21 Noviembre 2003
En otra demostración de la presión que ejercen los molinos brasileños contra las venta de productos argentinos, la Asamblea Legislativa del Estado de Paraná sancionó recientemente una ley por el cual se permite la aplicación de impuestos diferenciales a los compradores de premezclas aduciendo que han obtenido una ventaja indebida.
Sobre el tema, representantes de la industria molinera argentina dejaron trascender su malestar y durante un diálogo informal con la prensa señalaron que lo increíble de esta Ley del Estado de Paraná nº 14.160 del 16 de octubre de 2003, "es que no se trata de una norma que atiende problemas generales, sino que se ha hecho a medida para éste producto, como surge claramente la mención de las premezclas de harina clasificada en el Nomenclador Común del Mercosur en la Partida 1901", precisó un directivo de la Federación nacional que los nuclea.
Asimismo, se recordó que la Asociación que nuclea a los Molinos de Brasil, ABITRIGO, publicó un estudio "falaz" en el que asegura que las exportaciones argentinas de premezclas "están perjudicando los intereses de los productores de trigo que no pueden cosechar un trigo excelente, de los molinos (brasileños) que son los que generan empleos y pagan impuestos, y de los consumidores porque las referidas premezclas argentinas no son de calidad".
Sin fundamento
Para los representantes del empresariado argentino, esas argumentaciones brasileñas carecen totalmente de fundamento ya que las exportaciones de premezclas de la Argentina alcanzarán a 230.000 toneladas este año, sólo 3% del mercado de harinas de Brasil, lo que despeja cualquier posibilidad de daño a la industria harinera de ese país.
En cuanto a las calidades, el argumento no tiene en cuenta la capacidad de los propios industriales brasileños, compradores de estos productos argentinos quienes los usan para vender sus mercaderías en libre competencia, remarcaron los industriales.
Como conclusión, los principales referentes de la actividad en la Argentina concluyeron que "la negativa ley dictada por el Estado de Paraná que desafía todos los protocolos de entendimiento del Mercosur, es una prueba más de la intención de los molinos de Brasil por eliminar del mercado la eficiente competencia argentina".
Sobre el tema, representantes de la industria molinera argentina dejaron trascender su malestar y durante un diálogo informal con la prensa señalaron que lo increíble de esta Ley del Estado de Paraná nº 14.160 del 16 de octubre de 2003, "es que no se trata de una norma que atiende problemas generales, sino que se ha hecho a medida para éste producto, como surge claramente la mención de las premezclas de harina clasificada en el Nomenclador Común del Mercosur en la Partida 1901", precisó un directivo de la Federación nacional que los nuclea.
Asimismo, se recordó que la Asociación que nuclea a los Molinos de Brasil, ABITRIGO, publicó un estudio "falaz" en el que asegura que las exportaciones argentinas de premezclas "están perjudicando los intereses de los productores de trigo que no pueden cosechar un trigo excelente, de los molinos (brasileños) que son los que generan empleos y pagan impuestos, y de los consumidores porque las referidas premezclas argentinas no son de calidad".
Sin fundamento
Para los representantes del empresariado argentino, esas argumentaciones brasileñas carecen totalmente de fundamento ya que las exportaciones de premezclas de la Argentina alcanzarán a 230.000 toneladas este año, sólo 3% del mercado de harinas de Brasil, lo que despeja cualquier posibilidad de daño a la industria harinera de ese país.
En cuanto a las calidades, el argumento no tiene en cuenta la capacidad de los propios industriales brasileños, compradores de estos productos argentinos quienes los usan para vender sus mercaderías en libre competencia, remarcaron los industriales.
Como conclusión, los principales referentes de la actividad en la Argentina concluyeron que "la negativa ley dictada por el Estado de Paraná que desafía todos los protocolos de entendimiento del Mercosur, es una prueba más de la intención de los molinos de Brasil por eliminar del mercado la eficiente competencia argentina".














