06 Febrero 2004
La caña de azúcar se vio afectada en los últimos días por la presencia de la "oruga cuarteadora" Mocis latipes, plaga ocasional que causa una gran defoliación en el cultivo. Las orugas se alimentan de la lámina de la hoja de la caña de azúcar, dejando sólo la nervadura central. Su presencia se detectó en numerosas zonas cañeras de la provincia, en fincas de los departamentos Burruyacu, Cruz Alta, Lules, Famaillá, Monteros, Chicligasta y Juan Bautista Alberdi, llegando a afectar grandes superficies en algunas de ellas.
La "oruga cuarteadora" prefiere algunas malezas como pasto blanco, gramilla y pasto ruso del cual se alimentan, para luego pasar a atacar la caña de azúcar. Por esta razón, los ataques más severos se detectaron en cultivos donde quedaron callejones y trochas, en las cabeceras de los surcos y en otras áreas no cultivadas muy enmalezadas, constituyéndose en los focos a partir de donde se originaron las poblaciones que luego atacaron a las plantas de caña de azúcar. Por ello, se recomendó revisar cuidadosamente los cañaverales, en especial las cabeceras, los callejones y toda la zona enmalezada, dentro y adyacente al cultivo, para detectar la presencia de las orugas.
Las orugas, que se desplazan "cuarteando", pueden alcanzar hasta unos 5 cm de largo, son de color oscuro dorsalmente y lateralmente más claras de un color amarillento, con 3 pares de patas verdaderas en la parte anterior y dos pares de falsas patas posteriores. Una medida fundamental para el control preventivo de la "oruga cuarteadora" es mantener libre de malezas el cultivo, los callejones y las zonas aledañas. Si la plaga está presente en los callejones, cabeceras y en las zonas aledañas, no habiendo llegado todavía al cultivo, se debe controlar donde están presentes las orugas. Si la oruga cuarteadora está presente dentro del cañaveral, se recomienda la aplicación terrestre de "clorpirifos" (entre 800 cm3/ha y 900 cm3/ha) con un volumen de caldo no inferior a 150 litros por hectárea para obtener la máxima eficiencia. En caso de que la altura de la caña no permita la aplicación terrestre, se recomienda realizar aplicaciones aéreas con 30 litros de caldo por hectárea.
El adulto de esta plaga es una mariposa nocturna que deposita los huevos en las hojas; las larvas (orugas) recién nacidas miden entre 1 mm y 2 mm de largo y llegan a los 40 mm o 50 mm cuando están plenamente desarrolladas. El desarrollo larval es de 15 a 18 días en el período enero- marzo y puede llegar hasta los 30 días a fines de abril-mayo, desarrollando varias generaciones por campaña. Las orugas se transforman en crisálidas doblando las hojas y encerrándose en su interior mediante hilos de seda. La oruga cuarteadora puede atacar también a otros cultivos como soja y alfalfa. Por información adicional sobre esta plaga, dirigirse a la Sección Zoología Agrícola de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres Tucumán (EEAOC).
La "oruga cuarteadora" prefiere algunas malezas como pasto blanco, gramilla y pasto ruso del cual se alimentan, para luego pasar a atacar la caña de azúcar. Por esta razón, los ataques más severos se detectaron en cultivos donde quedaron callejones y trochas, en las cabeceras de los surcos y en otras áreas no cultivadas muy enmalezadas, constituyéndose en los focos a partir de donde se originaron las poblaciones que luego atacaron a las plantas de caña de azúcar. Por ello, se recomendó revisar cuidadosamente los cañaverales, en especial las cabeceras, los callejones y toda la zona enmalezada, dentro y adyacente al cultivo, para detectar la presencia de las orugas.
Las orugas, que se desplazan "cuarteando", pueden alcanzar hasta unos 5 cm de largo, son de color oscuro dorsalmente y lateralmente más claras de un color amarillento, con 3 pares de patas verdaderas en la parte anterior y dos pares de falsas patas posteriores. Una medida fundamental para el control preventivo de la "oruga cuarteadora" es mantener libre de malezas el cultivo, los callejones y las zonas aledañas. Si la plaga está presente en los callejones, cabeceras y en las zonas aledañas, no habiendo llegado todavía al cultivo, se debe controlar donde están presentes las orugas. Si la oruga cuarteadora está presente dentro del cañaveral, se recomienda la aplicación terrestre de "clorpirifos" (entre 800 cm3/ha y 900 cm3/ha) con un volumen de caldo no inferior a 150 litros por hectárea para obtener la máxima eficiencia. En caso de que la altura de la caña no permita la aplicación terrestre, se recomienda realizar aplicaciones aéreas con 30 litros de caldo por hectárea.
El adulto de esta plaga es una mariposa nocturna que deposita los huevos en las hojas; las larvas (orugas) recién nacidas miden entre 1 mm y 2 mm de largo y llegan a los 40 mm o 50 mm cuando están plenamente desarrolladas. El desarrollo larval es de 15 a 18 días en el período enero- marzo y puede llegar hasta los 30 días a fines de abril-mayo, desarrollando varias generaciones por campaña. Las orugas se transforman en crisálidas doblando las hojas y encerrándose en su interior mediante hilos de seda. La oruga cuarteadora puede atacar también a otros cultivos como soja y alfalfa. Por información adicional sobre esta plaga, dirigirse a la Sección Zoología Agrícola de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres Tucumán (EEAOC).
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