la seguridad alimentaria. Al respecto, la presencia de residuos de plaguicidas -sustancias potencialmente tóxicas- en los alimentos constituye motivo de preocupación creciente de los consumidores, como lo demuestran las encuestas de opinión pública al respecto efectuadas en diferentes países.
Como consecuencia de esto, las normativas legales respecto del uso de plaguicidas, tanto a nivel de los distintos estados del mundo, como en la Unión Europea (UE), y los controles de residuos son cada vez más estrictas.
Esto se demuestra en las fuertes exigencias para la inclusión de materias activas (tanto las nuevas como las que se vienen utilizando desde hace años) en el Registro Unico Europeo, que va a suponer la retirada de más de la mitad de las moléculas actualmente en uso (este año se eliminan materias activas como etion, clorfenvinfos, ometoato, butocarboxim, propoxur y otras ampliamente utilizadas en cítricos en el mundo), como en las directivas que se vienen publicando (suelen aparecer varias cada año) sobre "límites máximos de residuos" (LMRs) de los plaguicidas autorizados.
Estas medidas son cada vez más restrictivas, sobre todo con los agroquímicos antiguos que sufren importantes cambios de LMRs, dejándolos al límite de detección en algunos cultivos (como sucedió este año con el dimetoato o el 2,4-D en cítricos) o rebajandolos sustancialmente en otros. Por otra parte, en la producción agraria es cada vez más frecuente escuchar que un determinado factor de la producción es más sostenible que otro, simplemente porque su origen parece más o menos orgánico o "natural". Pero se olvidan que la agricultura tiene como objetivo el cambio de miles de especies realmente naturales por una o pocas que convienen al hombre.
La actividad agraria no se limita al cuidado de una superficie, como cuando se cuida un jardín, sino que tiene como principal objetivo la obtención eficiente de alimentos a un costo accesible, sin atacar al medio ambiente y con una calidad y sanidad acorde a las exigencias de los mercados mundiales.
Por ello, y aunque el análisis empresarial debe buscar un mayor beneficio por explotación, el análisis comparativo de la sostenibilidad tiene que realizarse en función del producto obtenido en la superficie cultivada, buscando que su explotación ofrezca el mínimo impacto posible sobre el medio ambiente y la salud de la población.
Endurecen el control de residuos en frutas
El contenido de residuos de plaguicidas en los frutos cítricos tucumanos es uno de los factores que deberá tenerse en cuenta en la comercialización para evitar problemas y rechazos de mercancías en destino.
Dado que las normativas de los distintos países importadores de frutos frescos, respecto de los límites máximos de residuos no son coincidentes, y que además se producen frecuentes cambios, desde la Unión Europea consideran conveniente emitir, como en años anteriores, un boletín en donde se indica por un lado los límites máximos de residuos (LMRs) para los productos recomendados en cítricos (expresados en ppm) y listados alfabéticamente para los principales mercados de destino. Cuando un país no tiene establecido el LMR para un plaguicida, se indica con una S (en lugar de la sigla LMR). Un ejemplo de ello es el fungicida Mancozeb en EEUU o en Canadá. Para estos casos, aunque la normativa puede variar según el país, normalmente se aplica el límite de determinación, pues se considera que los frutos no deben contener residuos de ese plaguicida.
Normalmente los LMRs se indican para frutos cítricos (naranjas, mandarinas, limones), pero hay casos en los que se distingue un límite máximo para naranjas, otro para mandarinas y un tercero para limones.
Armonización
Existen LMRs de un plaguicida que fueron armonizados en la UE y son aplicables a todos los países que la integran. En el caso de los ditiocarbamatos (mancozeb), algunos países, con independencia del LMR expresado en disulfuro de carbono, pueden fijar un LMR para su metabolito más peligroso: la etileutiomea (ETU). Por ejemplo: 0,02 mg/Kg en Bélgica y Holanda; 0,05 mg/Kg en Canadá, Alemania y Austria; 0,01 mg/Kg en Finlandia.
