La economía europea será la más competitiva del mundo en el futuro

El mercado del Viejo Continente será un consumidor de productos de calidad, y América Latina puede ser el gran productor de sus alimentos. Más responsabilidad.

20 Febrero 2004
Mientras todos los indicadores económicos mundiales hablan del gran crecimiento que está teniendo España con respecto a la media europea, y a las fuertes inversiones en obras de infraestructura que se ven en todos los países de la Unión Europea, cada vez más se confirman las tendencias que indican que la economía europea será la más competitiva del mundo en los próximos años.
Este gran crecimiento se basará en el repunte de las exportaciones y las importaciones de los países miembros de la UE, principalmente debido a la recuperación de las economías del entorno, y a una mejora de la inversión, especialmente del sector de bienes de capital. De esta forma, la economía seguirá creando empleo, y el desempleo seguirá descendiendo conforme se vaya dando un patrón de crecimiento equilibrado, donde la inversión, las exportaciones, las importaciones y el sector industrial tengan más incidencia.
Por su parte, la Comisión Europea propuso combatir el estancamiento económico europeo con más inversiones en infraestructura, más competitividad en las industrias y los servicios y una vida laboral más larga.
El vicepresidente del Banco Central Europeo, Juergen Stark, subrayó que, de manera general, una moneda fuerte es algo positivo aunque suponga un lastre para las exportaciones.
Stark afirmó que la competitividad, en términos de precios, no depende sólo del tipo de cambio, sino también de la tasa de inflación y de la evolución de los costos, y aseguró que el valor actual del euro con respecto al dólar no significa que se retrasará la recuperación económica sino todo lo contrario. Si todo esto se cumple como está previsto, Europa será sin duda el gran consumidor de alimentos del mundo, y Latinoamérica su gran proveedor.
Todo esto traerá aparejado que un grupo de países experimente un mayor estándar de vida y un elevado consumo de alimentos de calidad.

Seriedad
Esta reseña apunta a fortalecer la idea de que nuestro país, hoy más que nunca, debería sanear sus relaciones diplomáticas con la Unión Europea, acomodar su deuda externa con los tenedores de bonos y recuperar en forma urgente su imagen de país serio, que nunca debió haber perdido muy a pesar de la actual dirigencia política.
Urge ser serios y responsables y, por lo tanto, cambiar nuestra imagen ante el mundo, asumiendo nuestros compromisos y pagando la deuda contraída, si es que efectivamente queremos mantener una relación comercial seria con el bloque de países que más compra nuestros productos agropecuarios.
Si esto no ocurre, es muy probable que nuestra región quede aislada del mundo y todo lo que en ella se produzca lo tengamos que consumir entre todos, ante el inminente cierre de las fronteras para nuestros productos.
Pero para que esto no ocurra, el único camino que nos queda será el de asumir nuestra responsabilidad y comenzar a trabajar, con sentido profesional y diplomático, para construir lazos que nos permitan crecer en las ventas de nuestras producciones hacia un bloque que, cada vez, será más exigente en productos agroalimentarios de calidad.
Hoy la citricultura nacional está atravesando un largo y pesado período de negociaciones con España para reabrir el mercado que, a fines del año pasado, nos fue vedado por cuestiones que todavía no están del todo claras.
No obstante el profesionalismo que la actividad privada le está imponiendo a estas negociaciones seguramente la harán llegar a buen puerto. Es de esperar que este año Europa pueda contar, nuevamente, con los frutos cítricos producidos en el país.
Pero el futuro requiere de un esfuerzo mayor. La consolidación de las relaciones diplomáticas y comerciales con todos los países de la Unión Europea deberán ser mayores aún, si consideramos que estamos no ante un socio más, sino ante la nueva potencia económica.
En las relaciones comerciales entre los países del mundo, el que no cumple queda aislado y es considerado un tramposo. Sería lamentable que las decisiones que tomen las autoridades nacionales se conviertan en un boomerang y arrastren hacia el abismo al sector agropecuario, que a lo largo de la historia se caracterizó por ser el verdadero motor de la economía nacional.

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