Maíz, la gramínea pierde terreno frente a la soja en todo el país

La exportación del producto argentino figura en el tercer escalón mundial.

09 Enero 2004
Los buenos precios internacionales que tiene la soja, convierten a esta oleaginosa en el principal cultivo elegido por los productores de todo país en detrimento de la siembra de otros granos, como el maíz y el poroto. La Estación Experimental Obispo Colombres estimó que la superficie que se utilizaría para sembrar maíz en Tucumán durante la presente temporada podría llegar, en el mejor de los casos, a las 30.000 hectáreas. Esta es considerada muy baja ya que lo ideal sería rotar al cultivo de la soja en una relación lo más cercana al 30% (70.000 ha). Dentro de los programas de rotación, el maíz se convierte en una herramienta clave en la sustentabilidad, ya que además de aportar un importante volumen de rastrojo para el cultivo siguiente, mejora la estructura física del suelo, permite una mayor retención de agua y aporta una importante cantidad de carbono a los suelos.

Se alcanzó una elevada tecnología
El maíz constituye uno de los principales cultivos estivales de la Argentina junto con la soja y si bien es cierto que en muchas economías regionales fue perdiendo espacio frente a esta oleaginosa, también lo es que la gramínea es fundamental en los planteos de rotación de cultivo por las grandes ventajas que ofrece en cuanto a la incorporación de rastrojo, materia orgánica y estructura del suelo.
En el país el cultivo alcanzó un elevado nivel tecnológico, similar al de los países más desarrollados del mundo. La Argentina participa con el 2% de la producción mundial de esta gramínea, con un volumen de 14 millones de toneladas y un rendimiento promedio en algunas regiones de 72,5 quintales por hectárea. Según la Asociación Argentina de los Consorcios Regionales de Experimentaciones Agropecuarias (AACREA), la superficie bajo cultivo es de 3,05 millones de hectáreas, de los cuáles la producción destinada a molienda es de 1,7 millones de toneladas, lo que representa un 12% de la producción total. Córdoba es la principal productora del país con el 38% de la superficie sembrada, y le siguen Buenos Aires con un 28% del área destinada a este cultivo y Santa Fe con un 14%.
La Argentina posee un importante peso en el mundo ya que se ubica como el tercer exportador mundial de maíz. Vende más del 60% de lo que produce a diferentes países del mundo. Los principales destinos son Chile y Egipto. El valor de la exportación de este grano representa para el país cerca de U$S 1.000 millones.
La Argentina posee además cuatro plantas industrializadoras de este grano. La producción mundial de maíz está liderada por Estados Unidos y China, quienes, en forma conjunta, producen más del 60% de la producción mundial.
La importancia relativa de la Argentina está determinada por el volumen exportado anualmente, que es de 9 millones de toneladas, lo que lo transforma en el tercer exportador mundial, muy lejos de EEUU (45 millones) y China (11,9 millones). Por su parte, EEUU y China son los principales países consumidores de maíz de propia producción, y le siguen en importancia la Unión Europea, Brasil y México. El comercio mundial es de 76,4 millones de toneladas, mientras que la producción se ubica cerca de los 593 millones de tn.
La competitividad del maíz está centrada en las condiciones climáticas y de suelo. También en la estructura agraria caracterizada por siembras en grandes extensiones; niveles tecnológicos, en especial el empleo de semillas mejoradas; empleo intensivo de fertilizantes y manejos adicionales de otras variables, que les permiten economías de escala que le suman altas productividades.

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