Igualmente Italia, para aceites minerales, indica el límite inferior convencional de determinación analítica. Se eliminaron de la lista de materias activas recomendadas amitraz y dimetoato al quedar sus LMRs en la Unión Europea al límite de la determinación analítica (0,05 y 0,02, respectivamente).
También se eliminaron de la lista de materias activas recomendadas, respecto del año anterior, los plaguicidas butocarboxim, clorfenvinfos, etion, ometoato, propoxur y tetradifon al ser retirados por la Unión Europea a partir de julio de 2003 (Reglamento 2076/2002). El piridafention, también afectado por dicho Reglamento, está permitido pero sólo en limones y para España hasta junio de 2007, por lo que aún se mantiene su uso para el ácaro de la yema. En el caso de Noruega y de Suiza, aunque los LMRs de algunos plaguicidas aquí recogidos (bromopropilato, dimetoato ) difieren aún de los recientes modificados en la UE, la tendencia es a armonizarlos con los de la UE, hecho que deberá ser tenido en cuenta a la hora de exportar.
Residuos múltiples
Además de vigilar que no se superen los LMRs para cada plaguicida en particular, también conviene que no existan residuos de varios plaguicidas en la misma fruta (residuos múltiples), pues aunque en la Unión Europea todavía no hay legislación limitativa al respecto se le está prestando cada día más atención a esta situación.
Entre los LMRs de los plaguicidas más usados en la citricultura tucumana que son monitoreados en forma permanente por las autoridades sanatirias de la Unión Europea, cuando la fruta argentina llega a destino, son los siguientes: abamectina 0,01 ppm; bromopropilato de 0,05 ppm' carbosulfan de 0,05 ppm; clorpirifós 0,2 ppm; dimetoato 0,02 ppm; mancozeb 5 ppm; metidatión 2 ppm y metil-clorpirifós 0,3 ppm.
Ventajas de la producción integrada
La producción integrada busca entre otros objetivos disminuir la aplicación de plaguicidas en un monte frutal buscando por un lado preservar el medio ambiente y por el otro la obtención de alimentos con una mínima cantidad de residuos que no afecten a su salud, sostuvo en su presentación, durante las jornadas Phytoma, en Valencia, España, el especialista Ramón Coscollá Ramón Ramón, director del Departamento de Protección de los Cultivos de la Generalitat Valenciana.
Aunque el concepto de lucha integrada contra plagas (integrated pest control) se inició en Europa y en Estados Unidos a finales de los 50, fue definido por la FAO, a nivel mundial, en 1965.
Su desarrollo fue lento pero constante y adquirió plena vigencia actualmente, como núcleo generador de los sistemas de "Producción Integrada" que tanto interés está despertando estos últimos años y que, en el caso concreto de los cítricos, ya se normaron en numerosos países de la Unión Europea.
El experto explicó que es preciso potenciar la riqueza que significa contar con insectos benéficos para el control de plagas, con en el caso de Rodolia cardinalis para el control de la cochinilla acanalada; Cales noacki, para la mosca blanca; Euseius stipulatus y otros fitoseidos, para el ácaro rojo; Aphytis melinus y A. crysomphali, para la cochinilla roja australiana.
Aunque la presencia de residuos en las frutas que ingresan a Europa por lo general no presenta una problemática constante en residuos, este aspecto si preocupa ampliamente al consumidor y al comercio. Y si bien es cierto -agregó- que aunque en los planes de vigilancia de estos últimos años sólo un 1% o un 2% de las muestras analizadas superaban los LMR españoles, no debe olvidarse que un 75% de las muestras contenían residuos, como en todas las campañas, y variados problemas en las exportaciones, en muchos casos por discrepancias de LMR con el país importador.
Fases
Todos estos problemas hicieron evolucionar con el tiempo la lucha contra las plagas. Se admite que existen cuatro fases o escalones en dicha evolución. La Protección Integrada no es ningún método nuevo ni revolucionario de lucha contra las plagas y enfermedades de los cítricos. Es simplemente un sistema que trata de racionalizar al máximo la aplicación de los medios de lucha actualmente existentes, limitando las intervenciones químicas a las estrictamente necesarias y minimizando sus efectos secundarios indeseables, explicó Ramón Ramón.
