La rabia paresiante amenaza en Tucumán

El Colegio de Veterinarios recomendó la forma de proceder con los vampiros y animales infectados. Precaución.

16 Abril 2004
Hace unos meses, se publicaron varios artículos referidos al brote de "rabia paresiante" que se registró en Tucumán.
Se hizo referencia a que dicha enfermedad se presentaba mayoritariamente en equinos y bovinos y, en menor escala, en porcinos.
En esos trabajos se mencionaban aspectos importantes de la enfermedad, algunos síntomas para que la gente pudiera reconocerla en los animales e informarse para saber cuándo tenía que llamar al veterinario.
Además, se hacía alusión a la forma en que la enfermedad se propaga a través de la mordedura del vampiro; se resaltaba la importancia de la vacunación de todos los animales susceptibles y de la denuncia en los organismos competentes de las cuevas de vampiros, de tal forma que se prevenga la enfermedad en los animales y se combata al agente trasmisor de la rabia.
La campaña de vacunación se llevó a cabo con éxito, ya que se notó un aumento de la venta de la vacuna antirrábica (dato aportado por las veterinarias).
Aún así, todavía se registran casos de animales con síntomas de rabia en nuestra provincia.
Por ello, es importante que todo productor que conozca la existencia de cuevas de vampiros, informe su ubicación a los médicos veterinarios de los organismos competentes, con el objeto que se proceda a identificar a los vampiros y a combatirlos.
Volvemos a resaltar la importancia de que el productor no trate de combatir el vampiro por cuenta propia ya que lo único que logrará es que los animales aniden en otros lugares y sigan propagando la enfermedad. Por ello, se recomienda:
Consultar a su veterinario ante la presencia de animales vacunos o equinos con síntomas aparentes de rabia: andar errante, parálisis de las patas de atrás, imposibilidad de levantarse, síntomas de tipo nervioso, etc.
Vacunar anualmente a los animales (en zonas con casos recientes de rabia cada 6 meses)
Denunciar la presencia de colonias de vampiros en cuevas, árboles huecos, casas abandonadas, túneles, minas abandonadas, bajo los puentes, etc.)
No prender fuego ni ahuyentar a los vampiros.
No tocar a los vampiros ni murciélagos que se encuentren vivos durante el día.
No meter la mano en la boca de los animales enfermos con síntomas de parálisis o signos neurológicos.
Los organismos en donde se puede denunciar la presencia de casos de animales con síntomas de rabia o la detección de cuevas de vampiros son: la Subsecretaría de Asuntos Agrarios y Alimentos, el Colegio de Médicos Veterinarios, y el Senasa local.

Tamaño texto
Comentarios