El cañaveral se recupera

Los cañaverales de Tucumán que fueron afectados por la falta de agua, algunos hoy presentan cañas con problemas de crecimiento y, otros, con enmalezamientos.

13 Febrero 2004
Estos efectos están bien marcados en el caso de lotes arenosos y en aquellos que no tuvieron la suficiente agua como para un crecimiento adecuado, manifestaron técnicos dedicados al cultivo de la caña. Los expertos entienden que a la fecha en la que nos encontramos, es prematuro estimar producciones y rendimientos debido al tiempo que falta para el comienzo de la zafra, por lo que si las condiciones de temperatura y humedad son óptimas, la recuperación puede ser buena.Por otro lado, consultores azucareros estiman que para poder mantener estable y con buenos precios el mercado azucarero, es necesario exportar los excedentes que se puedan lograr en la zafra que viene, y dejar que en el tiempo el mercado nacional pueda absorberlos incentivando su consumo.

La caña busca superar el "efecto sequía"

"La sequía en la provincia fue una realidad y los cañaverales sufrieron las consecuencias por la falta de agua, por lo que hoy hay una menor producción en los cañaverales afectados", dijo el ingeniero José Ignacio Lobo.
Los daños están distribuidos de acuerdo a las zonas donde menos llovió y al tipo de suelo donde se encuentran implantados los cañaverales. Aquellos en los cuáles se encuentran plantados en suelos arenosos son los que presentan mayores daños.
"Coincido con el informe de la EEAOC sobre el estado actual de las cañas y la distribución de los daños, e igual manera sobre los porcentajes de daños presentes en las diferentes zonas de la provincia", indicó.
"Creo que lo que falta es un relevamiento satelital de la zona cañera provincial con una evaluación más profunda que la tengamos para el mes de abril. Ademas, debemos tener una estimación mensual para saber cómo es la evolución del comportamiento de los cañaverales, hasta que llegue el inicio de la zafra y evitar errar en los cálculos de producción", reflexionó.
Esto servirá para conocer cuál será la producción y para poder definir qué hacer con los azúcares producidos y que no afecten la comercialización, dijo Lobo.
"Si llegan a existir excedentes es mejor sacarlos y evitar problemas de baja de precios. Lo ideal es sacar los excedentes del stock antes que la zafra comience y, para esto, debemos tener una evaluación exacta de las estimaciones de producción", señaló.
"Lo peor que puede pasar es sacar excedentes que no existan y luego debamos importar azúcar por falta de esta", advirtió.

Otros problemas
Por otro lado -dijo- "la sequía provocó un problema de manejo cultural, ya que por la falta de agua los cañaverales no se enmalezaron y, al llegar las lluvias, las malezas avanzaron ya que no había los suficientes medios (maquinarias) para enfrentar el enmalezamiento, por lo que hoy se ven algunos cañaverales sucios".
En lo que se refiere a las cañas plantas, que se plantó mucho el año pasado, tenemos situaciones diferentes, observó.
Las plantas tempranas se encuentran en buenas condiciones, no así las plantadas tarde, y en cuanto a los cañaverales regados a tiempo también se encuentran en buen estado.

Desarrollo vegetativo
"El cañaveral en general está muy golpeado en gran parte de la provincia y, salvo en algunas zonas particulares, se nota un gran desarrollo vegetativo del mismo. En un sector importante de Tucumán la sequía fue muy fuerte, por lo que se pueden ver algunos surcos que fueron borrados por la sequía, sobre todo los de las plantaciones menos cuidadas, de las viejas o de las que habían quedado muy enmalezadas", señaló a LA GACETA Rural Antonio Bulacio, jefe de campo del Ingenio Marapa.

Zonas más críticas
Por otra parte, en los suelos arenosos se notan con mayor magnitud estos problemas y, más aún, si existe grama bermuda entre los surcos, que es una maleza muy resistente a la sequía que suele invadir, literalmente, al cañaveral desplazándolo de los surcos y provocando grandes pérdidas de cepas, describió el experto.
Indudablemente, en la provincia, si bien es cierto que habrá zonas con menor producción que la campaña pasada, en otras la situación es igual o mejor en cuanto al desarrollo del cañaveral, puntualizó.

Lluvias oportunas
"No obstante -advirtió- lo que debe quedar muy en claro es que todavía es muy prematuro decir qué es lo que se perdió, ya que este mes llovieron más de 100 milímetros (mm) en toda la provincia, lo que está haciendo que el cañaveral se recupere en forma considerable", señaló. Todo lo que llovió estos últimos días se infiltró y ya se nota en los cañaverales un cambio pronunciado del color, hacia el verde intenso, comentó el especialista.
"Si esto sigue así, es de esperar que continúe el crecimiento de las plantas, en lo que queda de febrero y marzo, para que se defina el cañaveral.
Durante la última campaña se plantó mucha caña en Tucumán, por lo que hay que hacer un análisis muy profundo sobre cómo están estos cañaverales, para sacar una resultante de lo que puede ocurrir este año en lo referente a caña y a azúcar producida.
"Con los años que llevo conviviendo junto al cañaveral, me convencí de que la caña reacciona muy rápidamente cuando se dan las condiciones de clima adecuadas como ser abundantes lluvias, elevadas temperaturas y alta luminosidad", dijo.
"Si esto ocurre, es de esperar que el cañaveral de Tucumán repunte en forma considerable y que los daños ya sufridos (por la sequía) puedan superarse antes del inicio de la zafra 2004", finalizó Bulacio.