En definitiva -apuntó-, trata de compatibilizar las razones económicas de la defensa fitosanitaria de los cítricos con las ecológicas y toxicológicas, cosa que es perfectamente posible y además deseable. Actualmente se considerara un marco más amplio de la Producción Integrada que contempla no sólo la lucha contra plagas. También todo el conjunto de las técnicas de producción (abonado, riego, poda, labores de cultivo, recolección, actuaciones post recolección, etc.) bajo la misma óptica, tratando de conseguir productos de calidad, controlados y certificados o valorizados, a través de una agricultura lo más respetuosa del medio ambiente en todos sus aspectos. Pero este tema, por su amplitud e importancia, merece tratamiento aparte, concluyó.
Los consumidores temen por su vida
Los residuos que dejan los plaguicidas en los alimentos preocupan actualmente tanto a los importadores como a los consumidores de alimentos por su peligrosidad, sostuvo el experto español Marcos Clavel Pardo.
Esos residuos se deben a sustancias que quedaron de la aplicación de un plaguicida original, a sus impurezas o bien a sus productos de metabolización o degradación. Numerosos son los factores que influyen en la mayor o menor gravedad de los residuos y depende de su mayor o menor nocividad para la salud humana o de animales domésticos.
La gravedad también tiene que ver con la exposición del hombre a esos residuos, en función, entre otros factores, de la participación del producto tratado en la dieta alimentaria.
Por otra parte, la cantidad de residuos viene a su vez influida por varios factores que pueden agruparse en factores propios de la aplicación; tipo de aplicación; formulación de plaguicida; dosis aplicada (l/Ha); naturaleza o disposición de las boquillas.
Entre los factores propios del cultivo y ecológicos, figuran la especie y la variedad de plantas; densidad; distancia entre líneas; modo de conducir el cultivo; tipo de suelo; condiciones climáticas o factores propios de la eliminación del producto, como los mecánicos, físicos, químicos o biológicos.
Norma legal
Debido a la peligrosidad que pueden presentar los residuos de plaguicidas, las Autoridades Europeas dictaron una serie de normas con el fin de proteger la Salud Pública. En algunos casos se prohibió el uso de ciertos plaguicidas, bien con carácter general o en determinados cultivos, y en otros casos se fijaron límites máximos tolerables de residuos, determinando siempre plazos mínimos de seguridad a transcurrir entre tratamiento y recolección del producto tratado.
Fue creada la Dirección de Alimentos
El nuevo Ministerio de Planificación y Desarrollo Productivo creó la dirección de Alimentos, dependiente de la subsecretaria de Asuntos Agrarios y Alimentos, para atender la exportación de productos sanos, de calidad y sin ningún tipo de residuos, según la exigencia de los mercados del mundo.
Esta flamante dirección tiene como finalidad la realización de acciones tendientes a lograr el desarrollo de nuevos mercados agroalimentarios y la consolidación de los existentes, y contribuir a garantizar la inocuidad de los alimentos y mejorar su inserción y su posicionamiento en los mercados, a través de la difusión y promoción intensiva del uso de los sistemas de gestión y aseguramiento de la calidad.
Para las tareas de promoción de exportaciones de alimentos, la repartición coordinará su accionar con los distintos organismos con competencia en la materia. Para la promoción, brindará información a los consumidores, desarrollará acciones para mejorar el medio ambiente y actuará en la adaptación de la oferta a la demanda.
También se fijaron como objetivos el análisis de las distintas cadenas de alimentos, incluyendo la importancia y la tipología de los canales comerciales, concentración, capitalización, diversificación e internacionalización de empresas con proveedores, y la relevancia del uso del subproducto en otras cadenas.
Asesoramiento
También asesorará a las empresas agroalimentarias en lo relacionado al cumplimiento de las normas del Código Alimentario Argentino y elaborará propuestas tendientes a la compatibilización de las normas higiénico-sanitarias emanadas de las autoridades nacionales, provinciales y municipales.
También figuran en la agenda de la repartición la programación de proyectos tendientes al mejoramiento de la calidad de los productos y los subproductos de origen alimentario de la provincia.
