La Unión Europea impone nuevas trabas a la comercialización de cítricos frescos

Nadie protestó. El bloque extendió las barreras fitosanitarias con la incorporación de sus nuevos socios. Esgrime falsamente la existencia de problemas.

16 Abril 2004
La Unión Europea está decidida a poner la mira en los controles sobre la cadena de frutas frescas, para asegurar las equivalencias en calidad y controles en temas fitosanitarios y sanitarios que deberán regir para todos los países miembros. Además de exigir, en forma obligatoria, la implementación de sistemas de gestión de calidad (internacionalmente reconocidos) en todo el mundo para las empresas productoras, empacadoras y exportadoras de productos perecederos, que vendan sus producciones a los países miembros. Tal es el caso de las normas Buenas Prácticas Agrícolas (BPA), de las Buenas Prácticas de Manufacturas (BPM), del control de los puntos críticos como HACCP, de la normativa europea EUREPGAP o de la inglesa BRC.
La tendencia europea busca unificar estándares como una necesidad comercial para la seguridad alimentaria en los países miembros de la Unión.
Todo esto es válido porque la seguridad de la población no se discute y los Gobiernos que componen este bloque están obligados a velar por la salud de su población y controlar lo que la misma consume.
A los exportadores argentinos esto no les preocupa ni les molesta, porque además están cumpliendo sobradamente con todas estas exigencias, y muestra de ellos es que empresas como S.A. San Miguel, Citrusvil, Citromax, ALSA, Vicente Trapani, Ledesma SAAI, entre otras, están certificadas por compañías extranjeras de primera línea.

Impedimentos
Pero lo que no se puede poner sobre la mesa de negociaciones bajo un pretexto de calidad o de inocuidad alimentaria, son las trabas o barreras al comercio que está articulando la Unión Europea -con el ingreso de sus nuevos miembros-, hacia sus actuales y potenciales proveedores de cítricos.
No se puede ni se debe permitir que la Unión Europea -que cada vez suma nuevos países miembros- esgrima problemas fitosanitarios o cuarentenarios para poner barreras al comercio, y refuerce los controles al ingreso de cítricos frescos en aquellos países que no producen ni producirán nunca frutales cítricos, por no poseer las condiciones agroecológicas para ello.
Con el ingreso de los nuevos 10 países miembros a la Unión Europea, se cierra el cerco hacia los exportadores locales y las posibilidades de enviar cítricos con potenciales problemas cuarentenarios (que sólo podría llegar a afectar las producciones de los países citrícolas como España, Italia o Grecia). Repetimos: sobre seguridad alimentaria e inocuidad no se discute, pero sí sobre las trabas al comercio.
Tal situación se vivirá este año con los envíos de cítricos de Argentina a países como República Checa, Eslovaquia, Eslovenia o Polonia, debiendo cumplir los exportadores citrícolas locales rigurosos controles y protocolos fitosanitarios exigidos por igual para todos los países de la Unión Europea, como si se estuvieran exportando cítricos a países productores. Esto debe ser considerado como un verdadero atropello de la UE hacia sus países proveedores.

Sin reclamo oficial
Pero lo más lamentable de todo esto es que las autoridades argentinas no esgrimieron ningún reclamo y aceptaron como mansos corderos las exigencias, sin fundamentos válidos, o técnicos, por parte de Bruselas, que ya está imponiendo los nuevos controles en sus fronteras. Esta situación debería ser negociada y discutida en forma urgente y conjunta por el Gobierno argentino (sus autoridades sanitarias y diplomáticas) con sus similares de Bruselas. Si el reclamo argentino no es atendido o por lo menos tenido en cuenta, nuestro país debería apelar a instancias superiores en el comercio internacional como sería una queja formal ante la Organización Mundial del Comercio (OMC), acusando a la Unión Europea de adoptar medidas arbitrarias y de poner barreras para-arancelarias, y no fitosanitarias, al comercio de productos frescos.
Tal sería el caso de las exportaciones citrícolas desde nuestro país hacia países que no producen frutos cítricos dentro de la UE. La circulación y los controles dentro de la Unión es un problema cuya responsabilidad recae sobre Bruselas y no sobre sus proveedores. Este reclamo debería ser discutido con firmeza si es que efectivamente queremos ser un país serio y no tan sólo respetar (como se viene haciendo), sino de hacernos respetar en el competitivo mundo del comercio de cítricos frescos. El sector citrícola argentino tiene la última palabra para hacer valer sus derechos.

Importante seminario citrícola

Esta tarde a partir de las 17 se llevará a cabo en la sede de la Asociación Tucumana del Citrus (ATC) una charla informativa sobre la campaña 2004 de cítricos argentinos. La misma se dividirá en dos partes: la primera se referirá a las "Perspectivas de la campaña limón 2004", y la segunda, a los "Desafíos del primer productor mundial: derechos y deberes del líder".
Enrique Prado, presidente de la ATC, invitó a todo el sector productivo a asistir a las charlas.
Las disertaciones estarán a cargo de Betina Ernst de la la consultora Top Info Marketing.
Entre los temas a desarrollar se destacan: "Breve descripción del desarrollo de la última campaña española: volúmenes y calidad comercializada, incidencias climáticas"; "Proyección sobre el final de la campaña del Promofiori y sobre la evolución de la campaña del Verna"; "Perspectivas para la U.E., Rusia-Polonia, Japón: competencia de otros proveedores, incidencia de fiestas, vacaciones, clima y cambios políticos/comerciales".
En los "Desafíos del primer productor mundial", disertarán sobre: "Análisis de la evolución de la posición estratégica de los países competidores"; "Necesidad de promover un cambio de actitud y la forma de proceder al pasar de ser segundos a líderes"; "Debilidades y amenazas para perder la posición ganada".
Los interesados podrán consultar en la sede de la ATC, Monteagudo 492, primer piso.

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