Se debe exportar para manejar el precio final

"Es muy difícil hacer una estimación de la próxima zafra azucarera para Tucumán, en primer lugar porque todavía el cañaveral está en pleno crecimiento y saliendo de una sequía prolongada y, en segundo lugar, porque todavía queda mucho tiempo para que el mismo se recupere", sostuvo Ernesto Cerro del Centro Azucarero Regional de Tucumán (CART) a LA GACETA Rural.
El año pasado el pronóstico era que a nivel país el volumen de azúcar producido llegaría a 1,6 millón de toneladas (tn) de azúcar, cifra que fue ampliamente superada y, finalmente, se obtuvieron a nivel país 1,813 millón de tn, sostuvo el especialista.
Los ingenios del Norte del país batieron sus propios récord de producción y llegaron a un valor de 703.000 toneladas.
Tucumán también creció en el volumen producido con 1,094 millón de tn, con lo que el país superó así la producción más alta de su historia que fue la de 1998 (1,749 millón de tn), llegando durante 2003 a producir 1,813 millón de toneladas de azúcar.
Finalmente la producción del Litoral argentino llegó a las 15.000 toneladas, y esto generó las 1,813 millones de tn de azúcar.
Si consideramos que el consumo interno de azúcar a nivel país está en el orden de 1,450 millón de toneladas, el año pasado se generó un excedente de 363.000 toneladas.
Sobre este excedente, ya se exportaron 170.000 toneladas de azúcar, cifra que se espera que lleguen a las 205.000 toneladas antes del inicio de la próxima zafra.
Quedaría entonces un volumen aproximado de 150.000 toneladas de azúcar, que los cañeros ya se comprometieron a inmovilizar para evitar que el precio final del producto experimente una caída que, difícilmente, se pueda revertir comentó Cerro.

Expendirse al mundo
"No obstante, todos deben ser conscientes de que cualquiera sea el volumen que se produzca de azúcar durante la presente zafra, si el mismo supera el valor de 1,5 millón de toneladas, la única salida que queda es exportar al mundo para cumplir con la cuota americana, y lo que sobre para el mercado libre. Esta será la única forma de manejar, de manera ordenada, los buenos precios del azúcar a nivel país", finalizó Cerro.

Existe potencial para una mayor productividad

"La zafra récord de 2003 presenta los frutos de los progresos tecnológicos introducidos durante los últimos años y, a la vez, demuestra que todavía existe un buen potencial para seguir creciendo en productividad, no así en cuanto a la superficie cañera ya que en el país se han copado las principales áreas aptas para este cultivo", dijo el consultor azucarero Santiago Paz Bruhl.
El potencial de crecimiento de la producción argentina, si bien es interesante, de ninguna manera es ilimitado, dijo. "Es importante tomar conciencia de este límite, pues marca un camino en que -con el tiempo- el propio mercado nacional puede ir absorbiendo los excedentes que ahora se generan", señaló.
"El mercado internacional, tal como está hoy distorsionado -dijo Paz Bruhl-, no cubre los costos de ningún productor del mundo y no resulta atractivo como para tomarlo como objetivo para un eventual crecimiento, que sólo podría encararse en base a subsidios". "Hasta tanto se solucionen esas distorsiones, Argentina debería apuntar a ese mercado sólo como vía de salida de sus excedentes coyunturales, que son manejables pues no representan una parte sustancial de su producción", señaló.
"Los azucareros deben saber aprovechar los medios a su alcance para encauzar sus excedentes", dijo. En 2003 Argentina exportó 170.000 toneladas y hasta el inicio de la nueva zafra hay 40.000 toneladas por despachar. Estaría comprometida la salida de 7 barcos con 100.000 toneladas para junio. El stock de pasaje entre zafra sería equivalente a un mes de consumo, que es el mínimo aconsejable para evitar el desabastecimiento.
A diferencia de las crisis de superproducción que se dieron en años anteriores, hay distintos factores que hoy contribuyen a que se pueda evitar resentir la rentabilidad del sector: a) las mejoras de productividad por las innovaciones tecnológicas; b) la mejora de competitividad a partir de la devaluación; c) una situación financiera más desahogada de los productores, d) un mercado interno que está en su piso luego de un largo período de recesión; e) la naturaleza que, con la sequía de los últimos meses, acota la producción, etc.
"La exportación, aún siendo el camino más rápido para equilibrar la oferta y la demanda interna, no es la única salida ni tampoco la mejor. El mercado interno presenta un potencial interesante para incrementar la demanda. Pero el gran consenso que están logrando industriales y cañeros para exportar los excedentes, podría orientarse al fomento de campañas que intensifiquen el consumo interno, o para promover el desarrollo de empresas, productos y mercados para exportar con valor agregado", concluyó Paz Bruhl.

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