Además, promoverá la adopción voluntaria de prácticas de defensa de la calidad así como de sistema de gestión de la calidad, diseñar, ejecutar y/o coordinar programas de capacitación, diagnóstico, asesoramiento y/o difusión en las materias que le competen.
El INTA limitó el uso de agroquímicos
En un documento emitido por el INTA Concordia se establece que el uso de agroquímicos tiene varias limitantes. Dentro de la lista de los productos aprobados por el Senasa se seleccionan los de menor impacto ambiental y menor toxicidad para el trabajador. En su mayoría son banda verde.
Por otra parte, se prioriza el manejo integrado de plagas (MIP) y por lo tanto solo se aplican bajo monitoreo de las plagas existentes para minimizar el riesgo de abusos.
Otro de los requisitos exigidos para la PI es que se realiza la trazabilidad de los productos utilizados en quinta hasta los de post cosecha, identificando el destino de los envases, que son previamente limpiados y destruídos.
Además, mediante este sistema productivo, se respetan las dosis sugeridas bajo buenas prácticas agrícolas (BPA) y los tiempos de carencia (PC) para asegurar el cumplimiento de los límites máximos de residuos (LMR), decisivos en cuanto a la salud del consumidor.
Para la Argentina, en el cultivo de los cítricos, el LMR en PI posee algunas variaciones, pero se acepta para la abamectina un LMR de 0,01 ppm; para el aceite mineral de 0,01 ppm y para el ácido giberélico 0,15 ppm. El bromopropilato tiene un LMR de 2 ppm en frutos enteros y de 0,02 ppm en jugos; para el carbendazim el LMR es de 5 ppm para frutos con cáscara y de 1 ppm para frutos sin cáscara; el Dicofol tiene un LMR de 3 ppm; el Fostil-Al de 0,1 ppm y el Glifosato de 0,2 ppm.
De los productos post cosecha se cita a la Guazatine con un LMR de 2 ppm en frutos con cáscara; el imazalil el LMR es de 5 ppm en frutos con cáscara; el oxicloruro de cobre el LMR es de 20 ppm; el Tiabendazol tiene un LMR de 10 ppm y el 2,4-D tiene un LMR aceptado de 2 ppm.
Como consecuencia de esto, las normativas legales respecto del uso de plaguicidas, tanto a nivel de los distintos estados del mundo, como en la Unión Europea (UE), y los controles de residuos son cada vez más estrictas.
Esto se demuestra en las fuertes exigencias para la inclusión de materias activas (tanto las nuevas como las que se vienen utilizando desde hace años) en el Registro Unico Europeo, que va a suponer la retirada de más de la mitad de las moléculas actualmente en uso (este año se eliminan materias activas como etion, clorfenvinfos, ometoato, butocarboxim, propoxur y otras ampliamente utilizadas en cítricos en el mundo), como en las directivas que se vienen publicando (suelen aparecer varias cada año) sobre "límites máximos de residuos" (LMRs) de los plaguicidas autorizados.
Estas medidas son cada vez más restrictivas, sobre todo con los agroquímicos antiguos que sufren importantes cambios de LMRs, dejándolos al límite de detección en algunos cultivos (como sucedió este año con el dimetoato o el 2,4-D en cítricos) o rebajandolos sustancialmente en otros. Por otra parte, en la producción agraria es cada vez más frecuente escuchar que un determinado factor de la producción es más sostenible que otro, simplemente porque su origen parece más o menos orgánico o "natural". Pero se olvidan que la agricultura tiene como objetivo el cambio de miles de especies realmente naturales por una o pocas que convienen al hombre.
La actividad agraria no se limita al cuidado de una superficie, como cuando se cuida un jardín, sino que tiene como principal objetivo la obtención eficiente de alimentos a un costo accesible, sin atacar al medio ambiente y con una calidad y sanidad acorde a las exigencias de los mercados mundiales.
Por ello, y aunque el análisis empresarial debe buscar un mayor beneficio por explotación, el análisis comparativo de la sostenibilidad tiene que realizarse en función del producto obtenido en la superficie cultivada, buscando que su explotación ofrezca el mínimo impacto posible sobre el medio ambiente y la salud de la población.
El contenido de residuos de plaguicidas en los frutos cítricos tucumanos es uno de los factores que deberá tenerse en cuenta en la comercialización para evitar problemas y rechazos de mercancías en destino.
Dado que las normativas de los distintos países importadores de frutos frescos, respecto de los límites máximos de residuos no son coincidentes, y que además se producen frecuentes cambios, desde la Unión Europea consideran conveniente emitir, como en años anteriores, un boletín en donde se indica por un lado los límites máximos de residuos (LMRs) para los productos recomendados en cítricos (expresados en ppm) y listados alfabéticamente para los principales mercados de destino. Cuando un país no tiene establecido el LMR para un plaguicida, se indica con una S (en lugar de la sigla LMR). Un ejemplo de ello es el fungicida Mancozeb en EEUU o en Canadá. Para estos casos, aunque la normativa puede variar según el país, normalmente se aplica el límite de determinación, pues se considera que los frutos no deben contener residuos de ese plaguicida.
Normalmente los LMRs se indican para frutos cítricos (naranjas, mandarinas, limones), pero hay casos en los que se distingue un límite máximo para naranjas, otro para mandarinas y un tercero para limones.
Armonización
Existen LMRs de un plaguicida que fueron armonizados en la UE y son aplicables a todos los países que la integran. En el caso de los ditiocarbamatos (mancozeb), algunos países, con independencia del LMR expresado en disulfuro de carbono, pueden fijar un LMR para su metabolito más peligroso: la etileutiomea (ETU). Por ejemplo: 0,02 mg/Kg en Bélgica y Holanda; 0,05 mg/Kg en Canadá, Alemania y Austria; 0,01 mg/Kg en Finlandia.
Igualmente Italia, para aceites minerales, indica el límite inferior convencional de determinación analítica. Se eliminaron de la lista de materias activas recomendadas amitraz y dimetoato al quedar sus LMRs en la Unión Europea al límite de la determinación analítica (0,05 y 0,02, respectivamente).
También se eliminaron de la lista de materias activas recomendadas, respecto del año anterior, los plaguicidas butocarboxim, clorfenvinfos, etion, ometoato, propoxur y tetradifon al ser retirados por la Unión Europea a partir de julio de 2003 (Reglamento 2076/2002). El piridafention, también afectado por dicho Reglamento, está permitido pero sólo en limones y para España hasta junio de 2007, por lo que aún se mantiene su uso para el ácaro de la yema. En el caso de Noruega y de Suiza, aunque los LMRs de algunos plaguicidas aquí recogidos (bromopropilato, dimetoato ) difieren aún de los recientes modificados en la UE, la tendencia es a armonizarlos con los de la UE, hecho que deberá ser tenido en cuenta a la hora de exportar.
Residuos múltiples
Además de vigilar que no se superen los LMRs para cada plaguicida en particular, también conviene que no existan residuos de varios plaguicidas en la misma fruta (residuos múltiples), pues aunque en la Unión Europea todavía no hay legislación limitativa al respecto se le está prestando cada día más atención a esta situación.
Entre los LMRs de los plaguicidas más usados en la citricultura tucumana que son monitoreados en forma permanente por las autoridades sanatirias de la Unión Europea, cuando la fruta argentina llega a destino, son los siguientes: abamectina 0,01 ppm; bromopropilato de 0,05 ppm' carbosulfan de 0,05 ppm; clorpirifós 0,2 ppm; dimetoato 0,02 ppm; mancozeb 5 ppm; metidatión 2 ppm y metil-clorpirifós 0,3 ppm.
La producción integrada busca entre otros objetivos disminuir la aplicación de plaguicidas en un monte frutal buscando por un lado preservar el medio ambiente y por el otro la obtención de alimentos con una mínima cantidad de residuos que no afecten a su salud, sostuvo en su presentación, durante las jornadas Phytoma, en Valencia, España, el especialista Ramón Coscollá Ramón Ramón, director del Departamento de Protección de los Cultivos de la Generalitat Valenciana.
Aunque el concepto de lucha integrada contra plagas (integrated pest control) se inició en Europa y en Estados Unidos a finales de los 50, fue definido por la FAO, a nivel mundial, en 1965.
Su desarrollo fue lento pero constante y adquirió plena vigencia actualmente, como núcleo generador de los sistemas de "Producción Integrada" que tanto interés está despertando estos últimos años y que, en el caso concreto de los cítricos, ya se normaron en numerosos países de la Unión Europea.
El experto explicó que es preciso potenciar la riqueza que significa contar con insectos benéficos para el control de plagas, con en el caso de Rodolia cardinalis para el control de la cochinilla acanalada; Cales noacki, para la mosca blanca; Euseius stipulatus y otros fitoseidos, para el ácaro rojo; Aphytis melinus y A. crysomphali, para la cochinilla roja australiana.
Aunque la presencia de residuos en las frutas que ingresan a Europa por lo general no presenta una problemática constante en residuos, este aspecto si preocupa ampliamente al consumidor y al comercio. Y si bien es cierto -agregó- que aunque en los planes de vigilancia de estos últimos años sólo un 1% o un 2% de las muestras analizadas superaban los LMR españoles, no debe olvidarse que un 75% de las muestras contenían residuos, como en todas las campañas, y variados problemas en las exportaciones, en muchos casos por discrepancias de LMR con el país importador.
Fases
Todos estos problemas hicieron evolucionar con el tiempo la lucha contra las plagas. Se admite que existen cuatro fases o escalones en dicha evolución. La Protección Integrada no es ningún método nuevo ni revolucionario de lucha contra las plagas y enfermedades de los cítricos. Es simplemente un sistema que trata de racionalizar al máximo la aplicación de los medios de lucha actualmente existentes, limitando las intervenciones químicas a las estrictamente necesarias y minimizando sus efectos secundarios indeseables, explicó Ramón Ramón.
En definitiva -apuntó-, trata de compatibilizar las razones económicas de la defensa fitosanitaria de los cítricos con las ecológicas y toxicológicas, cosa que es perfectamente posible y además deseable. Actualmente se considerara un marco más amplio de la Producción Integrada que contempla no sólo la lucha contra plagas. También todo el conjunto de las técnicas de producción (abonado, riego, poda, labores de cultivo, recolección, actuaciones post recolección, etc.) bajo la misma óptica, tratando de conseguir productos de calidad, controlados y certificados o valorizados, a través de una agricultura lo más respetuosa del medio ambiente en todos sus aspectos. Pero este tema, por su amplitud e importancia, merece tratamiento aparte, concluyó.
Los consumidores temen por su vida
Los residuos que dejan los plaguicidas en los alimentos preocupan actualmente tanto a los importadores como a los consumidores de alimentos por su peligrosidad, sostuvo el experto español Marcos Clavel Pardo.
Esos residuos se deben a sustancias que quedaron de la aplicación de un plaguicida original, a sus impurezas o bien a sus productos de metabolización o degradación. Numerosos son los factores que influyen en la mayor o menor gravedad de los residuos y depende de su mayor o menor nocividad para la salud humana o de animales domésticos.
La gravedad también tiene que ver con la exposición del hombre a esos residuos, en función, entre otros factores, de la participación del producto tratado en la dieta alimentaria.
Por otra parte, la cantidad de residuos viene a su vez influida por varios factores que pueden agruparse en factores propios de la aplicación; tipo de aplicación; formulación de plaguicida; dosis aplicada (l/Ha); naturaleza o disposición de las boquillas.
Entre los factores propios del cultivo y ecológicos, figuran la especie y la variedad de plantas; densidad; distancia entre líneas; modo de conducir el cultivo; tipo de suelo; condiciones climáticas o factores propios de la eliminación del producto, como los mecánicos, físicos, químicos o biológicos.
Norma legal
Debido a la peligrosidad que pueden presentar los residuos de plaguicidas, las Autoridades Europeas dictaron una serie de normas con el fin de proteger la Salud Pública. En algunos casos se prohibió el uso de ciertos plaguicidas, bien con carácter general o en determinados cultivos, y en otros casos se fijaron límites máximos tolerables de residuos, determinando siempre plazos mínimos de seguridad a transcurrir entre tratamiento y recolección del producto tratado.
El nuevo Ministerio de Planificación y Desarrollo Productivo creó la dirección de Alimentos, dependiente de la subsecretaria de Asuntos Agrarios y Alimentos, para atender la exportación de productos sanos, de calidad y sin ningún tipo de residuos, según la exigencia de los mercados del mundo.
Esta flamante dirección tiene como finalidad la realización de acciones tendientes a lograr el desarrollo de nuevos mercados agroalimentarios y la consolidación de los existentes, y contribuir a garantizar la inocuidad de los alimentos y mejorar su inserción y su posicionamiento en los mercados, a través de la difusión y promoción intensiva del uso de los sistemas de gestión y aseguramiento de la calidad.
Para las tareas de promoción de exportaciones de alimentos, la repartición coordinará su accionar con los distintos organismos con competencia en la materia. Para la promoción, brindará información a los consumidores, desarrollará acciones para mejorar el medio ambiente y actuará en la adaptación de la oferta a la demanda.
También se fijaron como objetivos el análisis de las distintas cadenas de alimentos, incluyendo la importancia y la tipología de los canales comerciales, concentración, capitalización, diversificación e internacionalización de empresas con proveedores, y la relevancia del uso del subproducto en otras cadenas.
Asesoramiento
También asesorará a las empresas agroalimentarias en lo relacionado al cumplimiento de las normas del Código Alimentario Argentino y elaborará propuestas tendientes a la compatibilización de las normas higiénico-sanitarias emanadas de las autoridades nacionales, provinciales y municipales.
También figuran en la agenda de la repartición la programación de proyectos tendientes al mejoramiento de la calidad de los productos y los subproductos de origen alimentario de la provincia.
Además, promoverá la adopción voluntaria de prácticas de defensa de la calidad así como de sistema de gestión de la calidad, diseñar, ejecutar y/o coordinar programas de capacitación, diagnóstico, asesoramiento y/o difusión en las materias que le competen.
En un documento emitido por el INTA Concordia se establece que el uso de agroquímicos tiene varias limitantes. Dentro de la lista de los productos aprobados por el Senasa se seleccionan los de menor impacto ambiental y menor toxicidad para el trabajador. En su mayoría son banda verde.
Por otra parte, se prioriza el manejo integrado de plagas (MIP) y por lo tanto solo se aplican bajo monitoreo de las plagas existentes para minimizar el riesgo de abusos.
Otro de los requisitos exigidos para la PI es que se realiza la trazabilidad de los productos utilizados en quinta hasta los de post cosecha, identificando el destino de los envases, que son previamente limpiados y destruídos.
Además, mediante este sistema productivo, se respetan las dosis sugeridas bajo buenas prácticas agrícolas (BPA) y los tiempos de carencia (PC) para asegurar el cumplimiento de los límites máximos de residuos (LMR), decisivos en cuanto a la salud del consumidor.
Para la Argentina, en el cultivo de los cítricos, el LMR en PI posee algunas variaciones, pero se acepta para la abamectina un LMR de 0,01 ppm; para el aceite mineral de 0,01 ppm y para el ácido giberélico 0,15 ppm. El bromopropilato tiene un LMR de 2 ppm en frutos enteros y de 0,02 ppm en jugos; para el carbendazim el LMR es de 5 ppm para frutos con cáscara y de 1 ppm para frutos sin cáscara; el Dicofol tiene un LMR de 3 ppm; el Fostil-Al de 0,1 ppm y el Glifosato de 0,2 ppm.
De los productos post cosecha se cita a la Guazatine con un LMR de 2 ppm en frutos con cáscara; el imazalil el LMR es de 5 ppm en frutos con cáscara; el oxicloruro de cobre el LMR es de 20 ppm; el Tiabendazol tiene un LMR de 10 ppm y el 2,4-D tiene un LMR aceptado de 2 ppm.














